s u m a r i o

Sala Juzgadora                                                                                    4

 

APÉNDICES

 

I.

 

Inserción solicitada por la diputada Etchegoyen.

II.

 

Inserción solicitada por el diputado Wolman.


 

Sala Juzgadora

- En Buenos Aires, en la Sala Eva Perón de la Legislatura de la Ciudad Autónoma, a veintitrés días de noviembre de 2005, a la hora 15 y 45, con la presencia de los diputados y las diputadas Ameijeiras, Baltroc, Bello, Bertol, Bidonde, Busacca, Etchegoyen, Ferrero, La Porta, Majdalani, Moresi, Pérez, Rebot y Wolman, se hace presente el señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia, doctor Julio Maier, acompañado por el señor Vicepresidente 1º de la Legislatura, doctor Santiago De Estrada, y dice el:

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- No vamos a llevar a cabo la reunión porque yo vine, no digo como amigo, porque no los conocía, pero amistosamente, a tratar de decidir los principales problemas con ustedes. Por el curso de los acontecimientos de estos días –sin creer que antes estaba equivocado–, veo que de esa forma es imposible; y, entonces, voy a cumplir tal cual creo debo cumplir la función de presidente.

Puedo estar equivocado, y seguramente me equivocaré en algún momento, pero voy a cumplir. No quiero que pese sobre mis hombros el hecho de que yo no he juzgado a Ibarra, o he dejado pasar el tiempo o no lo he juzgado como corresponde.

El resultado de esto es que voy a dictar resoluciones. Y una de esas resoluciones ya la he dictado, y tiene por objeto solicitarle al doctor De Estrada una serie de cuestiones para iniciar un expediente, tal como ustedes lo querían, en idioma castellano, no en “idioma taquigráfico”.

De tal manera que yo los voy a convocar cuando crea necesario que nos reunamos. Por el momento, lo único que voy a expresar es que voy a empezar a formar el expediente...

 

Sr. Rebot.- Pido la palabra, doctor.

 

Sra. Etchegoyen.- Yo también...

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Le aclaro que no estoy dispuesto al diálogo.

Sólo les dejo...

 

- Hablan varios diputados a la vez.

-La no utilización del micrófono por los participantes dificulta el registro taquigráfico.

 

Sr. Rebot.- Doctor: yo tampoco estoy dispuesto al diálogo en estos términos, pero quiero fijar una postura institucional y quiero que la sala decida, con usted o sin usted.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Está bien. Decídanlo sin mí.

 

Sr. Rebot.- Usted decida. Quiero que esto quede asentado en la versión taquigráfica.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Yo no voy a permanecer más. Solamente, voy a dejarles para cada uno de ustedes –creo que lo merecen, por la conversación del otro día– el decreto que he hecho hoy para comenzar, precisamente, el expediente con respecto al juicio político.

 

Sr. Rebot.- Usted estuvo presente el día que citó esta reunión, y ahora va a levantar la reunión...

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- No. Yo no la voy a levantar; voy a proceder de otra manera: ejerciendo la presidencia del modo...

He recapacitado. Yo vine acá creyendo que esto era un lugar amistoso, en donde por mayoría, se podían decidir algunas cosas. No fue así. Directamente, y durante estos días, las comunicaciones a la prensa –no sé si de alguno de ustedes u otras personas– han provocado ciertos problemas. Yo no estoy acostumbrado a estas cuestiones.

 

Sr. Bidonde.- Justamente, usted fue el primero que rompió eso: fue el primero que rompió el acuerdo.

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Está bien. Diga lo que quiera, porque usted tiene todo el derecho...

 

Sr. Rebot.- Usted hizo una conferencia de prensa antes de que se reuniera la Sala.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Sí, pero yo no dije nada del contenido.

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sr. Bidonde.- ¡Lo del Artículo 123 lo dijo usted!

 

Sra. Etchegoyen.- ¡Esto lo tenemos que resolver entre todos, doctor: no es que usted se sienta y manda!

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Yo creo que no tiene mayor sentido...

 

Sr. Rebot.- Si se va a retirar, retírese, le pido por favor. Si quiere que lo votemos, lo vamos a votar.

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sra. Bello.- Perdón, doctor. Ésa es una postura; no es la mía. Estuve el otro día, y no hablé con la prensa; me negué a hablar con la prensa. Me pareció un bochorno que haya salido la versión taquigráfica de acá. Porque creo que, cuando uno acuerda las reglas de juego, hay que cumplirlas.

Sin gritos y sin entusiasmos, le pido, por favor, que me explique cuál va a ser el procedimiento que usted cree correcto a partir de acá. No soy abogada y no entiendo.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Muy sintéticamente: he decidido abrir el expediente, que ya está abierto. La invitación a presidir la Sala Juzgadora se ha hecho formalmente en los tribunales. Frente a una demanda, o a una denuncia –o como se llame–, directamente, he decidido pedirle al señor Vicepresidente en ejercicio de la presidencia de la Legislatura y presidente de la Sala Acusadora, que me envíe la acusación que ha sido dictaminada, y el acta...

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- ¿Me dejan hablar, o...?

 

Sra. Etchegoyen.- ¡No vamos a seguir sin taquígrafos!

