Manifestaciones en minoría 4
Iniciación 7
Declaración testimonial del señor Schmukler 7
Declaración testimonial del señor Atilio Domingo Alimena. 50
Declaración testimonial del señor Germán Fernández 94
Declaración testimonial del señor Julio Salinas 176
Declaración testimonial del señor Alejandro Del Canto 210
Finalización 221
- En Buenos
Aires, a siete días del mes de febrero de 2006, en el recinto de sesiones de
Sr. Presidente (Maier).- El Secretario va a darle lectura al acta de
la reunión anterior, que no integra el
debate del día de la fecha y que debe ser firmada por la defensa y la
acusación, si están de acuerdo.
Doctor
Castejón: le pido, por favor, que atienda, por si tiene que introducir alguna
modificación.
Sr. Secretario (Said).- Dice así.
Sr.
Secretario (Said).-
¿Alguna objeción?
- No se formulan objeción alguna.
Sr. Presidente (Maier).- Tiene la palabra el señor Enríquez.
Sr. Enríquez.- Quisiera entregarle al
señor secretario, ya que lo tengo cerca de mí, una nota del doctor Enrique
Carelli, quien fuera ex Subsecretario de Seguridad de
Por lo tanto, quiero hacerle entrega de
esta nota que recepcioné yo, señor presidente.
Sr. Presidente (Maier).- Una vez que
firmen el acta, les voy a proponer algo, ya que ustedes conocen mi opinión de
que los jueces, directamente, no son parte.
Ellos han decidido empezar, pero
tampoco hay quórum. La idea es que no tengamos a los testigos aquí, y que
determinemos una hora para que nos volvamos al Tribunal para trabajar, porque
nosotros tenemos trabajo en el Tribunal. Determinemos, por ejemplo, a las 11 de
la mañana, si les parece que van a reunir a las personas que tienen que venir.
No tiene sentido que sigamos aquí. Yo he llegado a las 9 de la mañana y ya son
las 10 horas.
Yo diría que hagamos un
cuarto intermedio hasta las 11 horas, le digamos a los testigos que vuelvan a
esa hora, y la señora Bello me llama al Tribunal cuando haya
quórum suficiente en la sala.
Sr. San
Martino.- Pido la palabra.
Señor presidente: antes de discutir si
la sala pasa o no a un cuarto intermedio, solicito que a través de
Sr.
Presidente (Maier).-
Cómo no.
Sr.
Gramajo.- Pido
la palabra.
Señor presidente: quiero saber cuáles
son los testigos que se encuentran presentes, y que fueron citados para
concurrir en el día de la fecha y por la mañana.
Sr.
Presidente (Maier).-
La señora Bello le va a informar.
Sra. Bello.- Los testigos que se
encuentran presentes son Martín Schmukler y Atilio Alimena. Ellos han llegado a
las 8 y 30 horas de la mañana.
Sr. Presidente (Maier).- El señor
Alejandro Kampelmacher, que había sido citado, ya declaró antes.
Por eso, decía que no tenía mucho
sentido que todos sigamos sentados aquí cuando todavía no se ha constituido la
sala. Está bien, hablen como les parezca, porque yo no conozco el
funcionamiento de la casa. Por eso, repito, no tiene mucho sentido que sigamos
en esta situación.
Propongo
que nos reunamos al mediodía y sigamos adelante, porque tengo obligaciones en
el Tribunal. Ocurre que van a tener que traer mi despacho aquí, y por eso vamos a tener que hacer un cuarto intermedio,
porque tengo que firmar muchos despachos en el Tribunal. Todos los días tengo
que firmar muchos expedientes. Por eso preferiría ir al Tribunal, mientras se
realiza un cuarto intermedio.
En lugar de mantener estas
conversaciones entre ustedes, que van a
tardar como media hora, les pregunto: ¿no sería más sencillo pasar a un
cuarto intermedio hasta las 11 ó 12 de la mañana?
Sr.
Enríquez.-
¿Hasta las 10 y 30?
Sr. Presidente (Maier).- No es tiempo
suficiente para ir al Tribunal y luego volver aquí.
Sr.
Enríquez.-
Entonces, a las 11. ¿Le parece bien?
Sr. Presidente (Maier).- Sí, me parece
bien hacer un cuarto intermedio hasta las 11 de la mañana, y en ese momento
volvemos a reunirnos para ver si están todos los diputados.
Sr. Gramajo.- Creo que hay tres o
cuatro diputados más en la casa.
