El Amor Surrealista al servicio de
Andre Breton:
El Amor Loco
Fernando Buen
Abad Domínguez
Rebelión/Fundación
Federico Engels

A Patricia.
No he conocido a ningún hombre que tuviera
mayor capacidad de amor, mayor poder de amar la grandeza de la vida, y no se
entenderían sus odios si no fuera porque con ellos protegía la cualidad misma
de su amor por la vida, por lo maravilloso de la vida. Breton
amaba igual que late un corazón. Era el amante del amor en un mundo que cree en
la prostitución. Ese es su signo.
Marcel Duchamp
(…) je n"ai pas connu d"homme
qui ait une plus grande
capacité d"amour. Un plus grand
pouvoir d"aimer la grandeur de la vie et l"on ne comprend
rien à ses haines, si l"on ne sait pas
qu"il s"agissait pour lui de protéger
la qualité même de son amour de la vie, du merveilleux de la vie. Breton aimait comme un
cœur bat. Il était l"amant de l"amour dans un monde qui croit à la prostitution. C"est là
son signe1.» M.D.
¿Hay lugar
para el Amor Loco 2 en el Socialismo?
¿Al cambiar la sociedad, cambiará (mejorará) también la forma y el contenido
del amar? ¿Y, a esas horas, cuando las emociones anuncien tumultos de novedades
qué Amor Loco renovado habremos de aprender a reconocer en nuestras pulsiones
revolucionarias? A
Este
"amor" razonado aquí, con el Surrealismo por brújula, es un precipitado
de pasiones, concreto y "maravilloso", (sólo lo maravilloso es bello)
cuya dialéctica enigmática de carne y espíritu ofrece poderes exquisitos
para transformar al mundo. ¿Alguien lo ha olvidado? Si se aceptara,
provisionalmente, una "definición" de "amor" (y para qué
sirve definir eso, piensan algunos) hay que recurrir las fuentes esenciales
de la vida con su magia, sentidos, unión, elección, sorpresa, desarrollo,
juego, pérdida de controles, inquietudes, locuras, derroches,
provocaciones, explosiones… dolores. Y lucha de clases. ¿Alguien lo olvidó?
Hay en este
"Amor" de Breton también una tensión
dialéctica, de duración desigual y combinada, entre una
"racionalidad" no necesariamente formal y el vertedero mayor
del Deseo. Ese que es un enigma magnífico no incognoscible. Ese que es
conmoción en el inconsciente y que se hace conciente a fuerza de necesidades no
poco placenteras e inexpugnables a las que, dicho sea de paso, debemos nuestra
existencia en medidas mayores. Ese Amor Loco que es tensión emocional entre lo
posible y lo real como irracionalidad dinámica del deseo con sus revueltas y
revoluciones.
No hay Amor
que no sea producción humana histórica y concreta con identidad irracional y de
clase que devuelve a la realidad lecciones de historia verdaderamente reales al
servicio del poder emocional de los seres humanos. Y eso, a veces, nos hace
frágiles… vulnerables, y no pocos han aprendido a hacer negocio con eso. Breton vio claramente, no únicamente, esa relación doble
entre fortaleza y debilidad que el amor prodiga. Eso que (despojado del
idealismo platónico), es un "drama" y es poesía que puede ser fuente
de solidaridades humanas únicas.
Hay una
cierta omnipotencia relativa en el amor que el Surrealismo identificó como
bandera para orientar a una civilización que, incluso por desamor, naufraga y
que al mismo tiempo tiene en el Amor Loco claves auxiliares para su
emancipación definitiva. Esa contradicción se expresa en el espectro
emocional de
Bretón supo
que Amar implica, a sabiendas o no, entender el sentido de la vida y a su
historicidad. Comprender otras formas concretas de conciencia hacia
otras formas de relación social y otros medios y modos de acción. Amar implica
reconocer erupciones emocionales desconcertantes que son creaciones del deseo
con que nos sorprende la vida y su poder innovador de movimientos de liberación
profunda totalizante. En escala personal, de pareja y
de comunidad.