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Está bien.

Yo no...

 

Sra. Etchegoyen.- ¡Porque esto no es un tribunal común, doctor! ¡Esto es un cuerpo de diputados!

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Según usted.

 

Sra. Etchegoyen.- ¡No! ¡Según yo, no, señor!

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sra. Bello.- ¡Hablemos sin gritar!

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sra. Etchegoyen.- ¡Ya lo escuché! ¡Ya lo escuché la otra vez, y no cumplió lo que dijo!

 

Sra. Bello.- Yo no lo escuché...

 

Sra. Etchegoyen.- ¡Sí! ¡Vos también lo escuchaste!

La versión taquigráfica... ¡No sé por qué no están tomando nota!

 

Varios diputados.- ¡Sí que están tomando nota!

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sra. Etchegoyen.- ¡Yo no rompí el diálogo! ¡Usted hizo la conferencia!

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Usted tiene todo el derecho a pensar...

 

Sra. Etchegoyen.- ¡Por supuesto que tengo derecho! Esperamos una hora y media, y viene acá, se sienta y da una clase de que va a hacer lo que quiera.

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sra. Etchegoyen.- ¡No! ¡No voy a esperar!

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sra. Etchegoyen.- ¡Entonces, que baje el tono, viejo! ¡Yo no lo voy a bajar! ¡Yo vine a horario, escuché el otro día...

 

Sra. Bello.- Eso no te da derecho a gritar...

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sr. Rebot.- En los mismos términos que mi compañera, quiero que las explicaciones nos las dé a nosotros ante los medios, porque son públicas.  Antes de seguir...

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Yo no estoy de acuerdo con eso. Usted lo sabe; se lo expliqué. No estoy de acuerdo con eso. Cuando hay que tomar una decisión...

 

Sr. Rebot.- La decisión del Cuerpo es soberana.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Lo único que es público es el juicio, una vez que...

Pero no voy a explicarlo de nuevo...

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sra. Moresi.- Usted explicó recién que va a iniciar un expediente, y estaba pidiendo la acusación...

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Está todo explicado acá. Hay quince copias: una para cada uno de ustedes. Acá está mi disposición. Es mala o buena; yo no voy a discutir sobre esto ahora, pero está mi decreto...

 

Sra. Etchegoyen.- ¿¡Decreto!?

 

Sr. Rebot.- ¡Tuvo una semana para avisarnos! ¿Tiene que avisar una hora y media tarde? ¡Es una falta de respeto! ¡Y si usted no respeta, no espere que lo respeten!

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

- No se perciben las palabras pronunciadas fuera de micrófono por el doctor Maier.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Va a estar a disposición de cualquier diputado, de cualquier persona del público, del periodismo. El expediente se podrá ver durante los días y horas que decida el señor presidente. Esto lo va a disponer el doctor De Estrada, para ser consultado, en los días que también disponga el presidente.

 

Sr. Bidonde.- ¿Puedo hacer una pregunta? ¿Usted juró? Es decir, ¿usted ya está a cargo de la Sala?

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Yo juré al cargo de presidente; juré por la Constitución. Mejor dicho, me comprometí a respetar la Constitución y las leyes vigentes.

 

Sr. Bidonde.- Es el único trámite oficial en el que intervino. Todavía no hay ni proceso ni reglamento...

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Eso según usted.

 

- Hablan varios diputados a la vez.

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Decidan lo que quieran. No les puedo decir nada más.

 

Sr. Wolman.- Estoy en desacuerdo con una decisión personal, porque esto es una sala. Usted es el presidente de la Sala, y las decisiones deberían ser tratadas en la sala.

 

- No se perciben las palabras pronunciadas fuera de micrófono por el doctor Maier.

 

Sr. Rebot.- ¿Usted se niega a seguir presidiendo esta reunión?

Porque quiero que quede asentado en la versión taquigráfica...

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- No me voy a negar a presidir ninguna reunión. Solo les digo que, cuando deba convocarlos, los voy a convocar.

 

Sr. Rebot.- ¡Pero eso lo decide la sala!

 

Sra. Etchegoyen.- ¡No lo decide usted!

 

- No se perciben las palabras pronunciadas fuera de micrófono por el doctor Maier.

 

Sr. Rebot.- ¡La semana pasada decidió que no sesionáramos! ¡Y esto no marcha en función de lo que a usted se le canta o no se le canta!

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Todo lo que usted quiera. Y no me grite, le pido por favor...

 

Sr. Rebot.- ¡Usted me falta el respeto...!

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- No le falto el respeto.

 

Sr. Rebot.- ¡... cuando viene a decirme, dos horas después, que se va a ir! Yo le pregunto…

 

Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia (Maier).- Le pido perdón.

 

Sr. Rebot.- ¡No lo perdono!

 

- A la hora 15 y 57, el doctor Maier se retira de la sala.

 

- Luego de unos instantes, dice la:

 

Sra. Etchegoyen.- Voy a leer la nota que entregó el doctor Maier:

“1) En atención a la notificación recibida por la que se me hace saber la invitación a presidir la Sala de Juzgamiento en el juicio político del señor Jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, de acuerdo a lo establecido por el Artículo 93, última frase, de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires  –en adelante CCABA–, asumo la presidencia de esta sala.

