CLARIN
JUICIO AL
JEFE DE GOBIERNO: ACUSACION POR MAL DESEMPEÑO EN SUS FUNCIONES
La mayoría necesaria de diez diputados
se constituyó entre varias fuerzas. Pero fueron decisivas las posturas de un zamorista y de un kirchnerista. Telerman debe gobernar ahora hasta diciembre de 2007.
ANRED
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En una votación con suspenso,
Anoche, Telerman habló con funcionarios de
Ibarra estaba suspendido desde noviembre y al finalizar la sesión del juicio en
su contra —en la que estuvo presente— anunció que recurrirá a
Los votos del kirchnerista Helio Rebot
y del zamorista Gerardo Romagnoli,
dos de los que más incertidumbre habían generado,
fueron decisivos para inclinar la balanza contra Ibarra. El pedido de remoción del
jefe de Gobierno por "mal desempeño" cosechó la adhesión de 10 de los 15 miembros de
Otros cuatro apoyaron la absolución y uno se abstuvo. En cambio, fue rechazada la inhabilitación de Ibarra por diez
años en cargos de
Una exclamación de alegría brotó espontánea desde la bandeja ocupada por
familiares de las víctimas cuando Romagnoli se
pronunció por la destitución. De inmediato, se alzaron pancartas con las caras de varios de los 194 muertos en el boliche de Once.
Por el orden alfabético que se siguió para la votación, Romagnoli
fue último entre los que no habían anticipado su posición. Además, el diputado
alargó la incertidumbre durante la lectura de sus fundamentos, ya que las
fuertes críticas que deslizó contra
Hasta último momento se especulaba que Romagnoli adoptaría esa actitud, que hubiera significado la reposición de Ibarra. Trascendió que el diputado —que antes había presentado su
renuncia a
Los diez votos por la remoción de Ibarra fueron aportados por los cuatro integrantes de PRO (los macristas Roberto Destéfano, Daniel Amoroso y Silvia Majdalani,
más el murphista Marcelo Meis),
los dos del ARI (Facundo Di Filippo y Guillermo Smith), la radical
independiente Florencia Polimeni
y Héctor Bidonde, además de Romagnoli
y Rebot, el único de los tres kirchneristas
que se pronunció en contra de Ibarra.
Todos los legisladores encolumnados con el presidente Néstor Kirchner votaron
de manera diferente. Sólo Sebastián Gramajo,
ex funcionario ibarrista, votó por la absolución. El
ex director de
A favor de Ibarra votaron Gramajo, Laura Moresi —la única ibarrista de
Baltroc era una de las máximas cuestionadoras
de la gestión ibarrista y un día antes de la sesión
fue acusada por el sector duro de los familiares de haber negociado el cambio de su voto con el ex vicepresidente Chacho Alvarez. Esa noche, un grupo atacó el edificio donde vivió
tiempo atrás y ahora reside su hijo.
En los fundamentos que dio ayer, la diputada se declaró "harta del autoritarismo y la intolerancia". Y justificó su voto señalando que los tres fiscales designados
por
Los argumentos más repetidos por quienes apoyaron la destitución fueron la "ineficiencia en la política de
control" de los locales bailables y la falta de
reacción de Ibarra a las señales
de alerta emitidas meses antes de la tragedia
por un adjunto de
del Pueblo, Atilio Alimena
Unos cuantos condimentaron sus discursos con arengas políticas y le
recriminaron a Ibarra haber acusado a los diputados que impulsaban su remoción
de perpetrar un "golpe
institucional".
El más duro y emotivo de los que se expresaron en esa línea fue Rebot. Mirando a Ibarra a los ojos, le advirtió que
"fui de los que puse
el cuero contra la dictadura". Otra
exposición de alto voltaje fue la de Polimeni.
Embarazada de siete meses y recién recuperada de un pico de estrés, dijo en
dirección a Ibarra: "Coincidir en ideas progresistas no me excusa de
condenar que se quiera hacer de
la impunidad una costumbre en el Estado".
En ambos discursos se colaron comparaciones que rozaron la exageración. Polimeni comparó a Ibarra con Don Corleone, el capo mafia de la película El Padrino, y Rebot
aludió al difunto empresario Alfredo
Yabrán.

JUICIO AL JEFE DE GOBIERNO: LAS DEFINICIONES DE ULTIMA HORA
EN EL JUICIO A IBARRA
El recorrido de tres votos clave, rodeado de intrigas y presiones
Baltroc, a favor de Ibarra, y Rebot y Romagnoli, en contra, acapararon la atención.
Mariano Pérez de Eulate.
mpeulate@clarin.com
Fueron los votos que ayer acapararon toda la atención y
los que, en cierta forma y teniendo en cuenta que los otros doce estaban más o
menos claros desde antes, terminaron siendo definitivos para destituir a Aníbal Ibarra.