Sr. Presidente (Maier).- El problema es
que hacen falta más diputados para que la sala pueda funcionar. Ya les he
repetido como cincuenta veces que en febrero el Tribunal Superior está
funcionando en plena marcha. Si yo no voy al Tribunal, ellos van a tener que
venir aquí. Por eso, reitero que hagamos un cuarto intermedio hasta las 11 de
la mañana, así puedo ir al Tribunal a firmar todos los despachos que tengo
firmar.
Si no quieren pasar, yo no puedo
apuntarles con una pistola para que entren a la sala. El problema es que faltan
ocho diputados. Les pido que no me pongan en la obligación de tener que tomar
una decisión en ese sentido, porque yo ya les he dicho: no tiene ningún sentido que los testigos declaren si los diputados no los
escuchan.
-
Luego de unos instantes:
Sr. Presidente (Maier).-
Mientras tanto, les informo que he librado la nota al señor Juez de
Instrucción, quien tiene a su cargo la causa respecto del local que a ustedes
les interesa inspeccionar. Si bien aún
no me ha contestado, les aclaro que en esa nota se han incluido todos los
nombres que en su momento fueran acercados a
El Juez recibió
el oficio y ya está la copia con su recibo en poder de
-
Luego de unos instantes:
Sr. Presidente (Maier).-
Señor Vitali: no tiene mucho sentido que sigamos esperando...
Sr. Vitali.- Lo que pasa es que los diputados están en
Sr. Presidente (Maier).-
Sí, pero no están aquí. No puedo seguir
esperándolos.
Entonces, me
voy, firmo el despacho allí y a las 11 horas estoy de vuelta, si
Hagamos un
cuarto intermedio...
Sr. Enríquez.- Está bien.
Sr. Presidente (Maier).-
Voy a pedir a
Pasamos a
un cuarto intermedio hasta las 11 horas.
- Es la hora 10
y 04.
-A la hora 11 y 31:
Sr.
Presidente (Maier).-
Le vamos a tomar declaración al siguiente testigo.
Sr. Presidente (Maier).- Señor: le voy a
hacer unas cuantas preguntas formales y después usted va a ser interrogado por
los actores de este juicio.
Diga en voz alta su nombre y apellido.
Sr. Schmukler.- Martín Schmukler.
Sr. Presidente (Maier).-
¿Cuál es su
profesión, empleo o cuál es su ocupación actual?
Sr. Schmukler.- Soy abogado y trabajo
en el Gobierno de
Sr.
Presidente (Maier).-
¿Cuál es su edad?
Sr.
Schmukler.-
42 años.
Sr.
Presidente (Maier).-
¿Domicilio?
Sr.
Schmukler.-
Gorostiaga 2332, 6° 16, Capital Federal.
Sr. Presidente (Maier).- ¿Usted tiene
algún vínculo con quien es el acusado en estas actuaciones, el señor Ibarra.?
Este vínculo puede ser de parentesco, de dependencia, de amistad, enemistad, o
algún vínculo que a usted le parezca interesante que nosotros conozcamos con el
señor Ibarra.
Sr. Schmukler.- No tengo ningún vínculo
de tipo personal salvo el hecho de que he sido funcionario designado por el
doctor Ibarra.
Sr. Presidente (Maier).- ¿Tiene algún
otro motivo de interés en el resultado final de este procedimiento?
Sr. Schmukler.- No tengo ningún interés
en el resultado de este procedimiento.
Sr. Presidente (Maier).- Como usted es
abogado, esto es redundante, pero yo tengo la obligación de decirle que el
artículo 275 del Código Penal castiga con pena privativa de libertad a quien
falta al deber de decir la verdad y no ocultar algo.
Advertido de esto, yo le voy a tomar
juramento. Usted puede reemplazarlo por un compromiso solemne e incluso, si
jura, puede agregar al juramento alguna invocación breve sobre sus creencias
religiosas particulares.
¿Jura o se compromete a decir verdad de
cuanto supiera sobre el objeto del procedimiento y a no ocultar nada?
Sr.
Schmukler.-
Sí, me comprometo.
Sr.
Presidente (Maier).-
¿Usted se va a ayudar con alguna carpeta?
Sr.
Schmukler.-
No, con nada, señor presidente.
Sr. Presidente (Maier).- Muchas gracias.
Señor Enríquez: el testigo está a su
disposición.
Sra.
Polimeni.-
Señor presidente: ¿pueden bajar el aire acondicionado?