        “2) Reglamentación jurídica aplicable al juicio. La CCABA contiene sólo normas básicas sobre el juicio político, dentro de las cuales ordena que cada dos años y en su primera sesión, por sorteo, la Legislatura designe una Sala Acusadora, compuesta por el 75 por ciento de los diputados, y una Sala de Juzgamiento, compuesta por el 25 por ciento restante –Art. 93–; le confiere también, en la misma regla, cuando se trate del gobernador o del vicegobernador, la presidencia de la Sala de Juzgamiento así formada al presidente del Tribunal Superior de Justicia.

“Con prescindencia de los artículos referidos a la Sala Acusadora, la Constitución porteña manda realizar un debate sobre el caso, respetando la contradicción y la defensa, y expresa que la condena se obtiene por mayoría de dos tercios de los miembros de la Sala de Juzgamiento, quienes, de lograr esa mayoría, producen el efecto de destituir al funcionario e inhabilitarlo para desempeñar cualquier cargo público en la ciudad. Más allá de ello, la Constitución contiene el plazo fatal de cuatro meses para juzgar la imputación.

        “Tales reglas constitucionales sólo pueden ser reglamentadas por la Legislatura en su conjunto. Con ello quiero explicar, en primer lugar, que ninguna porción de la Legislatura, tan pequeña o tan grande como sea, puede ejercer la facultad de reglamentar normas constitucionales. Para ello basta leer los artículos 80, inciso 1), y 81, inciso 1), de la CCABA. Y tener siempre presente al interpretar la Constitución el Artículo 84 de la CCABA, por lo cual ‘la Legislatura no puede delegar sus atribuciones’.

        “Pero lo cierto es que la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha procedido ya hace tiempo a dictar su propio Reglamento Interno, sin duda equiparable a una ley por el quórum y la mayoría que requiere, reglamento que, en su Artículo 82, dedicado al procedimiento a seguir con posterioridad a la acusación contra un funcionario, prevé con claridad que ‘en todo lo no previsto se aplica supletoriamente el Código de Procedimiento Penal vigente en la Ciudad de Buenos Aires’. Como lo único previsto es, por un lado, la integración de la Sala de Juzgamiento, la presidencia de la Sala en el caso del gobernador y del vicegobernador, la necesidad de realización de un debate que respete la contradicción y la defensa, de un derecho de asistencia letrada y, por fin, la mayoría necesaria para la obtención de una condena, más su efecto, entonces debe sostenerse claramente que, guste o disguste, la ley aplicable es el Código Procesal Penal de la Nación, en vigor en el ámbito de la ciudad, según el Artículo 7º de la CCABA, correspondido por el Artículo 5º de la Ley Nacional N° 24.588, ley que, como es sabido, hasta el momento, dispone que la legislación nacional seguirá siendo aplicable ‘en tanto no sea derogada o modificada por las autoridades (…) locales’. Por lo demás, tal previsión ha sido adoptada también por la Legislatura en diversas leyes: Ley N° 12, Artículo 6º –de Procedimiento Contravencional–, y Ley N° 1287, Artículo 55 –de procedimiento especial para las competencias penales aprobadas por Ley N° 597–.

        “De tal manera, no puede caber duda alguna, desde el punto de vista jurídico, que el Código Procesal Penal de la Nación regula, como legislación supletoria, todos aquellos aspectos que no ha tratado el Reglamento Interno de la Legislatura, según decisión propia de ella misma expuesta en el Artículo 82, última oración, de ese Reglamento Interno.

        “Por lo demás, a nadie puede ocultársele que un Reglamento procesal dictado con posterioridad a la apertura del juicio no sólo será sospechable por parcialidad sino que, además, ampliará las posibilidades de impugnación, por carencia de garantía para el acusado, conforme el Artículo 18 de la Constitución Nacional, en tanto modifique aquella resolución previa de la Legislatura –Reglamento Interno–.

        “Por todo ello, dispongo: hacer saber a la Sala Acusadora, a través de su presidente, y al acusado, señor Aníbal Ibarra, lo arriba expuesto.

        “3.- Conforme a la ley que estimo aplicable –Artículo 55, inciso 1), CPP Nación– hago saber a las partes arriba mencionadas que, en una ocasión cuya fecha y trámite no recuerdo, junto con los otros letrados, suscribí un escrito en defensa del entonces fiscal del fuero penal, Aníbal Ibarra, en oportunidad de que él era investigado –en mi opinión disciplinariamente, según creo recordar– por oponerse a la aplicación de las leyes llamadas de Obediencia Debida y Punto Final.

        “Tal situación, ocurrida hace por lo menos más de quince años, no parece afectar mi imparcialidad, a mi juicio, pero me es necesario informar a las partes, para que procedan como crean corresponder, en razón de que ya he resuelto cuál es la ley aplicable…” ¡Caramba!

        “…4.- Precisamente, conforme a la ley aplicable, para la continuidad del trámite del juicio dispongo:

“a) designar asistentes ad hoc para este procedimiento al Secretario Judicial del Tribunal Superior de Justicia, señor José Said, y a la Prosecretaria Letrada del mismo tribunal, señora Gabriela Córdoba, quienes me auxiliarán en mi función y, para ello, solicitar el libre acceso a la Legislatura con la finalidad expuesta.

