DOCUMENTO 22
MESES/octubre 2006
Documento elaborado
por sobrevivientes que integramos
Han pasado ya 22 meses de “aquella noche de
humo sin permiso”, sin embargo y por más que han querido, no pudieron
silenciarnos. Es por eso que volvemos a la histórica Plaza de Mayo, Plaza
del Reclamo, de Los Pañuelos, de Las Zapatillas, y de todos aquellos que, ante
la corrupción de los gobiernos de turno, nos vemos obligados a movilizarnos
para exigir MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA, por todos los crímenes sociales
a los que nos someten.
Es por eso
que denunciamos al Gobierno, que no sólo mira hacia un costado, sino que
garantiza la impunidad para que a diario desfilen un sin fin de “cromañones”, a lo largo y a lo ancho del país.
Nosotros los jóvenes le preguntamos al poder
político y a la sociedad en su conjunto: ¿qué significa luchar por
los Derechos Humanos?, ¿por qué se los aplica en determinados casos y en
otros no? Nosotros respondemos que los Derechos Humanos deben ser para todos y
cada uno de nosotros. Le recordamos al gobierno de Kirchner,
que se proclama ser el gran defensor de los Derechos Humanos, que “no tienen
fecha los crímenes de estado, que suceden tanto hoy como hace treinta años”.
Luchar
por Cromañón es luchar por los 30 mil compañeros
desaparecidos durante la última dictadura militar, es exigir
Todos vimos lo sucedido días atrás en la
provincia de Santa Fe, donde murieron catorce personas, en su mayoría
adolescentes. Una vez más se evidenció la falta de controles y el incumplimiento
de las normas, la misma lógica de cromañón,
donde se privilegia una “caja chica”, pero nunca la vida.
Los jóvenes seguimos siendo víctimas de esta
“Argentina República de Cromañón”, donde las
ambulancias siguen sin llegar, cobrándose más y más vidas, como lo ocurrido
días atrás, cuando un joven falleció tras recibir una descarga eléctrica. Sin
embargo, la causa de la muerte no fue la descarga en sí, sino el abandono por
parte del sistema de salud.
Los jóvenes somos concientes que, día tras
día, el Poder Judicial podría dar fallos históricos, sin embargo no lo hace.
Nos preguntamos ¿por qué? ¿Será que el sistema judicial protege los intereses
de los asesinos de siempre para garantizar la impunidad? ¿Será que los poderes
hace tiempo perdieron la independencia? ¿Qué independencia puede alegar
Todos somos
sobrevivientes de este país, donde gobierna la impunidad. Cargados de dolor
salimos a las calles a recordarles a los responsables de la masacre que POR
LOS PIBES DE CROMAÑÓN NO HAY OLVIDO NI PERDÓN. Porque estamos
nosotros, que somos las voces que no pudieron callar.
Los
sobrevivientes llevamos en nuestro cuerpo y nuestro corazón las marcas que dejó
Ibarra y su gobierno: una vez ocurrida la masacre, no hubo ninguna política
sanitaria integral que abarcara al conjunto de las vìctimas.
Nos preguntamos por què: ¿será que garantizarle a la
población el derecho a la salud no es un buen negocio? ¿Será que no nos quieren
vivos y de pie a los sobrevivientes, porque podemos convertirnos en la voz de
los sin voz?
Los
sobrevivientes seguimos expuestos a las secuelas tanto psicológicas como
físicas: porque la
impunidad enferma, y porque todavía seguimos escupiendo veneno. Porque en
los hospitales tenemos una “marca Cromañon” que pone
nerviosos a quienes han sido cómplices de la masacre, o cómplices en el
“después” de Cromañon.
Los jóvenes
en su conjunto estamos a merced de Cromañones
latentes o manifiestos, en escuelas, calles, universidad, recitales. Les
decimos a los músicos que se han quedado sin lugares habilitados para tocar,
que busquemos juntos, y en la lucha, las soluciones. No es defendiendo
a un empresario corrupto como Chabán, que
conseguiremos justicia. Chabàn està preso porque se demostrò que
puede fugarse, no porque es un pobre protector del arte.
Llamamos
a otros sobrevivientes a unirse a la lucha, porque juntarnos nos da fuerzas.
Llamamos
a los familiares de sobrevivientes a unirse a la lucha; y tambièn
al pueblo todo, a sumarse,
individual o grupalmente, a travès de sus
organizaciones: centros de estudiantes, sindicatos, partidos políticos, grupos,
murgas...
Estamos
preparando colectivamente, junto a familiares y amigos,
Como los
familiares y amigos, los sobrevivientes decimos:
·
No
al sobreseimiento de Ibarra
·
Que
Casación se expida levantando el sobreseimiento a Lopez
·
Exigimos
al Gobierno la lista oficial completa de fallecidos y de sobrevivientes de la
masacre.
·
Cárcel
a Ibarra, Chabán y todos los responsables
A 22 meses,
los sobrevivientes nos sentimos representados por las palabras de Sonia:
Las víctimas somos nosotros"
Señora Jueza, háganos un test a los 3000
sobrevivientes, a las 194 familias y amigos de los chicos muertos en Cromañón y sólo así se dará cuenta que las víctimas
somos nosotros, que nada en nuestra circunstancia puede ser normal, porque a
quienes les mataron a los hijos de un modo terrible, fue
a
nosotros, los que pasamos por el infierno y sobrevivimos fuimos nosotros,
los que estamos bajo medicación para soportar el dolor somos nosotros,
los que no sabemos como convivir ante cada lugar vacío en nuestras casa somos
nosotros, los padres que se están muriendo en esta lucha de
Justicia
son nuestros, los que soportamos todos los golpes, los que seguimos
esperando el llamado a declarar a los asesinos que cometieron las
acciones de negligencia y corrupción para que Cromañón
existiera,
los que luchamos día a día para levantarnos, los sometidos a la violencia
constante y la indiferencia hacia nuestros derechos, somos también
nosotros.
Por todos estos motivos y miles más es que ni usted ni
ningún perito psiquiátrico es quien puede someter a evaluación nuestro
duelo, para saber si es normal o patológico, ¿sabe por qué? Porque gracias a
que nosotros
somos los que tenemos que luchar contra la ineficacia de los jueces, contra la
red enorme de corrupción que existió y existe hoy día alrededor de Cromañón, gracias a que nosotros
tuvimos
que salir a la calle desde hace 21 meses sin cesar reclamando justicia, gracias
a que siguen ocurriendo pequeños Cromañones por
todos lados, en las escuelas, en las fábricas, en los hogares de ancianos en un
parque, en todo un país.
Gracias a que los sobrevivientes no reciben la atención
adecuada, gracias a que ni siquiera hay una lista real de fallecidos, gracias a
que todavía personajes siniestros como Chabán se
ensañan
en
culpabilizar a las víctimas y gracias a tantas otras injusticias hacia
nosotros, Señora Jueza, es que nuestro duelo no puede ser juzgado, porque al
día de hoy todavía no pudimos hacerlo. No
pudimos
siquiera velar en paz a nuestros hijos , a nuestros hermanos, amigos,
nietos y familiares no pudimos llorarlos, no pudimos detenernos en el dolor, no
pudimos confiar en