Sr. Presidente (Maier).- La diputada
solicita que se baje un poquito el aire acondicionado. No se a quién le compete
esto.
Sr. Enríquez.- Buenos días, doctor
Schmukler.
Usted podría decirnos qué funciones
desempeñó en el Gobierno de
Sr. Schmukler.- Sí.
Ingresé en el Gobierno de
A posteriori, fui Gerente General Adjunto
en
Sr. Enríquez.- Sobre todo en la época
en que usted se desempeñaba en el área de habilitaciones y verificaciones,
¿quiénes eran sus superiores inmediatos?
Sr. Schmukler.- Inmediatamente, estaba
el doctor Marcelo Antuña, que era Subsecretario de Trabajo y Fiscalización y
hasta mayo, aproximadamente, dependíamos de
Sr. Enríquez.-
¿Cuáles fueron los motivos por los cuales se intervino
Sr. Schmukler.-
Los motivos se desprenden del Decreto número 1012, si no me equivoco es
del año 2001 y dispone la intervención. El objeto era la reorganización del
área.
Sr. Enríquez.-
¿No hubo ningún tipo de actuación sumarial o penal vinculada con el doctor
Spandonari?
Sr. Schmukler.- No, ninguna.
Sr. Enríquez.-
Al momento de la renuncia del señor Spandonari, ¿quién era la directora general
adjunta?
Sr. Schmukler.- Creo que la señora Silvana Giudice.
Sr. Enríquez.-
¿Durante su gestión, tuvo algún inconveniente el doctor Spandonari? Esto se lo
pregunto porque quiero saber si usted también ha tenido algún inconveniente
respecto del tema relacionado con la venta ambulante.
Sr. Schmukler.-
De la gestión del doctor Spandonari no sé qué inconveniente pudo haber
tenido. Por otro lado, durante un período de tiempo, mi intervención en el área
duró un poco más de seis meses. En realidad, en toda la gestión hubo muchos
problemas relacionados con el tema de la venta ambulante; incluso con un
requerimiento de este Cuerpo sobre esta cuestión.
Sr. Enríquez.-
¿Con quién debió consensuar usted la metodología implementada para sanear la
dirección? Evidentemente, si se produjo una intervención es porque había algún
tipo de dificultades, problemas e irregularidades.
Sr. Schmukler.-
En principio, dependía tanto del Secretario como del Subsecretario a
quienes informaba periódicamente sobre cómo veía el área y qué consideraba más
adecuado para su reorganización. En general, se discutía la cuestión dentro de
la propia Secretaría. A posteriori,
se discutía con
Sr. Enríquez.- ¿Dentro de la propia Secretaría era con
Antuña?
Sr. Schmukler.- Sí.
Sr. Enríquez.- ¿En qué consistía la metodología para
sanear la dirección?
Sr. Schmukler.-
Lo primero que procuré fue verificar cuál era el estado administrativo
del área. Esto es con qué recursos humanos o presupuestarios se contaban y, en
general, cómo se cumplían las funciones. A partir de allí, se trató de hacer un
análisis, que de hecho se hizo y se informó respecto de las falencias que se
habían detectado y cómo mejorarlas.
Sr. Enríquez.-
¿Cuál era el plazo que se había estipulado para cumplir con los objetivos de la
intervención?
Sr. Schmukler.-
En principio, mi intervención fue por 90 días, luego fue prorrogada –si
mal no recuerdo– por 60 días más y hubo una última prórroga por 30 días.
Sr. Enríquez.- O sea, 180 días.
Sr. Schmukler.- Exacto.
Sr. Enríquez.- ¿Por qué debió extenderse el plazo?
Sr. Schmukler.-
El plazo debió extenderse por la complejidad de las tareas que realizaba
este organismo. Esta planta contaba, aproximadamente, con 800 personas y
abarcaba toda la actividad comercial, industrial y de servicios de la ciudad.
Por otra
parte, las funciones eran de las más variadas: desde las habilitaciones y los
permisos hasta la inspección del último establecimiento registrado
y,
obviamente, los no registrados. Esto, desde mi punto de vista, exigía que
cualquier cambio que se hiciera debía ser prudentemente evaluado, y no actuar
con apresuramiento.
Sr. Enríquez.- ¿Cuántos locales
críticos tenía usted en el área para inspeccionar?