“b) Formar un legajo a partir de la invitación mencionada en un comienzo, en el que consten los actos formales realizados en el procedimiento, en especial, las decisiones que sean tomadas por el presidente o por la Sala de Juzgamiento durante el curso del procedimiento.

“c) Exponer en la Legislatura de la Cuidad de Buenos Aires una copia auténtica de este legajo, con el objeto de que pueda ser consultada por los señores legisladores, por las partes, por los señores periodistas  y por el público en general. El señor Vicepresidente de la Legislatura, a cargo de la presidencia, señor Santiago De Estrada, dispondrá el lugar de exhibición, el funcionario competente que él designe para cumplir esta misión y los días y horas en los cuales el legajo pueda ser consultado. El original de este legajo quedará bajo mi custodia.

        “d) Solicitar al señor vicepresidente de la Legislatura, a cargo de su presidencia y de la presidencia de la Sala de Acusación, la remisión de una copia certificada de la acusación (CCABA, art. 94) y del acto mediante el cual se aprobó esa acusación para el juzgamiento del señor jefe de Gobierno, con el objeto de agregarlo a este legajo y de que pueda ser consultado por las partes.

        “e) Solicitar al señor Vicepresidente de la Legislatura, a cargo de su presidencia, tenga a bien remitirme la nómina de integrantes de la sala de juzgamiento, con el domicilio legal de cada uno de ellos y determinar el funcionario legislativo competente o designado por él para cursarles a ellos notificaciones o convocarlos.

“5. Notificar esta resolución a la Sala Acusadora, a través de su presidente, y al señor Jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra. Comunicar la resolución al señor Vicepresidente de la Legislatura, en ejercicio de la presidencia, rogándole el cumplimiento de las solicitudes que a él se refieren con la mayor celeridad posible, pues, como es de público conocimiento, el procedimiento está sometido a un plazo breve y fatal (CCABA, art. 94, III, y reglamento interno de la Legislatura, art. 82, IV)."

 

Sr. De Estrada.- Antes de retirarme –porque yo no integro la Sala Juzgadora–, quiero decirles dos cosas.

        En primer lugar, quiero notificar formalmente la decisión judicial que he recibido del juez Gallardo. Ya lo hice en la reunión de Labor Parlamentaria, pero algunos de ustedes no estaban presentes. Plantea lo siguiente: "1) Hacer lugar a la medida cautelar solicitada, previa caución juratoria prestada en forma personal por el actor; 2) Ordenar a la demandada..." –la Legislatura– "...la suspensión de la realización de la sesión secreta de la Sala Juzgadora, prevista para el día 23 de noviembre, a las 14 horas, hasta tanto sea convocada en la forma pertinente una sesión a desarrollarse en forma pública; 3) Ordenar a la demandada que, en caso de no haber sido publicada, disponga la publicación inmediata de la versión taquigráfica de la reunión de la Sala Juzgadora que tuvo lugar el pasado viernes 18 de noviembre de 2005 en la sede de la Legislatura".

        Si bien la demandada es la Legislatura, la obligación de hacer o no hacer corresponde a esta Sala Juzgadora. Luego veremos el tema legal, para ver si apelamos o no.

 

Sr. Rebot.- Discutimos largamente días atrás sobre la publicidad de las deliberaciones preliminares. En ningún momento, en el espíritu de la discusión, estuvo en duda que las sesiones del cuerpo sean secretas o públicas. Lo planteé expresamente. No estoy diciendo que las sesiones deban ser cerradas o secretas. Lo que planteó el doctor Maier es que las deliberaciones preliminares sean reservadas, que después debatiéramos esta cuestión y que, incluso, pusiéramos a los taquígrafos a registrar. Porque existe la posibilidad de que las cuestiones menores las resolvamos por consenso; además, a veces uno tiene posiciones que está dispuesto a cambiar. Esto es lo que se planteó.

        Por otra parte, con relación al tema del juez Gallardo, me parece –más allá de mi opinión sobre el juez– un exceso asumir que hubo una decisión de que las sesiones sean secretas y, en función de eso, dictar una resolución. Entonces, le propongo a esta Sala rechazar el planteo del juez Gallardo, abrir las puertas para que ingrese la prensa y el público y, además, propongo que decidamos en actas sobre días y horas de reunión.

Si el presidente del Tribunal Superior –ya sea Maier o quien presida este tribunal– no quiere venir, tendrá que responder por la consecuencia de sus actos. El presidente dijo que ni decide venir ni no venir; pero, concretamente, el presidente se fue. Acá no dice que se tenía que ir ni que se iba a ir: dice que dispuso una serie de medidas instructorias de cara a formalizar la apertura del expediente. De acá no se infiere, en ninguna parte, una explicación de por qué se retiró de este recinto el presidente del Tribunal Superior; de acá no se infiere ninguna explicación jurídica de por qué el presidente del Tribunal Superior se niega a cumplir con las funciones que le asigna la Constitución en el día de hoy; además, de acá no se infiere ninguna explicación, ni se nos ha brindado información de por qué fuimos citados a las 2 de la tarde y terminamos sesionando a las 3 y 45.

