s u m a r i o

Sala Juzgadora                                                                                    4

Iniciación de la sesión                                                                           4

Declaración testimonial del señor Norberto D'Andrea                 7

Declaración testimonial de la señora María Virginia Brizuela    39

Declaración testimonial de Víctor Telias                                       39

Cuarto Intermedio                                                                              39

Declaración testimonial del señor Ricardo José Capello            39

Declaración testimonial de la señora Graciela Feijoó                 39

Declaración testimonial del señor Florencio Varela                    39

Declaración testimonial del señor Martín Arroyo                        39

Declaración testimonial de la señora Elsa Clotilde Astori           39

Declaración testimonial de la Sra. Elida Palmira Bevacqua       39

Finalización                                                                                          39

 

 

 

 


 

Sala Juzgadora

- En Buenos Aires, en el recinto de sesiones de la Legislatura de la Ciudad Autónoma, a veinticuatro días de enero de 2006, a la hora 9 y 40:

 

Iniciación de la sesión

Sr. Presidente (Maier).- Como siempre lo hacemos, vamos a comenzar la sesión con la lectura del acta. Les pido por favor a quienes tengan alguna objeción que la hagan constar, porque vamos a ingresarla en el acta.

 

Sr. Secretario (Said).- Buenos Días.

         (Lee): “En la ciudad de Buenos Aires, a las 10,00 horas del día 19 de enero de 2006, se reúne la Sala de Juzgamiento de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el juicio político al Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, señor Aníbal Ibarra, con la presencia de su presidente, el Señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Julio B. J. Maier, con la finalidad de continuar la audiencia de debate convocada a fojas 170 de estas actuaciones, tras el cuarto intermedio dispuesto el 18 de enero de 2006.

         Se encuentran presentes, además de su presidente, los señores diputados integrantes de la Sala de Juzgamiento Víctor Daniel Amoroso, Beatriz Margarita Baltroc, Héctor Pastor Bidonde, Roberto Aníbal Destefano, Facundo Martín Di Filippo, Sebastián Miguel Gramajo, Marcelo Fernando Meis, María Florencia Polimeni, Helio Dante Rebot, Gerardo José Romagnoli, Guillermo Smith y Elio Antonio Vitali. Se hallan ausentes los diputados Norberto Luis La Porta, Silvia Cristina Majdalani y Laura Moresi.

         Comparecen los abogados defensores del señor Ibarra, doctores Julio César Strassera, Julio Fernando Golodny y Fernando Flavio Castejón. Por la Sala Acusadora lo hacen los diputados Rubén Ángel Devoto, Jorge Ricardo Enríquez y Jorge Antonio San Martino, asistidos por los abogados Mariano Sirito, Arnaldo Fiocca, Marcelo Parrilli, Emiliano Bardelli, Ernesto Bobek Cáceres y Hernán Pérez Demaría.

         En el sector del público están presentes familiares de las víctimas de República Cromagnon, diversos medios de prensa escrita, radial y televisiva, y público en general.

El Señor Presidente de la Sala de Juzgamiento dio inicio a la audiencia con la lectura del acta correspondiente a lo actuado en el día de ayer. Luego de su firma, el doctor Maier dispuso dar inicio al interrogatorio de los testigos.

A las 10,00 horas comparece el testigo José Antonio Iglesias, de profesión abogado, de 55 años de edad, domiciliado en calle Reconquista 715 de esta Ciudad, quien acredita su identidad con DNI Nº 8.533.561. Interrogado por las generales de la ley expresa que es querellante en la causa penal caratulada contra “Chabán, Omar s/homicidio”, en la causa contra “Fiszbin, Fabiana por asociación ilícita” y contra “Ibarra, Aníbal por abandono de personas”. También es actor en dos procesos iniciados ante la justicia en lo contencioso administrativo y tributario de la Ciudad, uno ante el Juzgado 11 y otro ante el Juzgado 12. Informado sobre las disposiciones sobre el delito de falso testimonio, prestó juramento de decir la verdad. El doctor Maier concedió la palabra a la representación de la Sala acusadora que comenzó con el interrogatorio del testigo. A las 10,32 ingresa al recinto la diputada Majdalani. El doctor Iglesias menciona un video que muestra parte de lo que él relata y lo ofrece a la Sala de juzgamiento. El diputado San Martino solicita que se requiera al testigo que lo aporte, lo que es admitido por el doctor Maier. Continúa declarando el testigo. Se retira del recinto la diputada Majdalani a las 11,15 horas por cinco minutos. A las 11,25 ingresa la Sala la diputada Moresi. El órgano acusador pide se permita al testigo aportar la documentación mencionada en su testimonio referida a la clausura del local Cemento ocurrida en 1999, que colectó en la investigación que realizó, así como la correspondiente a una reunión de consorcio del edificio en que tendría una unidad funcional el señor Aníbal Ibarra. El diputado San Martino hace reserva de citar al testigo Daniel Yani, mencionado por el testigo. La defensa no interrogó al testigo. Los diputados Majdalani, Gramajo, Rebot y Polimeni  interrogaron al testigo. El diputado Rebot pide al testigo que haga llegar a la Sala la declaración que recibió en su estudio al señor Galmarini y que fue base de la querella contra el señor Aníbal Ibarra por abandono de persona, a lo que se compromete el testigo. A las 12,20 culminó la declaración

Acto seguido, y tras un breve cuarto intermedio, declara el testigo Gonzalo Roberto Ruanova, de 28 años de edad, abogado, director general de la Guardia Urbana de la Ciudad, acredita su identidad mediante DNI Nº 26.315.618, domiciliado en Deheza Nº 2826. Interrogado por las generales de la ley expresa que no le comprenden. Informado sobre las disposiciones sobre el delito de falso testimonio, prestó juramento de decir la verdad.