Sr. Schmukler.- Hasta donde yo recuerdo,
aproximadamente teníamos registrados 150 mil locales de todo tipo. Había
establecimientos que iban desde simples kioscos de golosinas hasta
hipermercados, sanatorios, establecimientos educativos privados, boliches,
bares, etcétera. En este momento, no podría recordar los locales críticos en particular,
salvo que usted me mencione alguno. En realidad, nosotros fijábamos prioridades
en función de la seguridad.
Sr.
Enríquez.-
¿Había una clasificación por áreas criticas?
Sr.
Schmukler.-
No. Había una clasificación por necesidades de seguridad.
Sr.
Enríquez.-
En ese momento, ¿había un mapa de riesgo?
Sr. Schmukler.- Si usted se refiere a un
mapa como una representación geográfica, le contesto que no.
Sr. Enríquez.- Le aclaro que un mapa de
riesgo no es solamente una representación geográfica de la ubicación donde se
pueden encontrar los establecimientos, sino que también se refiere a
situaciones temporales. Sabido es, en la época en que nos acercamos a fin de
año o a las fiestas de egresados de los chicos, los boliches bailables ...
Sr. Schmukler.- Si usted se refiere a
criterios de prioridades por actividades, le contesto que los teníamos.
Obviamente, le dábamos mucha más prioridad a un establecimiento de concurrencia
de público –o sea, masivo– que a un kiosco de cigarrillos. Esa prioridad existía.
Si se acercaban las fiestas de fin de año era prioritario revisar la venta de
pirotecnia. Eso sí existía.
Sr.
Enríquez.-
Pero en el sentido estricto, ¿no había un mapa de riesgo?
Sr. Schmukler.- Repito: como una
representación geográfica o apriorística, sólo fijábamos prioridades de
seguridad.
Sr. Enríquez.- ¿Se alcanzaron las metas
o los objetivos fijados por la intervención?
Sr. Schmukler.- El objetivo primario o
más básico de reorganizar el área se alcanzó. Esto se hizo a través del Decreto
930 que disolvió
Sr.
Enríquez.-
¿Qué decreto mencionó?
Sr.
Schmukler.-
El 930/2002.
Sr.
Enríquez.-
¿Usted calificaría como eficaz la intervención de su gestión ?
Sr. Schmukler.- Depende del punto de
vista. Si me pregunta si se cumplieron todas mis expectativas de mi gestión, le
tengo que decir que no. Mis pretensiones iban mucho más allá. Las más básicas,
elementales, y las que se podían realizar en el contexto en que nos movíamos en
ese tiempo, se cumplieron.
Sr.
Enríquez.-
¿Se cumplieron las más elementales?
Sr. Schmukler.- Fuimos lo más eficaces
que se pudo, dadas las circunstancias del caso.
Sr.
Enríquez.-
¿Qué es un "focazo de corrupción"?
Sr. Schmukler.- En esa época, y supongo
que todavía existirá, había una suerte de presunción popular de que todos los inspectores eran corruptos. Yo no
tuve conocimiento directo de algún caso de corrupción, más allá de que intentamos
hacer la investigación. Nunca tuve nada más concreto que rumores.
Sr. Enríquez.- ¿Podría precisarnos
cuántos sumarios administrativos sustanció durante su gestión?
Sr.
Schmukler.-
En verdad, no le puedo dar una cifra.
Sr.
Enríquez.-
¿Estimativamente?
Sr. Schmukler.- El mecanismo que había
adoptado era que cualquier denuncia recibida se giraba directamente a la
fiscalía de instrucción en turno. O iba
yo personalmente a hacer la denuncia en la fiscalía o iba alguno de mis asistentes y se requerían instrucciones a
Sr. Enríquez.- Se me adelantó a la
pregunta. La pregunta que venía después era ésa. Yo le pregunté cuántos
sumarios administrativos sustanció.
Sr. Enríquez.- ¿Y estimativamente?
Sr. Schmukler.- Yo habré ordenado unos
veintes sumarios. La verdad es que si le doy una cifra...
Sr. Enríquez.- Aproximadamente.
Sr. Schmukler.- Podría decir veinte o
doscientos, pero no estoy seguro de ninguna de esas cifras.
Sr. Enríquez.- La diferencia es abismal.
Sr. Schmukler.- Recibí el área con una
gran cantidad de sumarios en trámite en esa época. Una de las decisiones que
tomé, previo informe que me hizo
Sr. Enríquez.- ¿Qué resultado obtuvieron?
Sr.
Schmukler.-
Que yo recuerde, ninguno.