        Por lo tanto, creo que formalmente se deben designar días y horas de sesión. La Constitución y el Reglamento mandan que se designen autoridades de la Sala y que sea el presidente del Tribunal Superior el que debe presidir cuando se juzga al Jefe de Gobierno, pero todo lo demás hay que hacerlo igual.

Además, debemos estudiar la posibilidad de que en la próxima reunión tengamos un reglamento de funcionamiento procesal, que regule el otorgamiento de la palabra, el quórum, las mayorías para votar determinadas cuestiones, como corresponde que exista en todos los cuerpos parlamentarios. Es más: voy a proponer que el recinto le otorgue a esta Sala la facultad de dictar su propio reglamento, igual que lo hizo la Sala Acusadora.

Estamos hablando de cuestiones procesales; no estoy tomando posición sobre temas más álgidos, sobre los cuales en nuestro bloque hay un debate que todavía no está terminado.

Me sorprende que en el día de hoy haya habido una decisión intempestiva, que no tiene explicación. Si bien pude haber elevado el tono, sin ánimo de justificarlo quiero dejar registrado que esto tiene que ver con la enorme falta de respeto para con los representantes del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Sr. De Estrada. - Sé que varios diputados quieren hablar. Antes quiero hacerles una pregunta, porque soy yo quien le debe contestar al juez Gallardo, en nombre de la Legislatura: ¿puedo contestarle al juez Gallardo que, como decisión de la Sala de Juzgamiento, se rechaza el planteamiento realizado? ¿O lo hago en términos más moderados?

De todas maneras, haré circular un proyecto de respuesta.

        Además, quiero aclarar que sólo acompañé al doctor porque vi que habría problemas; por eso, decidí acompañarlo.

        En segundo lugar, el doctor Maier me ha pedido que le envíe formalmente los dos dictámenes acusatorios para iniciar el expediente. También me pidió la designación de los diputados para acusar. Respecto a este tema, el Cuerpo ha decidido que debo hacerlo. Con eso, se iniciaría el expediente e inmediatamente se mandaría una copia del expediente aquí, para que sea publicado.

 

Sra. Baltroc.- Quiero hablar, porque todavía no he podido hablar.

        En primer lugar, estoy de acuerdo en varias de las consideraciones que ha hecho el diputado Rebot, sobre todo, respecto a la actitud de falta de respeto que ha tenido el presidente del Tribunal Superior, y también respecto de fijar día y hora de las reuniones, con independencia de la asistencia o no del presidente de la Sala.

        También estoy de acuerdo en dictar el reglamento, que sería el reglamento de la Sala Juzgadora, no el del juicio político. Quiero aclarar este tema, por cualquier eventualidad posterior: sería el reglamento de la Sala Juzgadora permanente, para cualquier juicio, no para este en particular, que todavía no se decidió qué composición de la Legislatura lo tratará. Quiero dejarlo asentado en la versión taquigráfica.

        Me parece bien que en el recinto se plantee que se delegue en la Sala la facultad de hacer el reglamento, justamente porque es el reglamento para la Sala Juzgadora. No estamos planteando que ésta sea la sala que juzgará a Ibarra. Quiero dejar esto asentado, porque mi posición es que el pleno de la Legislatura es el que debe resolver si es ésta la sala, o es la sala que se compondrá el 10 de diciembre. Quiero que esto quede asentado en la versión taquigráfica.

        Por otro lado, respecto del fallo del doctor Gallardo –aquí tengo una diferencia con el diputado Rebot–, si bien no estuve en reuniones anteriores, quiero decir que este fallo tiene que ver con el reclamo de familiares de Cromañón, que han planteado querer presenciar la reunión, como lo hicieron en la Sala Acusadora. Ante la imposibilidad de poder entrar, recurrieron a la Justicia. La realidad es que no se los dejó entrar. Por ello, en lo personal, estoy de acuerdo con el fallo. Quiero dejar asentado esto por cualquier eventual respuesta.

Además, quiero plantear que a partir de ahora se deje entrar a una delegación –o lo que fuere– y a los medios, y que se sesione públicamente; porque acá no hay nada que ocultar.

 

Sra. Moresi.- Con relación a lo que planteaba Beatriz, que Helio también enunció, el tema de que sea el pleno el que autorice a la Sala Juzgadora a dictar su Reglamento…

 

- El diputado Rebot habla fuera de micrófono.

 

Sra. Moresi.-  Perdón, Helio: no. Lo que Beatriz plantea, con relación a que es el pleno el que tiene que autorizarnos a que esta Sala Juzgadora dicte su reglamento, eso no es así. Porque nosotros, como miembros de la Sala Juzgadora, no autorizamos a que la Sala Acusadora dicte su reglamento: en realidad, la Sala Acusadora autorizó a que sea la Comisión Investigadora de Juicio Político la que dicte su reglamento.

 

- Hablan varios diputados a la vez. 

 

Sr. Wolman.- En primer lugar, quiero manifestar que no es la función del Presidente decidir por su cuenta, al margen de la Sala. Por lo tanto, la actitud de hoy no corresponde. No puede él decidir una cita, decidir una sesión, decidir no estar, decidir lo que acá se dice; que, por supuesto, lo vamos a leer, pero su función es ser el Presidente de esta Sala y, como tal, funcionar con la Sala.