Al inicio de la declaración ingresan los diputados Destefano y Meis. El órgano acusador interroga al testigo. Se pide que se acerque a los representantes de la Sala Acusadora quién fue la persona que efectuó el relevamiento catastral del inmueble en que se sitúa el local de República Cromagnon. Entre las 12. 40 y 12. 48 horas se ausenta del recinto la diputada Majdalani. El diputado Rebot se retira a las 12. 48 y reingresa a las 13,30 horas. El diputado Romagnoli se retira a las 13,00 horas y regresa a las 13,45. El diputado SMITH se retira a las 13,05 horas y regresa a las 14,00 horas. El diputado Di Filippo se retira a las 13,25 y regresa a las 13,30 horas. La diputada Polimeni se retira a las 13,50 horas. La defensa interrogó al testigo. Efectuaron preguntas los diputados Polimeni, Bidonde, Meis, Majdalani, Amoroso, Destefano. Termina la declaración del testigo y a las 14,15 horas se dispone un cuarto intermedio hasta las 15,00 horas.

Se reabre la audiencia a las 15,40 horas, con la presencia de los diputados integrantes de la Sala de Juzgamiento Víctor Daniel Amoroso, Beatriz Margarita Baltroc, Héctor Pastor Bidonde, Roberto Aníbal Destefano, Facundo Martín Di Filippo, Sebastián Miguel Gramajo, Norberto Luis La Porta, Silvia Cristina Majdalani, Marcelo Fernando Meis, Laura Moresi, Helio Dante Rebot, Gerardo José Romagnoli, Guillermo Smith y Elio Antonio Vitali. Se halla ausente la diputada María Florencia Polimeni.

Comparece el testigo Ricardo Righi, D.N.I 12.965.657, domiciliado en Madero  441, Ciudadela, de 48 años, personal de la Policía Federal y técnico electrónico, padre de un hijo fallecido en República de Cromagnon. Interrogado por las generales de la ley expresa que no le comprenden. Informado sobre las disposiciones sobre el delito de falso testimonio, prestó juramento de decir la verdad. El órgano acusador por intermedio del diputado San Martino interroga al testigo. La defensa no lo hace. La diputada Majdalani interrogó al testigo. Se presenta en el recinto la diputada Polimeni  a las 16,25 horas.

A las 16,25 comparece la testigo Adriana Mabel Magnoli, D.N.I. 11.360.485, 51 años, arquitecta, domiciliada Pje. Del Progreso 1210. Interrogada por las generales de la ley expresa que no le comprenden. Informada sobre las disposiciones sobre el delito de falso testimonio, prestó juramento de decir la verdad. La interrogó la representación de la Sala Acusadora. La defensa no formuló preguntas. Los diputados Meis y Rebot interrogaron también al testigo.

A las 17,05 comparece el testigo Alfredo Alberto Ayala, de 49 años de edad, D.N.I  12.277.145, de profesión médico, Director General de Defensa Civil, domiciliado en calle Estados Unidos 3275. Se ausentan del recinto los diputados Romagnoli, Majdalani, Rebot, Vitali y Smith Interrogado por las generales de la ley expresa que no le comprenden. Informado sobre las disposiciones sobre el delito de falso testimonio, prestó juramento de decir la verdad. El órgano acusador interroga al testigo. A las 17,15 reingresan los diputados Majdalani, Vitali y Smith. A las 17,30 se retira Majdalani. A las 17,35 reingresa Rebot. A las 17,40 se retira Moresi. La defensa no formula preguntas. A las 17,50 retorna a la sala el diputado Romagnoli. Los diputados Bidonde y Destefano interrogan al testigo. A las 17,44 regresa la diputada Moresi.

El doctor Strassera peticiona que se cite a declarar como testigo al director del Hospital Penna, doctor Pedro Saposnik presente en el recinto que fue mencionado en la tarde de hoy por la testigo Magnoli. Se da traslado a la Sala Acusadora que presta conformidad. El diputado Rebot comunica que la Sala de Juzgamiento toma la decisión de admitir la declaración, de acuerdo con el Artículo 388, Código Procesal Penal de la Nación y por unanimidad.