Breton entendió que el Amor Loco es un precio que se paga por
instruir proceso a la naturaleza de los sentidos, proceso Surrealista, que
encuentra en el Deseo su plena luz de sinrazón objetiva ante
Amar, si es
absolutamente genuino, implica por eso el movimiento profundo de una fermentación
emocional candente que trae respuestas y preguntas bajo una sensibilidad que,
esencialmente, ha engendrado su hermandad natural con
El Amor Loco,
con frecuencia sospechosa, ha sido reducido, perversamente, al imperio del
olvido. La vulgarización se ha tomado la tarea de ridiculizar cualquier espacio
donde el Amor ejerza sus influjos rebeldes y se le ha robado progresivamente su
lugar como contribución, no única, al conjunto de las luchas fascinantes que la
humanidad sostiene como signo de un relato que no admite repliegue. El Amor
Loco es una objetividad nueva, una objetivación dialéctica de las luchas contra
la derrota, la huída… se ha convertido en ley sensible capaz de modificar y
predisponer las mejores expresiones humanas para ofrendarlas bajo los más
estaños e inesperados precedentes afectivos. No existe territorio sensible que
no se someta al reino del Amor Loco, no importa qué ilusión de libertad, o que
irrisorio o extenuante resulte, el Amor Loco es una síntesis de tonalidades
emocionales para luchar contra la liquidación del imaginario revolucionario.
Ese es su fin práctico mejor y uno de nuestros saltos cualitativos predilectos,
aunque el Capitalismo haga todo para tenerlo secuestrado y escondido bajo su
lógica mercantil.
El único Amor
sincero bajo el Capitalismo es el Amor Loco que en su programa incluye terminar
con el Capitalismo. La práctica mercantil del amor, tal como se lo
conoce bajo el Capitalismo, con todas sus variables y vicios incluso
matrimoniales, tiende a obstruir el poder revolucionario del Amor. Niega su
dialéctica y remata en circunvalación de calenturas que, a sí mismas, se
propinan la muerte, sepultan el Deseo reduciéndolo a la oferta y la demanda. Degeneran todo principio de solidaridad humana, sea cual
sea. Ni las mafias confían en ellas mismas. El Capitalismo es un cáncer del
Amor, su negación, porque pone al uso el uso mismo del otro como
bacinilla emocional… como paja funcional "de cuerpo presente". El
amor bajo el Capitalismo es un invasor alienante, una especie de
vergüenza. El amor bajo el Capitalismo es un circo ególatra de turbulencias
masturbatorias e inestabilidades afectivas; se hace pasar al Amor, que es la
respiración misma del espíritu, por pajerismo
de ocasión donde nada merece confianza, solidaridad, durabilidad, planeación…
es, esa, una de las consecuencias de la cojedera
"progre" que hace pasar por "libertad sexual" el encamamiento promiscuo, genitalizado
y decadente, con que se enorgullece cierta pequeña burguesía de orgasmo
fordista. Cojer
mucho para vaciarse rápido…en todos los sentidos. Culto a lo efímero, culto a
lo ambiguo, nada de compromiso, "palo y a la bolsa", "si te vi no te conozco"... a menos que implique conseguir
dinero, negocio. Claro. Miseria del amor burgués.
El
Capitalismo es una fuente inagotable de desamor, odios y miedos. Sociedades en
miseria, desgarradas, donde amarse duele, cuesta y confunde. Sociedades
patíbulo de las mejores emociones amorosas, sociedades de prohibición,
hipocresía y explotación… los afectos que se admiten son los afectos de la
mercancía, los afectos por las mercancías. El postulado fundamental de la
sociedad capitalista asocia la explotación con la alienación y eso con la
narcotización de los sentimientos… el Capitalismo no admite el amor como fuerza
revolucionaria y emancipadora sino como elixir para embrutecerse sabroso.
Pero una de
las consecuencias más dolorosas de una sociedad quebrada en su fortaleza
amorosa es que muchas de sus emociones se convierten en mercancías también. Es
la negación de su fuerza amorosa, la separación y extrañamiento de una fuerza
que siendo propia parece de otros. En tanto la humanidad sea sometida al
desamor, tan descarnadamente como lo hace el Capitalismo se podrá ver cómo
efectivamente, se encuentra negada no solamente la libertad del espíritu, el
fulgor de los afectos solidarios, sino también toda otra forma de libertad.