Sr. Enríquez.- Respecto de las denuncias
judiciales, usted anticipó algo en cuanto a
Sr. Schmukler.- Normalmente, cuando
recibíamos una queja formal de algún ciudadano –incluso, yo llegué a formular
denuncias simplemente por haber recibido un correo electrónico anónimo– se
planteaba el hecho ante el fiscal de turno, para que procediera si así lo
consideraba.
Sr. Enríquez.- ¿Podría decir estimativamente cuántas hubo?
Sr. Schmukler.- Recuerdo haber hecho
estimativamente seis o siete denuncias penales.
Sr. Enríquez.- ¿Por qué motivo –esto no
me quedó claro– se desdoblaron las áreas de Verificación y Habilitaciones?
Sr. Schmukler.- La entonces Secretaria
Silvana Giúdice consideró que era prudente separar las áreas, con lo que estuve
de acuerdo, atento a que un solo Director General no podía hacerse cargo y
administrar eficazmente las áreas. Yo también coincidí con el criterio de que
no debían mezclarse las habilitaciones con las inspecciones.
Sr. Enríquez.- ¿Por qué dijo que considero más prudente? ¿Por esa razón?
Sr.
Schmukler.- Yo consideré que era más prudente....
Sr. Enríquez.- Usted dijo que Silvana Giúdice consideró más prudente.
Sr. Schmukler.- Con
Sr. Enríquez.- ¿Las razones de prudencia fueron las mismas?
Sr.
Schmukler.-
Básicamente, sí.
Sr. Enríquez.- ¿Durante su gestión usted
señaló como áreas prioritarias a natatorios, geriátricos y lugares de gran
concentración de público?
Sr. Schmukler.- En principio, sí;
consideré los lugares donde había más riesgo para las personas.
Sr. Enríquez.- ¿Recuerda cuántas
inspecciones se realizaron en la zona de Defensores de Belgrano y en Club
Ciudad, en los locales Follia y Millenium, y cuántas en la zona de Once, en el
local El Reventón?
Sr. Schmukler.- En este momento, no
recuerdo. No traje mis anotaciones, pero tengo entendido que durante mi gestión,
en la zona del local al que usted se refiere, se hicieron –por lo menos cuando
yo estuve– dos inspecciones; y en área del Club Ciudad se hicieron unas cuantas
más.
Sr. Enríquez.- ¿Un poco más?
Sr. Schmukler.- No recuerdo cuántas,
porque ordenábamos las inspecciones no por el nombre del local, sino por la
calle y el número.
Sr. Enríquez.- Había algunos locales que eran más emblemáticos que otros.
Sr. Schmukler.- Reconozco que yo trataba
de no discriminar en ese sentido. Para mí, un local de baile debía ser
inspeccionado sin importar cómo se llamara o dónde estuviera. Para mí era
suficientemente riesgoso si había más de 500 personas juntas.
Sr.
Enríquez.- ¿Recuerda usted la cantidad de inspectores que tenía
la repartición?
Sr. Schmukler.-
Cuando asumí la intervención, aproximadamente, teníamos registrados algo
así como 315 ó 320 inspectores. Ahora bien: el día que más inspectores pudimos
tener en la repartición no llegaba a 250 ó 260, por licencias, permisos,
francos, etcétera.
Sr. Enríquez.- Es
decir, ¿la dotación que tenía en forma permanente para actuar, con esas mermas
estacionales o por enfermedades, era de 250 ó 260 inspectores?
Sr. Schmukler.-
Llegamos a registrar un índice de
ausentismo legal, autorizado, de entre un 10 y un 15 por ciento.
Sr. Enríquez.-
¿Los inspectores que usted tenía de este universo de 250 ó 260 eran suficientes
para cumplir correctamente la función?
Sr. Schmukler.-
En verdad, yo no podría decirle ahora cuántos inspectores serían
suficientes; eso depende de lo que uno quisiera hacer. Administrábamos a esos
inspectores lo más eficientemente posible, cumpliendo con la función. Si a mí
me hubiese gustado tener muchos más inspectores, le respondería que sí: hubiese
estado más tranquilo con 2500 inspectores, pero no los tenía.
Sr. Enríquez.-
Digo esto, porque en una declaración que usted hizo en los medios de
comunicación, señaló que “en
Sr. Schmukler.-
El problema está en la base de
datos. Si usted toma la base de datos que había en ese momento, le diría que
normalmente –salvo que justo vaya una inspección al local y lo encuentre
cerrado y, a la segunda inspección, lo vuelva a encontrar cerrado con evidentes
signos de cese de actividad–, las habilitaciones no se dan de baja, con lo cual
usted puede tener un registro de 600 mil habilitaciones otorgadas, y sólo 150
mil establecimientos funcionando.