Con la presencia de todos los miembros de la Sala de Juzgamiento, comparece a las 18,20 el testigo Pedro Saposnik, D.N.I 5.209.806, de 67 años de edad, domiciliado en Independencia 8 o 14 de Alejandro Korn, médico, se desempeña como director del Hospital Penna. Interrogado por las generales de la ley expresa que no le comprenden. Informado sobre las disposiciones sobre el delito de falso testimonio, prestó juramento de decir la verdad. El doctor Maier, con el consentimoiento de los representantes de la Sala Acusadora concede la palabra a la defensa para que interrogue en primer término al testigo. La defensa pide a la Sala juzgadora que incorpore la documentación que menciona el testigo: la nómina de las personas atendidas y de las personas que ingresaron fallecidas, de las que quedaron internadas y de las que luego fueron internadas y dos informes de los insumos de farmacia con que contaba el hospital. La defensa solicita que el testigo remita copia de las páginas correspondientes al libro de guardia desde las 17,00 horas del día 30 de diciembre de 2004 hasta las 24,00 horas del 1º de enero de 2005. El Tribunal admite la petición, previo intercambio de ideas entre las partes y lo miembros de la Sala de Juzgamiento. Se incorpora por lectura el certificado de defunción de Lucía Propatto y el de Emiliano Marcelo Righi Rodríguez, aportados por la diputada Baltroc y se reserva una copia de cada uno de ellos. La acusación pide que se oficie al registro civil para que remita copia autenticada. La acusación pide careo entre la testigo Magnoli con el testigo Saposnik por la contradicciones entre ambos testigos en cuanto a si hubo o no personas fallecidas en el Hospital Penna a raíz de los sucesos de República de Cromagnon, a si había armarios cerrados con llave y sobre si algunas personas compartieron mascarillas de oxígeno. El diputado BIDONDE se retira 21,00 horas y regresa 21,05. La diputada MAJDALANI se retira a las 21,10 vuelve a las 21,15. También los representantes de la Sala acusadora interrogan al testigo. Preguntan asimismo al testigo los diputados  BIDONDE, MAJDALANI, SMITH, AMOROSO y DESTEFANO. El Dr. MAIER pone a consideración de la Sala el pedido de careo. La Sala resuelve no conceder el careo en este momento y evaluar posteriormente la necesidad de admitir dicha prueba.

Por Secretaría se informa a los presentes que la testigo Silvina TALAMONA, que había comparecido a la citación, debió retirarse por indicación médica.

El Dr. STRASSERA pide que se prohíba al testigo Righi ingresar a la Sala por haber amenazado a dos testigos. El Dr. MAIER le informa que ya dio orden a la Policía Federal de prohibir el acceso del Sr. Righi al recinto de sesiones. El diputado BIDONDE hace constar su disconformidad con la decisión.

A las 21,30 comparece el testigo Armando Virginio CANZIANI, de 58 años de edad, DNI Nº 5.089.313, empleado. La representación de la Sala acusadora interroga al testigo. Mientras declara el testigo los representantes de la Sala Acusadora hacen reserva de citar a declarar a Alicia Vázquez y Alejandro del Canto, personas mencionadas por el testigo. Piden también que se incorpore copia de las fotos exhibidas por el testigo y del informe reservado al que dio lectura, lo que es admitido por la Presidencia. Además los acusadores solicitan que se permita al testigo aportar copias de los videos que manifiesta tener respecto de los sucesos acaecidos en República de Cromagnon y sus adyacencias. La defensa y los miembros de la Sala no interrogan al testigo.         

A las 22,40 horas termina la declaración y se pasa a un cuarto intermedio hasta el día martes 24 de enero a las 9,00 horas".

¿Hay alguna objeción al texto?

 

Sr. Presidente (Maier).- Mientras imprimen el texto, quiero aclararles una incidencia, por así decirlo, extrasala. El señor Righi fue a visitarme, y me pidió disculpas por lo que había sucedido. Pongo esto a consideración de ustedes, sobre todo, de la Sala Juzgadora, pero también de la defensa y de la fiscalía. Si ustedes quieren dejarlo entrar nuevamente al recinto, personalmente, no tengo objeción alguna. Él me prometió que, de ahora en adelante, iba a comportarse como debe ser, y no tengo objeción alguna para que regrese a la sala.

         Así que les dejo el problema a ustedes. En absoluto es necesario que me respondan ahora sino cuando haya un receso; háblenlo entre ustedes en forma informal. Tampoco es necesario que tomen una decisión formal, ni nada por el estilo. Yo me voy a encargar de comunicarle a él esta posibilidad.

         Además, les aclaro que hay una denuncia que se inició de oficio en una comisaría; francamente, no sé en cuál. Pregúntenle a la gente de seguridad del Palacio Legislativo, que lo debe saber. Está denuncia ya está tramitando, por lo cual el propio vicepresidente de la Legislatura, en ejercicio de la presidencia, me ha solicitado los datos. Me aclaran que esto está tramitando en la Comisaría 2ª. De tal manera que, a lo mejor, alguno de ustedes puede verse molestado como testigo para aclarar sobre el incidente que sucedió aquí.

         Más allá de eso, no tengo otra cosa que informar. Como dije, les pido que no me respondan ahora, dado que el señor Righi no está presente en este momento. Cuando venga el diputado Rebot, me lo puede comunicar verbalmente.

         Tiene la palabra la diputada Baltroc.

 

Sra. Baltroc.- Estamos de acuerdo. No hay ningún problema con respecto a lo que usted está planteando.

 

Sr. Presidente (Maier).-  ¿Tampoco lo tiene la defensa?

 

Sr. Golodny.- La defensa tampoco tiene inconveniente.

 

Sr. Presidente (Maier).- Voy a ver cómo se lo comunico a él. Ahora están imprimiendo el acta. Les pido que esperen dos minutos, para que la firmen los que deban firmarla.

         Tiene la palabra la diputada Majdalani.

 

Sra. Majdalani.- Señor presidente: quiero poner en conocimiento de este Tribunal que durante los días de hoy y de mañana, deberé ausentarme algunas veces, dado que mi marido fue intervenido de urgencia ayer a las 18 horas y estará internado aproximadamente entre 48 y 72 horas.