Para hacer
más dolorosa la alienación el Capitalismo quiebra toda fuerza emocional que no
sea amor por el dinero… amor por el trabajo para que otros ganen mucho
dinero. Para ser claros. Descomposición del cuerpo emocional bajo una lucha de
clases que entraña la conciencia de que no debe haber afectos entre la clase
proletaria porque puede ser peligroso... el más mínimo afecto amenaza
con volverse fuerza solidaria y de ahí al amor por una humanidad emancipada hay
saltos rápidos. ¿Qué es la alienación? es, concretamente el hecho de que los
productos del trabajo han sido arrancados a los trabajadores, eso crea la
desfiguración del trabajo, convertido en actividad ajena o extraña, el trabajo
y su producto no se reconocen como uno y el mismo proceso, el trabajador
oprimido termina además del robo de su trabajo cercenado de toda independencia
política en las relaciones sociales, entre trabajadores, que han sido victimas
de la degeneración de la conciencia en un sistema inclemente de embrutecimiento
y represión. Desamor puro.
Salvadas las
excepciones, la vida amorosa de una sociedad alienada es una miseria de afectos
mezquinos y cariños tasajeados. Constituye una negación del Amor Loco. Es en
este sentido que Marx habla de deshumanización,
"En tanto que el hombre no sea reconocido como tal y, en consecuencia,
no haya organizado el mundo humanamente, su naturaleza social no se manifestará
sino bajo la forma de alienación, siendo su sujeto, el hombre, un ser extraño a
sí mismo"3 . Para Bretón el Amor Loco es siempre un triunfo humano que
debería, inclusive esgrimirse como una categoría del "materialismo
dialéctico", como condición primera y necesaria del fortalecimiento y
des-alienación del espíritu. El Amor Loco es entonces un logro humano que se
objetiva en su expresión más grande que es
Sólo una
revolución social íntegra proporcionará a la humanidad los medios para
emancipar sus fortalezas amatorias y organizar humanamente a la sociedad,
entonces pasará a ser sujeto amante con voluntad y fuerza emocional para vencer
la explotación. El Amor Loco, amor nuevo será esencia humana hasta tal punto
que inclusive los adversarios sentirán la necesidad de imitarla y enriquecerla…
no es una utopía, no será reconciliación de clase, será el triunfo dialéctico
de una fuerza todavía desconocida en sus mejores expresiones. "De
cualquier manera que se conciba la relación entre el desarrollo social y la
liberación del individuo, todo revolucionario debería esforzarse por realizar,
al menos en su propia conciencia, la síntesis entre su deseo de liberación
social y su deseo de liberación espiritual" Las razones que llevan al
Amor Loco a producir insurrecciones contra la explotación no pueden ser
separadas de la indignación que produce en él el espectáculo de degradación,
miseria y barbarie que ha creado el Capitalismo… por eso el revolucionario
conciente no debe dividir al Deseo en su sentido más amplio,
pretendiendo con ellos entenderlo, sino integrarlo en una praxis del Amor Loco,
complejo y amplio, con dignidad alta, si realmente se quiere llegar al fondo
del proceso revolucionario y terminar con toda alienación y toda miseria.
El
Capitalismo se dedica a eclipsar al amor, a degenerarlo, a fetichizarlo
y amenazarlo con miseria física y social, intolerancia
religiosa, ideas convencionales y finalidades funcionalistas para
reproducir y cuidar hijos, propiedad privada y relaciones utilitarias, egoístas
y mercantiles. Bajo el Capitalismo, la fuerza brutal de las normas, los dogmas
logran alienar al amor con miseria humana física, social o espiritual. El amor
termina siendo una ilusión más, un inalcanzable, un territorio de
telenovelas y películas, un algo irrealizable y ridículo en manos de los
pobres.
La sensación
precisa que cada persona imprime al Amor Loco ayuda a los cuerpos enamorados al
anudarse. Nada hay en eso de fugaz porque radica en un sueño largo que la
especie humana cultiva obsesivamente como un recuerdo del futuro invisible
para quien no sabe ir, o no quiere ir a esa búsqueda. Una especie de canto del inconsciente
se presiente, es un entendimiento adelantado y asombroso de pasiones amorosas
renovadoras de todas las energías vitales, bajo una forma de lucidez amorosa. El
amor sabe descifrar los signos del cuerpo y no puede operar sin los sentidos.