        En cuanto al otro tema, sobre el reglamento, creo que tiene que ser decidido en el plenario, en todo el plenario, y después de ahí decidir la facultad para que la Sala Juzgadora pueda hacer un reglamento propio; pero decidirlo ahí.

        Y el tercer aspecto que quería plantear es en cuanto a la integración de la Sala; que quiero dejarlo planteado, y más en las condiciones como venimos desarrollando esto. Por eso que cuando acá se plantea la entrega de la acusación que se hizo en la Sala Acusadora, creo que todavía estamos en la etapa previa, y la etapa previa es la determinación del reglamento del funcionamiento nuestro: de cómo vamos a funcionar; de los tiempos del funcionamiento. Y entrar en lo que va a ser la composición de la Sala Juzgadora creo que tiene que ser resolución del pleno de la Legislatura.

 

Sr. De Estrada.- Están anotados para hacer uso de la palabra los diputados Busacca, Etchegoyen, Bidonde y Bertol.

        Tiene la palabra la diputada Etchegoyen.

 

Sra. Etchegoyen.- Acuerdo, en principio, con lo que dice Helio. Me parece que sí tiene que ser el pleno el que nos otorgue facultades para hacer un reglamento de funcionamiento nuestro. No estamos hablando del procedimiento en juicio: estamos hablando de un reglamento para funcionar nosotros.

 Nosotros habíamos expresado públicamente nuestra posición con respecto a la actitud de Maier. Hoy Maier nos termina de faltar el respeto: se arroga un poder que no tiene; desprecia absolutamente al cuerpo legislativo, cuando nosotros somos jueces políticos, porque hemos sido votados; a él  no lo votó nadie. Esto no es la justicia ordinaria.

Me parece, Santiago, que lo que corresponde es que decidamos primero en el pleno, y recién después se decida si se le giran las actuaciones; porque él hoy se ha retirado despreciando absolutamente la composición de este cuerpo, un cuerpo colegiado de 15 jueces con voto. Él, que no tiene voto, se va: pide que le mandemos, que no le mandemos, vuelve a dar la opinión por escrito.

También en ese sentido quiero aclarar que la verdad es que sería ideal que ya podamos tomar la decisión de sesionar como se sesionó siempre acá: con posibilidad de deliberar en cuarto intermedio de manera privada, pero con público y con los medios; porque esto evita tener que aceptar que otro juez nos diga cómo tenemos que sesionar. Porque, en definitiva, Gallardo, más allá de mis coincidencias o no con él, es otro juez, y si nosotros no cumplimentamos este aspecto nos vamos a ver obligados a aceptar el recurso de amparo que han puesto los padres, porque sabemos que es inconstitucional sesionar acá a puertas cerradas. Entonces, o hacemos lo que dice la Constitución, con todas las normas que podamos establecer para que asistan, como vino haciendo la Sala Acusadora, o vamos a seguir faltando a la Constitución; y entonces sí yo acepto el amparo, porque es un camino sin salida.

Y quisiera intercalar en la versión taquigráfica lo que iba a leer; que se lo di en mano a todos, y también al juez que se fue¨.

 

Sr. De Estrada.- Quiero saber, porque me interesa y porque soy yo el que tiene que cumplirlo, si hay decisión de la Sala de que no mande las actuaciones, o de que sí las mande. Eso tengo que hacerlo yo, y recién la diputada Etchegoyen planteaba que no envíe las actuaciones.

        Tiene la palabra la diputada Bertol.

 

Sra. Bertol.- La verdad es que a mí se me ocurre al revés de lo que el juez Maier hace, que viene, dicta una resolución y se va. Yo creo que, como cuerpo soberano que somos, deberíamos intimarlo al juez Maier a que se presente, porque de acuerdo a la Constitución él es el que debe presidir este tribunal. Y no que, al revés, él venga y diga lo que nosotros tenemos que hacer, siendo nosotros legisladores, siendo soberanos, siendo hecho un juicio político. Y la verdad es que todo me hace pensar, jurídicamente, que la circunstancia de que él se retire no significa que esta sesión quede terminada: por el contrario, nosotros estamos acá, somos soberanos, podemos seguir decidiendo, y es lo que estamos haciendo.

        Entonces, como estoy convencida de que la función de él es ordenar el debate, que sólo tiene voz y que no tiene voto, por eso insisto en hacer una moción para que se lo intime al doctor Maier para que se presente a la próxima reunión. Y nosotros, acá, lo que tenemos que hacer es ver cuál va a ser el orden del día de nuestra próxima reunión, y en todo caso proponer que tres personas que integran la Sala Juzgadora se reúnan para dictaminar un reglamento permanente, en el mismo sentido que lo dijo la diputada Baltroc.

 

Sr. De Estrada.- Quiero hacer una sola reflexión, diputada. Yo creo que no se debe “intimar”, sino “invitar”. No olvidemos que es cabeza de otro poder, y no provoquemos un conflicto de poderes.

 

Sr. Rebot.- Me parece una enorme falta de respeto...

 

Sr. De Estrada.- Pero no hagamos lo mismo nosotros.