         Por lo tanto, quiero poner en conocimiento de la Sala que cada vez que el médico dé un parte, deberé ausentarme, como mínimo, un par de horas.

 

Declaración testimonial del señor Norberto D'Andrea

 

Sr. Presidente (Maier).- Ahora vamos a comenzar con la declaración testimonial. Durante el primer cuarto intermedio que tengamos, el señor secretario hará firmar el acta, porque ahora la están imprimiendo.

         En primer lugar, debo realizarle algunas preguntas personales al testigo.

         ¿Cuál es su nombre?

 

Sr. D'Andrea.- Norberto José D'Andrea.

 

Sr. Presidente (Maier).- El número de documento lo tenemos todos. ¿Cuál es su profesión, empleo u oficio?

 

Sr. D'Andrea.- Soy arquitecto. Ejerzo la profesión en forma liberal. Soy profesor universitario. Pasé por el Gobierno de la Ciudad.

 

Sr. Presidente (Maier).- ¿Tiene alguna vinculación personal con el señor Ibarra? Le pido que nos explique alguna vinculación de parentesco, amistad, enemistad o dependencia, si es que existe.

 

Sr. D'Andrea.- En absoluto, señor presidente.

 

Sr. Presidente (Maier).- ¿Tiene interés en el resultado de este procedimiento?

 

Sr. D'Andrea.- No, señor presidente.

         Además, quiero decir que no he recibido ninguna citación. Me enteré de que estaba citado por medios periodísticos. Se decía que yo no iba a concurrir. Por eso, el jueves pasado estuve presente aquí, con una nota a la Presidencia.

         Aclaro que no me ata ningún tema personal con nadie. También quiero aclarar que la dirección de la citación era Avenida de Mayo 525; sin embargo, hace dos años que no vivo en ese domicilio.

 

Sr. Presidente (Maier).- ¿Cuál la verdadera dirección?

 

Sr. D'Andrea.- Córdoba 150, Villa Ballester; código postal 1653.

 

Sr. Presidente (Maier).- Ahora, debo informarle sobre el contenido del Artículo 275 del Código Penal, que castiga con pena privativa de libertad el hecho de no decir la verdad o de omitir algo que sepa acerca de lo que le será preguntado; es decir, se castiga el delito de falso testimonio.

         Dicho esto, lo único que resta es recibirle juramento o promesa de decir verdad, según lo que usted quiera. Incluso, si usted es devoto de alguna creencia religiosa, puede expresar sintéticamente esa devoción.

         ¿Jura o se compromete...?

 

Sr. D'Andrea.- Juro por Dios a decir la verdad.

 

Sr. Presidente (Maier).- Espere a que yo termine de formularle la pregunta.

         ¿Jura o se compromete a decir la verdad en todo cuanto usted sepa o pueda ser preguntado y a no omitir nada?

 

Sr. D'Andrea.- Sí, juro por Dios a decir la verdad.

 

Sr. Presidente (Maier).- Muchas gracias.

          Tienen la palabra los representantes de la Sala Acusadora.

 

Sr. San Martino.- Buenos días.

         Quisiera que el testigo responda en qué período se desempeñó en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como director general de la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro, y si tuvo algún otro cargo en ese gobierno.

 

Sr. D'Andrea.- Desde el año 1997 a 1998, fui Director General de Proyectos y Gestión Urbana en la Secretaría de Planeamiento de la Ciudad de Buenos Aires. Desde abril de 1998 hasta el 19 de marzo de 2004, fui Director General de Fiscalización de Obras y Catastro, que pasó por distintas secretarías, de acuerdo con las reestructuraciones que se hicieron.

 

Sr. San Martino.- Quiero saber cuáles eran las incumbencias y las responsabilidades en su cargo de Director General de la DGFOC.

 

Sr. D'Andrea.- Nosotros llevamos adelante la gestión del control de las obras en la ciudad y todo lo que esto implica. Esta Dirección General tenía a su cargo el tema del contralor de las obras, contralor de las instalaciones y el catastro de la ciudad.

 

Sr. San Martino.-  Quiero saber quién fue a lo largo del tiempo su superior jerárquico.

 

Sr. D'Andrea.- En la primera instancia, de las dos direcciones generales, mi superior jerárquico fue el arquitecto Enrique García Espil, después fue la señora Silvana Giudice y luego, fue el doctor Juan Carlos López.

 

Sr. San Martino.-  ¿Qué directivas recibía de sus superiores y con qué frecuencia se reunían?

 

Sr. D'Andrea.- ¿Se refiere a los tres?

 

Sr. San Martino.- Sí, si puede ser.

 

Sr. D'Andrea.- Cómo no. Nosotros emprendimos específicamente en la primer parte la recuperación de la Ciudad,  en proyectos y gestión urbana –cuento brevemente–  a través de la elaboración del plan "Buenos Aires y el Río" y las avenidas principales. Eso fue el desarrollo de la Ciudad.

         Cuando pasé a la Dirección de Fiscalización de Obras y Catastro, desarrollamos la tarea como una actividad en forma conjunta, porque pensamos que era un área conflictiva que había que transformar. En este sentido, me convocaron especialmente para llevar adelante esa gestión. Lo que hice sin ninguna duda fue decir que "solo no se podía", ya que para llevar adelante esa gestión había que tratar de conformar equipos en donde todos los actores, que tenían que ver con la construcción de la Ciudad formaran parte. Así fue que convocamos al Consejo Profesional de Ingeniería, al Consejo Profesional de Arquitectura, a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y Diseño de la Universidad de Buenos Aires, a la Facultad de Ingeniería de la UBA, a la Sociedad Central de Arquitectos y al Centro Argentino de Ingenieros.