Sensaciones profundas con ideas profundas. No existe en ese plano la separación
entre lo racional y lo sensorial. Se trata de una razón superada enriquecida
más sensible, atenta a las sinrazones al caer bajo los poderes absolutos del
amor bajo una tormenta que trastorna el ojo del ciclón y la vida se vuelve
"convulsiva", fascina, encarnación de la belleza absoluta. Una
revelación.
El Amor Loco
arrolla los sentidos, se embriaga con ellos una razón que no existe en
la lógica burguesa. El Amor Loco ha de convertirse en fundamento de la especie
humana que luchará para fundarse cada día, a cada momento, libre de la
degeneración burguesa. El Amor Loco tiene carácter biológico cada vez
más profundo en la filosofía, la poesía… es una re-afirmación de la vida bajo
una afirmación dinámica de los sentidos. Es un ímpetu revolucionario que emerge
de entre los gestos de quienes se aman, que son ellos mismos, esos filtros
mágicos del azar en un abrir y cerrar de ojos. El Amor Loco es siempre una
inauguración. Pasea al interior del ser amado para exaltarse porque hace del
otro un eje de toda acción. Chispazo creador que nos confiere la conjunción del
fuego bajo el agua. "En nada me he esforzado tanto como en mostrar qué
precauciones y que ardides el deseo , ala búsqueda de su objeto, arbitra para
navegar en las aguas pre-conscientes y, una vez
descubierto dicho objeto, de qué medios, pasmosos hasta nueva orden, dispone
para darlo a conocer mediante la conciencia" Andre
Breton
La
humanidad será dueña de sí el día en que también el Amor Loco ayude a comunicar
anticipadamente sus actos Revolucionarios. Ese día existe. Todo Amor Loco
comporta conjuntos de hechos torbellino que remontan lo desgarrado porque su
interrogación vale la pena… tarde o temprano. Con el Amor Loco los principios
lógicos saldrán al encuentro de una humanidad dueña también de sus poderes de
azar objetivo que mutarán en Amor renovado con letras fosforescentes… las
letras del deseo des-alienado.
No habrá Amor
Loco a la ligera, sólo es preciso saber orientarse con un programa Socialista,
para que construir entre todos una manera nueva de Amor como conquista
revolucionaria del Deseo. ¿Cómo no anhelar que surja voluntariamente la
revolución con todos nuestros amores más prodigiosos? El Amor Loco romperá toda
desemejanza que existe entre el objeto deseado y el hallazgo. Al Amor Loco le
es dado reconocer el precipitado maravilloso del placer para que se haga social
y poderoso a la hora de transformar el mundo, devolvérnoslo sin la opacidad de
lo alienante y descubrir en él poderes proporcionales a las necesidades más
urgentes del espíritu. El Amor Loco, con la magnificencia de la vida,
rehará su significación en todas las facetas exteriores e interiores de los
seres humanos, de la manera más categórica y constante, tanto estética como
moralmente; revolucionará la belleza humana y la creación, la acción
espontánea, en la medida misma en que será su expresión predilecta. El Amor
Loco abrirá las ventanas a lo maravilloso desconocido. El Amor Loco no servirá
a otra cosa que no sea reanimar las llamas de la hoguera revolucionaria, único
amor, individual y colectivo, de un ser social que de sí y sobre sí impulsa al
Amor con él y hacia él dialécticamente. Lo quiso Breton
así, para su hija también: "Deseo que seas amada locamente"4. Deseemos eso
también para la humanidad toda, esta vez socialista.
- - - O - - -
1 Entretien
avec André Parinaud, Arts, 5 octobre - 11 octobre 1966.
2 El Amor Loco: L´Amour Fou, André Breton, Librairie Gallimard, Paris
Francia. 1937. Editorial Joaquín Mortiz , Primera edicón en Español 1967
México. Es una de las obras fundamentales del surrealismo.
3 http://www.articulos-boletinto
4 Breton,
André, El amor loco, Joaquín Mortiz, México, 1967.