 

Sr. Rebot.-  Puede ser el Rey de Java, pero la verdad es que no puede venir a ningunear a la Legislatura. Es una falta de respeto. Llega tarde, y dice: “me voy, porque ahora decido yo”. Es una falta de respeto. ¿En qué manual de Derecho de él está eso, en qué manual de cortesía está eso?

 

Sr. De Estrada.- De todos modos, quiero aclarar algo, porque él no lo dijo aquí: cuando llegó dijo que él iba a cumplir el fallo del juez Gallardo, y que no podía sesionar mientras estuviera vigente. Eso me lo dijo a mí; no lo dijo aquí.

No lo estoy defendiendo. Repito lo que él me dijo.

        Tiene la palabra la diputada Bello.

 

Sra. Bello.- En primer lugar, no estoy de acuerdo con que la reunión continúe con público y con medios –la Constitución habla de las reuniones, pero no habla específicamente de las salas–, hasta tanto lo considere el reglamento que, se supone, tenemos que dictar.

        Tampoco estoy de acuerdo con que el pleno sea el que designe o que decida sobre el reglamento de la Sala Juzgadora. Ésta es una decisión absolutamente nuestra.

        Yo le pediría, por intermedio del vicepresidente, al Presidente del Supremo Tribunal que se constituya aquí, ya que acá estamos nosotros; que los asesores letrados estén aquí, no en otro lugar que no sea éste; y los expedientes, tanto el original como el mellizo, tienen que estar también aquí.

 

- Varios diputados hablan a la vez fuera de micrófono.

 

Sr. Bidonde.- Quisiera tratar de no prejuiciarme con lo que voy a decir, pero estamos todos muy alterados y tal vez lo haga.

        En primer lugar, creo que más allá de todas las falencias y de todos los incumplimientos del juez Maier con respecto a la sesión pasada, deberíamos recordar, sin hacer de esto una historia, que estuvimos una hora y cuarto deliberando respecto de si debía o no haber taquígrafos. Por eso el comienzo de la versión indica la hora 15 y 31, cuando la hora de citación de la reunión fue a las 14 horas, y nos reunimos desde 14 y 15 horas. Estuvimos una hora y cuarto deliberando, hasta que decidimos, por mi propuesta, cuando él estuvo a punto de leer y yo le pregunté si iba a leer y fue, entonces, cuando le propuse que esto quedara registrado.

        Creo, sin hacer ningún cargo a los taquígrafos, porque seguramente se han sentido muy desorientados, al igual que muchos de nosotros, y tal vez incluso por inconvenientes técnicos estaban imposibilitados de registrar todo lo que se deliberó durante esa hora y cuarto; pero yo reclamo que, al menos, en la versión taquigráfica quede alguna constancia de que en esa sesión se deliberó una hora y cuarto sobre un tema. Digo esto, porque creo que de eso no ha quedado la menor huella. Está bien: se puede aducir de que se estaba deliberando, justamente, sobre lo público o lo privado de la reunión.

        Luego, se hizo aquí una suerte de acuerdo, y el primero que no cumplió ese acuerdo fue el presidente del tribunal.

        Quiero ser lo menos subjetivo posible, pero no puedo menos que pensar, con la mayor malicia –con la mayor malicia–, y por eso se lo dije, que tal vez yo había prejuzgado con respecto a “con qué se iba a bajar él"; y, cuando se bajó, lo hizo,  justamente, con "todo cocinado". Es decir, vino a esta reunión a "bajar línea"; vino con el reglamento; vino con los métodos procesales; vino con la composición de la sala; vino con todo previsto en un instructivo absolutamente informal. Por eso no quiso que quedara registrado en la versión taquigráfica; justamente, de hacer su voluntad hubiera quedado absolutamente ajeno todo registro, cuando decidimos cosas tan trascendentes como esas, sin que haya tenido carácter oficial. Pero se discutieron cosas de una gran trascendencia. Con respecto al tema de lo público pasó lo mismo, y con relación a los asesores pasó lo mismo: concretamente, él trajo su decisión y la hizo cumplir.

No quiero extenderme demasiado con respecto a la sesión anterior. Pero lo cierto es que, luego, sale de aquí y el primero que incumple el  acuerdo o el pacto es él, haciendo una conferencia de prensa y con fotos en todos los diarios. Lo único que le importaba al juez Maier, lo único, es concretamente que acá se imponía el Artículo 123 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Eso era lo único que, fundamentalmente, le importaba al juez Maier. Y lo hizo saber a toda la ciudadanía, condicionando un clima que tenía que ver, concretamente, con las características de la integración de la sala a través de la prórroga de los mandatos. Después, reglamento más o reglamento menos, si hay voto o no hay voto, hasta podría haber sido una cuestión en términos teóricos negociables.

        Hoy viene y, en lugar de decirnos a nosotros esto que acaba de decir Santiago De Estrada, de  que él no iba a sesionar porque iba a respetar la decisión del juez Gallardo, se lo dice a él. Yo me pregunto: ¿qué sitio es el que corresponde para decir eso: el despacho privado del doctor De Estrada, o aquí? Ésta es la pregunta que hago a todos nosotros. ¿No debió ser aquí el lugar donde este hombre venga y nos aclare esto?  Y uno hasta podría considerar con bastante lógica que, a lo mejor, tendría derecho o motivos para proponer un levantamiento de esta reunión, porque está mediando una situación de amparo. Pero no: lo va a decir al despacho de Santiago De Estrada, y nos deja a nosotros absolutamente ajenos de esa decisión.