         Con esto elaboramos un diagnóstico y generamos un plan de gestión. Lo primero que había que hacer era generar una transformación del área. Cuando entré a la Dirección General había tres computadoras muy antiguas y además no tenían elementos que nos permitieran generar un control  de datos informatizados. Cuando me fui de la dirección llegamos a tener 90 computadoras en red y cuando me retiré de la dirección, había 82  en estado operativo Todo estaba en red con un sistema informatizado. Para llevar adelante  las gestiones de la dirección, para que haya transparencia, el primer tema fue, justamente, la transparencia. Y pensábamos que se lograría rápidamente a través de la informatización. Además, para que todo esto fuera eficaz, había que tener una legislación actualizada.

 Uno de los temas que se nos hacía difícil era que no teníamos actualizada la legislación a aplicar.

 

Sr. San Martino.- ¿En qué período? ¿Me puede precisar en qué año fue la informatización?

 

Sr. D’Andrea.- En el año ‘98 ó ‘99 desarrollamos la informatización. Después, entre 1999 y 2000, transferimos para que todos los centros de gestión y participación y los consejos profesionales estuvieran en red, a fin de que cada profesional o vecino pudiera saber en qué lugar estaba su trámite o su actuación.  Esto se cumplimentó alrededor de 2000 ó 2001.  Además, planificábamos hacer una descentralización de la actividad de la fiscalización de obra, porque había obras mayores y obras menores, y había que llevar un sistema que permitiera eso.  La premisa –que también la dejé en el informe de gestión como un elemento a llevar adelante– era la creación del expediente único, que era lo que, realmente, iba a dar transparencia. Esto era fundamental, porque si no habría superposición de distintos trámites que se generarían en áreas parecidas, que caminan paralelas y que no se cruzan.  Además, eso se debía cruzar con otras direcciones.

 

Sr. San Martino.- ¿Sus superiores realizaban algún control sobre la gestión de su área? ¿Alguno de ellos le fijaba objetivos? ¿Usted elevaba informes periódicos?

 

Sr. D’Andrea.-  Llevábamos adelante reuniones semanales con el arquitecto García Espil.

 

Sr. San Martino.- ¿Qué día?

Sr. D’Andrea.- Puedo decir con precisión que los lunes a las 9 de la mañana nos reuníamos con el arquitecto García Espil.  Podía ser un caso excepcional que no nos reuniéramos, pero era habitual la reunión de los lunes. Con la Secretaria Silvana Giúdice también nos reuníamos. Nos reuníamos semanalmente o, a lo sumo, quincenalmente.

 

Sr. San Martino.- ¿Qué tema trataban en esas reuniones?

Sr. D’Andrea.-  En esas reuniones cada uno informaba sobre el desarrollo de las políticas de su área.  Nuestra actividad con el arquitecto García Espil era recibir la Ciudad, donde se construían uno o dos pisos de más, que se veían y que estaban a la vista en lugares o avenidas. Ése fue un tema fundamental que atacamos muy fuertemente, que estaba basado en la detección de la obra clandestina y en fortificar fuertemente los sistemas de control.  En base a eso pensamos que la única manera en que se podía lograr eso era con controles cruzados, y por eso promovimos los profesionales verificadores de obra, que fue una gestión que llevé adelante personalmente. 

         Otra cosa que incorporamos fue que la obra que se construía en la Ciudad para su aprobación debía tener –esto fue, aproximadamente, en 2000, cuando sale el decreto– el plano de las instalaciones: en el caso de los ascensores, lo que tuviera que ver con los ascensores; en el caso de incendio, lo que tuviera que ver con incendio o cualquier otra instalación complementaria, para recién registrar el plano de obra.

         Quiero dejar claro que las obras en la Ciudad de Buenos Aires no se aprueban, sino que se registran. Hay una responsabilidad compartida del profesional, que es el que reemplaza a la administración en el control de lo que está ejercitando y que lleva su responsabilidad.  

          El sistema de PVO, se hizo a través de un sorteo encriptado.  Primero hicimos el curso, que se repitió dos veces, para abrir un sistema similar al de la Justicia.  En octubre de cada año se inscribieron los profesionales que estuvieron en condiciones de ejercer en la Capital Federal, que fueron profesionales de primera, tanto ingenieros, como arquitectos.  Se hizo el curso y a través de cuatro clases se daba una breve síntesis del sistema que se quería implementar y cómo se entroncaba con el sistema de la Ciudad.  Esto tenía que ver con crear un sistema de control eficiente que no generase gastos para la Ciudad; si teníamos mucho mas trabajo, se podía hacer a través de estos profesionales externos. Eso se hacía en función de la cantidad de obras que se registraban. Entonces, los controles eran cruzados,  al mismo profesional nunca le podía tocar la misma obra. O sea, dos veces no podía ir el mismo profesional a la misma obra. Siempre se sabe que otro viene con posterioridad y un edificio tipo de la Ciudad de Buenos Aires tenía cuatro inspecciones.