Sr. Enríquez.- ¿250 mil?
Sr. Schmukler.-
150 mil. Pero eso también generó un problema, porque el padrón daba como
que las habilitaciones otorgadas y en vigencia eran 600 mil.
Sr. Enríquez.-
Digo esto, porque usted había dicho que, “con 220 inspectores, 650 mil
comercios…” –frase textual– “…recién en cinco años se vuelve al punto de
partida”.
Sr. Schmukler.-
Si yo en ese momento hubiese
pretendido visitar comercio por comercio –en realidad, registro del
habilitación por registro de habilitación–, sin saltearme una sola de las 22
mil manzanas que tiene
Sr. Enríquez.- En
su gestión, ¿en cuánto tiempo se finalizaba un trámite de habilitación?
Sr. Schmukler.-
Depende del trámite de habilitación.
Teníamos las
habilitaciones automáticas –eran las que no requerían de inspección previa–
que, cuando asumí, registraban algún retraso, y uno de mis objetivos fue
agilizar ese trámite; y, las otras habilitaciones –no automáticas–, con
inspección previa que, si el expediente estaba bien y la inspección andaba
bien, en 30 días estaba lista.
Sr. Enríquez.- ¿Cuántos
locales bailables informó usted que existían en los registros del Gobierno de
Sr. Schmukler.- No
recuerdo cuántos locales bailables teníamos registrados.
Sr. Enríquez.- ¿Le
puedo ayudar a refrescar la memoria y, a lo mejor, usted me puede decir si esto
es correcto?
Sr. Schmukler.- Dígame.
Sr. Enríquez.- En
Sr. Schmukler.-
Discúlpeme, pero yo no recuerdo haber declarado eso. ¿De qué fecha es?
Sr. Enríquez.- Del 26 de abril del año 2005.
Sr.
Schmukler.- El 26 de abril de 2005, yo no formulé ninguna
declaración al respecto.
Sr. Enríquez.- No
voy a insistir sobre esto.
¿Dónde y
quién decidía las recorridas de inspección?
Sr. Schmukler.- El sistema de
inspecciones que se implementó fue que los inspectores saliesen con orden de
inspección. Las inspecciones se ordenaban a requerimiento del área competente,
por solicitud del Poder Judicial o por colaboración policial, y se cargaba en
un sistema. Las rutas eran sugeridas por las propias áreas competentes. El
inspector se enteraba a dónde tenía que ir, el día y el momento en que salía,
por la hoja de ruta que se le entregaba. La decisión se tomaba en conjunto
entre
Sr. Enríquez.- ¿Usted realizó algún
informe en el que estaba el listado total de locales bailables con certificado
de bomberos vencido?
Sr. Schmukler.- No, que recuerde.
Sr. Enríquez.- Continúa formulando
preguntas el diputado San Martino.
Gracias.
Sr. San
Martino.-
Buenos días, señor presidente.
¿Cómo evaluaban los resultados de estos
operativos de inspección?
Sr. Schmukler.- Una de las razones por
las cuales decidí que el inspector, tuviese novedad o no en la inspección, debía
hacer un informe de inspección era para definir las prioridades de las que
vengo hablando.
Cuando asumí, el inspector, en general,
si no tenía novedad en la inspección, no informaba nada; sólo informaba si
había clausura, intimación o acta de infracción.
Para determinar lugares de riesgo,
nosotros quisimos que los inspectores informaran aún cuando encontraban el
local en buenas condiciones. Porque encontrar hoy el local en buenas
condiciones no quiere decir que en treinta días vaya a estar de ese modo. Se
hacía una evaluación de todo el universo de inspecciones, y de cuán eficiente
ha sido.
Sr. San Martino.- ¿Quiénes realizaban esa evaluación?
Sr. Schmukler.- Esa evaluación se hacía
en forma conjunta. Yo hacía reuniones de trabajo en mi oficina con los jefes de
áreas, con los coordinadores, y cada uno manifestaba sus inquietudes y sus
sugerencias; y así, en general, se
consensuaba el trabajo de la semana o del mes.
Sr. San Martino.- ¿Qué días y dónde se hacían estas reuniones?
Sr. Schmukler.- Qué días exactamente, no
lo recuerdo; pero se hacían en mi despacho.
Sr. San Martino.-