Luego, viene acá y nos deja otro instructivo. Personalmente, creo objetivamente que esto dilata tiempos. Esto "empioja" todo el trámite. Luego, una vez más, "empioja" esta segunda reunión en la que, sin exagerar,  toda la Ciudad de Buenos Aires está esperando saber cuál es la decisión que se ha tomado en este recinto. Y él se atribuye la decisión de no hacer la reunión, de decirnos cuándo a su gusto y piacere va a volver a convocar a otra reunión, y nos deja otro instructivo. Concretamente, ¿qué está pasando acá? Creo que es absolutamente impugnable su labor, porque me parece que hay mala fe absoluta de su parte y una falta de respeto total para esta sesión.

Entonces, se tomará la decisión que se quiera, pero lo único que quiero decir –y con esto termino– es que, por favor, no demos una sola acción, ni una sola acción, que lleve adelante el menor procedimiento oficial. Porque creo que en cuanto no nos demos cuenta, y con toda la sabiduría que deben tener los compañeros diputados que son abogados, en una de esas, por algún motivo leguleyo o por otro ya nos encontraremos con el proceso en marcha, y ya no podrá haber cambios ni volver atrás las normas de procedimiento. Entonces, creo que tendríamos que ponernos de acuerdo al menos en esto.

En segundo lugar, tal vez, lo otro sería –habíamos dicho el otro día que las reuniones podrían ser los miércoles y viernes– proponer una reunión para el viernes; es decir, autoconvocarnos. Sería bueno serenar un poco los ánimos; pensar sobre todas las cuestiones procedimentales, técnicas, metodológicas, etcétera, y después ver qué hacemos. Pero, en principio, también darnos nosotros un carácter llamémosle  "extraoficial"–entre comillas–, pero no llevar adelante la menor actividad como procedimiento oficial.

 

Sr. De Estrada.- Tiene la palabra el diputado Busacca.

 

Sr. Busacca.- Estamos hablando de distintos temas, así que voy a empezar por alguno.

        Hará cosa de 15 días atrás llevé al seno de la Comisión de Labor Parlamentaria una inquietud referente a si era la propia Sala Juzgadora o el pleno el que tenía que elaborar el reglamento de la Sala Juzgadora. Inclusive, planteé esto antes que se suscitara cualquier tipo de reunión, cualquier tipo de dudas o cualquier tipo de posicionamiento de una, dos, tres o cuatro partes. Alguien podrá decir que no es legal, pero hoy quiero refrescar estos conceptos.

Previo a hacer mi pedido de palabra, le pregunté su opinión al diputado Godoy, como presidente de la actuación en la Sala Acusadora, y él me dijo: "Mirá, yo entiendo que está sobreentendido que es la propia sala la que tiene que dictar su propio reglamento y no tiene que ser el Cuerpo el que ponga un reglamento para una Sala Juzgadora". De todas maneras, le dije, como tengo dudas –y tengo dudas–, y como la verdad es que no sé como se va a interpretar, le pedí la palabra a Santiago De Estrada, lo pusimos a consideración, y creo haber entendido allí, en esa reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, que en su gran mayoría todo el mundo dijo que la Sala Juzgadora tenía facultades y competencias propias para darse su propio reglamento.

Si no es así, si yo interpreté mal, si ahora hay otra interpretación de los colegas estoy dispuesto también a escucharla. Pero, como tenemos versión taquigráfica, quiero decir que esto ya fue planteado, y que fue como adelantado o resuelto sin tener el conflicto del día de hoy, de si tenemos o no tenemos reglamento. Razón por la cual, en mi opinión –y salvo que algún otro diputado tenga mejores argumentos–, me parece que esta Sala Juzgadora es absolutamente competente para dar su propio reglamento.

 

Sr. De Estrada.- Perdón, diputado. Le solicito una interrupción...

 

Sr. Busacca.- Sí, por supuesto.

 

Sr. De Estrada.- En Labor Parlamentaria, efectivamente, fue así. Ahora bien, tanto el diputado Godoy como otros diputados, y yo mismo, desconocíamos lo que había sucedido en la Sala Acusadora: había habido una delegación del cuerpo, en el año 2003.

Ahí se dijo, y yo lo ratifiqué, que “la Sala Acusadora lo había resuelto por sí misma”. No fue así. Digo esto sin perjuicio de que se resuelva alguna otra cosa.

 

Sr. Busacca.- No hay ningún problema en cumplir, ahora que todos tenemos nuevos elementos, con este paso formal, y que mañana, automáticamente, sin muchas vueltas, el pleno diga que sigue confiando en nosotros tanto para juzgar al Jefe de Gobierno como para hacer el Reglamento Interno; y no que mañana haya una larga discusión, en donde el pleno empiece a decir: “lo queremos hacer nosotros”, o “no lo queremos hacer nosotros”. Me parece que este tema...