La primera inspección era marcar los patios al definir la iniciación de la obra, porque una de las mayores transgresiones era, justamente, la invasión del fondo libre, lo que la gente llama el pulmón de manzana. El hecho de definir las bases en el lugar en que estaba, eliminaba todo ese inconveniente. La segunda era con la estructura de hormigón terminado. Quedaba el volumen edificable para no poder superar las alturas. La tercera era con la mampostería ejecutada y la cuarta con lo que era el final de obra.

         De esta manera, implementamos por primera vez en la Ciudad de Buenos Aires lo que es el final de obra. El 80 por ciento de las obras de la Ciudad de Buenos Aires, hasta el año 1998, no tienen final de obra. O sea, son obras abiertas. Los ejemplos que podemos dar son cuando se ha caído un balcón o cuando ha existido algún inconveniente: hay obras que tienen 25 ó 30 años y vuelven a citar al profesional que en aquel momento había firmado, porque la obra no está cerrada.

         Entonces, este sistema nos permitió, con mucha precisión, tratar de elaborar controles cruzados, porque el que sabía que venía atrás era otra inspección de otro profesional que no era empleado del Gobierno, sino que estaba jugando su matrícula en el momento en que estaba firmando la inspección.

 

Sr. San Martino.-  Arquitecto: ¿cuál era la relación entre usted y el resto de las direcciones generales de la Subsecretaría?

 

Sr. D’Andrea.- En la  gestión de García Espil formamos un equipo muy fuerte, con objetivos comunes, que llevamos adelante. Y esto fue un pedido especial del equipo donde me pidieron que llevara adelante esta tarea. Por eso vuelvo a decir que fue una política diseñada desde la Secretaría, con el apoyo de las distintas direcciones.

 

Sr. San Martino.- ¿Y en lo que fueron los últimos tiempos de la gestión, que precisamente es lo que nos está interesando?

 

Sr. D’Andrea.-  Con la señora Silvana Giúdice lo que hicimos no fue desde el punto de vista del lugar, de profesionalizar la parte técnica, sino que lo que hicimos fue tecnificar un cuerpo que estaba deteriorado, con un personal muy antiguo y en condiciones de jubilarse, para perfeccionarlo y  aumentar a través de todos estos profesionales externos.

         Después, con la señora Silvana Giúdice, llevamos adelante también una tarea fuerte sobre el control, a través de un  convenio que hicimos con la Facultad de Ingeniería. Yo le sugerí que teníamos un problema importante con los ascensores en la ciudad y de ahí implementamos, primero, un muestreo donde se hicieron 5 mil inspecciones a través de un convenio con la Facultad de Ingeniería. Se determinó el estado de lo que se podía visualizar del sistema de ascensores, que era un tema grave en instalaciones y, en base a eso, se hizo el decreto de profesionales verificadores de ascensores que, con el mismo sistema similar al de obras, se llevó adelante. O sea, ahí intensificamos sobre el control específico. Después, también llevamos adelante el tema de ascensores, fundamentalmente, y todo lo que estaba relacionado con la seguridad.

 

Sr. San Martino.-  Le repito: la pregunta es en la última parte de la gestión…

 

Sr. D’Andrea.-  En la última parte de la gestión yo al Secretario Juan Carlos López lo vi una vez sola. Fue el día de su presentación en diciembre y yo el 19 de marzo renuncié; y no tuve ninguna reunión.

 

Sr. San Martino.- No tenía reuniones con él…

 

Sr. D’Andrea.- Con el Secretario nunca tuve ninguna reunión.

 

Sr. San Martino.- ¿Ni recibía instrucciones?

 

Sr. D’Andrea.- Tuve alguna reunión con la Subsecretaria. Creo que una.

 

Sr. San Martino.- En noviembre del año 2001 el doctor Héctor Masquelet, Secretario de la Defensoría del Pueblo, ¿se dirigió a usted solicitándole informes acerca de algunas construcciones irregulares en el club Ciudad de Buenos Aires?

 

Sr. D’Andrea.- Puede ser. Yo no recuerdo el detalle. Lo que le puedo dar es el dato... Lo que recuerdo –porque quiero ser claro que como hace casi dos años que no estoy y hace cuatro días que recibí un llamado, pero después nunca me llegó ninguna citación– es que sí hicimos una serie de acciones. Nosotros lo que hicimos claramente fue verificar si tenía que ver, si cumplía con la ordenanza de clubes. Se hicieron una serie de inspecciones; no tenía plano de instalaciones contra incendio y tampoco lo construido era similar a lo que había en algún plano. Tampoco era así. O sea, que creo que lo que se hizo fue una intimación. Llegamos a firmar un pedido de decreto de demolición; solicité por disposición un pedido de decreto de demolición y ellos elevaron una presentación de planos de ajuste de obra. Con anterioridad, cuando hicimos la acción le comunicamos a Habilitaciones que no poseía planos de instalaciones contra incendio y que lo construido no era similar a lo que estaban presentando.

Luego hicieron una serie de presentaciones que varias veces no se complementaron ya que trajeron cosas relacionadas con rentas, que justificaban superficies. Cuando presentaron el ajuste de obras, después de analizar la documentación hicimos un informe, donde quedó claro que debía expedirse Planeamiento para saber si cumplía efectivamente con la Ordenanza de Clubes y además con la Ley de Impacto Ambiental. Eso fue elevado a la Secretaría porque los ajustes de obras reglamentarias y antireglamentarias son aprobados únicamente por el Secretario. Lo que hicimos fue elevar un informe también a Verificaciones diciendo que se habían presentado planos y que seguía el trámite de práctica como novedad de lo que había sucedido. Nunca se registraron los planos en la Secretaría basado en nuestro informe en el que pedíamos que se verificara la Ley de Impacto Ambiental y que a través del Consejo Asesor del Plan Urbano se estableciera si esas construcciones cumplían con la Ordenanza de Clubes.

         Después no tuve más noticias, puesto que no actué más.

 

Sr. San Martino.- El 29 de enero de 2002 mediante Disposición 202, ¿ustedes ordenaron la demolición de las obras ejecutadas sin permiso?

 

Sr. D’ Andrea.- La solicitamos, pero lo que pasa es que el único que ordena la demolición es el Jefe de Gobierno a través de un decreto. Lo que hago es elevar toda la forma para que el Jefe de Gobierno lo ponga en práctica. No tengo autoridad para hacerlo.

 

Sr. San Martino.- ¿Lo recomendó a través de ese instrumento que es la Disposición 202?

 

Sr. D’ Andrea.- Exactamente.

 

Sr. San Martino.- Señor presidente: ¿se podría dar lectura a dicha Disposición?

 

Sr. Presidente (Maier).- Sí, diputado San Martino, si hay un ejemplar auténtico.

 

Sr. Secretario (Said).- Diputado San Martino: le solicito que le acerque un ejemplar auténtico a la Presidencia.

 

- Se lee.

 

Sr. Secretario (Said).- El texto no continúa y hay una aclaración manual que dice “Arquitecto D’Andrea”, en esta copia simple.

 

Sr. Presidente (Maier).- Señor Secretario: dejamos esta copia en el expediente, si le parece.

 

Sr. Secretario (Said).- Sí, señor presidente.

 

Sr. Presidente (Maier).- Nosotros vamos coleccionando manifestaciones de los testigos y por cada testigo que agregó algo hacemos una carpeta. ¿Les parece bien?

 

Sr. San Martino.- Simplemente deseo formular una pregunta al testigo si efectivamente esa fue la instrucción.

 

Sr. D’Andrea.-  Así es, señor diputado. Esto quiere decir que ante la obra hay dos posibilidades: regularizarla con documentación o demoliendo. Esa es la actividad. Para el caso de demolición tiene que ir acompañada de un decreto del Jefe de Gobierno. Allí hay toda una serie de documentaciones, que es lo que le mencionaba antes -yo no recordaba la disposición- que ellos presentaron, valiéndose de temas de rentas, donde había un vuelo, donde había una serie de superficies que decían que tenían acreditadas. También demolieron otras cosas y así presentaron el plano de ajuste que yo le estaba mencionando, donde, creo, no cumplía con la Ordenanza de clubes y tampoco se cumplía con la ley de impacto.

Eso fue lo que elevamos a la señora Secretaria, Silvana Giúdice, y la señora Secretaria mandó el expediente al Consejo Nacional del Plan Urbano Ambiental para que determine si esas construcciones cumplen con la ordenanza de clubes porque ellos son los únicos que tenían atribuciones como para decir si esas construcciones se podían registrar o no.

Más no sé, porque no estuve más.

 

Sr. San Martino.- ¿Recuerda usted si esa dependencia recomendó algo o si el Jefe de Gobierno implementó la recomendación?

 

Sr. D’Andrea.-  No sé decirle, señor diputado. No reacuerdo el detalle, aunque esto es de mi autoría. Por eso, me referí a la historia de los expedientes donde aparecen estos elementos.

 

Sr. San Martino.- Gracias. Hay una Resolución de la doctora Alicia Oliveira, de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, del 5 de septiembre del año 2002, donde se le informa al señor Director de Verificación y Control que disponga la clausura del local “Follia”. ¿Esa resolución fue notificada a su Dirección en septiembre del año 2002?

 

Sr. D’Andrea.-  No recuerdo. No se decirle.

 

Sr. San Martino.- ¿Usted fue citado alguna vez por la jueza Susana Nocetti, del Juzgado Nacional Número 3 por temas vinculados con el local “Millenium”?

 

Sr. D’Andrea.- . Yo no recuerdo. Yo hice actuaciones en “Millenium”, no sé si estuve citado, salvo que haya sido citado durante la gestión, no lo tengo presente. Lo que sí hicimos en “Millenium” fue una serie de actuaciones y como mi experiencia me decía que esto era muy complicado, pedí a la Escribanía de Gobierno que nos acompañaran los escribanos; llevamos al personal del área de previsiones contra Incendio y nuestro personal de Legislación. Me parece que había gente del área de Habilitaciones, pero no lo recuerdo con precisión.  Usted me dijo que esto ocurrió hace cuatro años.

         Allí ordenamos que se sacaran fotos de todo, certificamos fotografías –esto se encontraba en la Escribanía de Gobierno– e hicimos demoler y sacar todos aquellos elementos que no figuraban en los planos. Todo debía dar del lado interno, para que fuera un servicio hacia el club. Ésa fue la acción y después ellos tenían que presentar el resto de la documentación para ponerse dentro de la norma. Este local quedó clausurado pero no por nosotros. Quiero insistir, tanto en Milenium como en Follia, clausuramos obras. Nosotros fiscalizamos obras. El sistema de obras es el que le expliqué que llevamos adelante y, cuando aparecen los temas, quien clausura y hace la fiscalización es el personal de Habilitaciones. Por eso, todo plano de la Ciudad de Buenos Aires en su carátula expresa claramente: "El registro de los mismos no implica la habilitación de los locales". Aquí queda claro que el plano es una cosa; el final de obra respecto de ese plano es otra cosa, y la habilitación es en otro lugar y en otra instancia. Por este motivo, le manifestaba que ésa habrá sido una acción que llevamos en conjunto. Recuerdo que ese día fui con personal de la Escribanía.

 

Sr. Presidente (Maier).- Señor San Martino: le solicito que en un futuro no le indique la respuesta en la pregunta. Gracias a Dios, él no se la contestó en forma indicativa, pero no le indique si la jueza lo fue a buscar, etcétera, para que pueda responder por sí o por no. Si no, pregunte directamente si alguna vez una jueza…

 

Sr. San Martino.- Cómo no; gracias, señor presidente.

 

Sr. Presidente (Maier).- Al contrario.

 

Sr. San Martino.- ¿Alguna vez recibió algún requerimiento de la Auditoría del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires respecto de la actividad desarrollada en la Dirección?

 

Sr. D'Andrea.- Voy a ser claro. Esta Dirección General era auditada permanentemente. Teníamos una oficina especial para la Auditoría, con una computadora a disposición; y se encontraba en el segundo piso del Edificio Del Plata.

         Habitualmente tenía la Auditoría, la Sindicatura y la Unidad de Auditoría Interna. O sea, durante más o menos nueve meses trabajaban concretamente dentro de la Dirección. Tal es así, que muchas veces traían los elementos en mano y eran contestados. Pude haber recibido informes, pero contestaba permanentemente lo que recibía en mis manos.

 

Sr. San Martino.- ¿Podría precisar en qué época daba concretamente estas respuestas?

 

Sr. D'Andrea.- Creo que desde el año 1999/2000. Para cada cosa había una oficina específica –mientras estuve en la Dirección–, donde se daba el ida y vuelta permanente. Si algo no se contestó es porque no me llegó o, a lo mejor, quedó en algún vericueto administrativo, pero permanentemente estábamos a disposición de la Auditoría y, vuelvo a insistir, con una oficina y tres auditorías permanentes, nueve meses al año.

 

Sr. San Martino.- ¿Recuerda cuál fue la última auditoría después del 2000?

 

Sr. D'Andrea.- Sí; hubo auditoría en 2002, 2003 y todas hasta que me fui. Lo último que implementó Silvana Giudice fue el tablero de control; junto con Organización y Métodos de la Ciudad, el primer ejemplo de reingeniería de una Dirección General fue la DGFOC. Se promovió la implementación de la nueva estructura  para desarrollar la DGFOC en términos de dinámica y transparencia. Claramente esto no se pudo implementar por motivos de orden económico o por otros que no estaban a mi alcance, pero sí fue el primer ejemplo de reingeniería. Nosotros estábamos permanentemente en el registro del plano de un edificio tipo en la Ciudad de Buenos Aires a través del tablero de control –repito: implementado por Silvana Giudice– que tardaba 12 días en la DGFOC.

 

Sr. San Martino.- ¿Recuerda alguna recomendación que le hiciera la Auditoría o la Sindicatura?

 

Sr. D'Andrea.- Sí, cómo no. Fundamentalmente estaba relacionado con las denuncias. Esta relacionado con el área de denuncias, fundamentalmente, con el área de denuncias de Construcciones. Era un tema en el que los vecinos necesitaban una respuesta más rápida, y lo que hicimos fue hacer un convenio –a través de esa recomendación– con la Facultad de Arquitectura, implementándolo con quince pasantes para poder llevar adelante... desacomodar lo que tenían archivado.

         Quiero dejar en claro lo siguiente, doctor: hubo muchos años en que los expedientes los tenía cada inspector. Cuando yo llegué a la DGFOC, cada uno tenía un ficherito manual –de esos con tarjetas– y todos sabían qué tenían asignado. Pero ni el jefe de sección, ni el jefe de departamento –y mucho menos el director general– sabían qué expediente tenían. Entonces, lo que nosotros hicimos fue que todo esto fuera informatizado, porque recuerdo que una de las observaciones de la Auditoría fue por qué no llevábamos un cuaderno rubricado donde cada uno tenía las actuaciones que salían para cada área. Entonces, una de las contestaciones mías fue la siguiente: claramente, porque era la primer dirección del Gobierno de la Ciudad –en los años 2002 y 2003– en la que cada uno tenía una clave, y se podía ver qué expediente tenía –en el 2002 y hasta el final del 2003– y dónde estaba. Entonces, desde un centro de gestión se podía saber en dónde estaba el expediente.

        

Sr. San Martino.- ¿Usted tuvo conocimiento de una nota de la Defensoría del Pueblo dirigida al ingeniero Cohen solicitando la inspección al local El Reventón por el tema de la instalación electromecánica?

 

Sr. D’Andrea.- Nunca, señor diputado. Nunca. Yo no tuve absolutamente ningún elemento de ese local en mis manos. Nunca pasó por la dirección general. Fue del despacho de la Mesa de Entradas, y lo contestaron directamente, como usted lo podrá ver en el sistema de información de la Ciudad.

 

Sr. San Martino.- ¿Alguno de esos funcionarios, el ingeniero Cohen, lo habrá recibido?