El de Beatriz Baltroc (Autonomía Popular) resultó el
voto más irritativo
para los familiares de las víctimas porque en las especulaciones previas éstos
la contabilizaban como votando a favor de la destitución.
El abogado José Iglesias, referente de los familiares, había instalado la idea
de que Baltroc cambió su voto luego de una tarea de
"persuasión" del ex
vicepresidente Chacho Alvarez,
quien hoy cumple funciones en el Mercosur. La
agresión que sufrió la legisladora —su casa fue atacada— tiñó sus palabras
cuando ayer justificó el voto.
Baltroc reconoció que la reunión con Chacho existió pero, claro, negó presiones. Se conocen hace años: ella fue una de las que
acompañó a Alvarez cuando renunció al PJ al principio
de los 90, junto al desaparecido Germán Abdala y el
famoso Grupo de los Ocho. Luego fue asesora del Frepaso.
Es curiosa la historia de cómo se filtró el dato de ese encuentro, que será
sospechado eternamente: parece que un colaborador de Baltroc
se lo comentó —¿accidentalmente?— al juez Roberto Gallardo, enfrentado
políticamente al gobierno porteño y de buena relación con la legisladora.
Habría sido el magistrado, siempre según las fuentes consultadas, quien alertó
al abogado Iglesias: "Se va a dar vuelta", le habría dicho.
Así, los familiares "primerearon" a Baltroc exponiendo el encuentro. Ayer, ella se refirió a
Gallardo como "mi ex
amigo".
Más maliciosos, los no ibarristas decían ayer que el kirchnerismo le prometió interceder para tratar de
solucionar algunos problemas judiciales que tendría una persona muy cercana a Baltroc.
Nada pudo ser confirmado oficialmente por este diario.
El supuesto kirchnerista Rebot
llegó a
De todos los kirchneristas de
Enfrentado al resto del bloque, que conduce Diego Kravetz
y que tiene una decena de voluntades, aparentemente se mantuvo firme en su
decisión inicial de destituir a Ibarra a
pesar, dicen cerca suyo, de las presiones que recibió.
Dicen que el fin de semana existió una reunión Fernández—Argüello
para tratar de garantizar el voto de Rebot en el
bando de los que absolvieron a Ibarra. Si se dio ese encuentro, se ve que no funcionó.
Silencioso, Rebot logró elevar la expectativa por su
voto a la categoría de enigma. El ibarrismo llegó a especular con que se abstendría para no
chocar con el Gobierno nacional que, discreto, hacía fuerza para mantener a
Ibarra en su cargo. Ayer mencionó a sus hijos como inspiración de su decisión.
En el albertismo y cerca de Ibarra hablan de que el
silencio de Rebot sólo encubría una alianza política
nueva entre él mismo, Argüello y el dirigente Eduardo
Valdés — ex mano derecha de Rafael Bielsa—, por un
lado, y los pingüinos que quieren ver desplazado a Fernández de
Gerardo Romagnoli, que viene del ecléctico "zamorismo" disfrutó del gustito de ser el que definió
todo por esas cosas del orden alfabético. El abogado Iglesias lo acusó de haber
recibido favores para, hace algunas semanas, presentar su renuncia a
, que finalmente fue rechazada. Su voto de ayer, en favor de
destituir a Ibarra, parece desmerecer esa tesis de los familiares.
Lo que seguro hay es una interna en el escueto bloque zamorista.
Trascendió que hace poco Romagnoli tuvo un intercambio duro con su compañera Noemí
Olivetto, esposa de Luis
Zamora, justamente porque le adelantó que votaría en contra de Ibarra. Zamora,
parece, habría tenido acercamientos con el ibarrismo
antes de esa discusión.

JUICIO AL JEFE DE GOBIERNO: EL
SEGUIMIENTO DE
Los familiares celebraron y ahora quieren
llevar a Ibarra a tribunales
Los que estaban en
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Guido Braslavsky.
gbraslavsky@clarin.com
ANRED
Recién se relajaron cuando el diputado Gerardo Romagnoli,
un voto clave que estaba en duda, se pronunció por la destitución. Y poco
después, con el voto esperado y confirmado en el mismo sentido del arista
Guillermo Smith, los familiares de las víctimas de Cromañón contaron
los diez necesarios y empezaron a
celebrar su victoria tan ansiada, la remoción del suspendido jefe de
Gobierno Aníbal Ibarra.
Al recinto de
Escenas parecidas se prolongaron ya terminada la sesión, por los pasillos de
Pese a su alegría, la evaluación común de los familiares fue que dieron "un primer paso" con la
destitución de Ibarra por su responsabilidad política en la tragedia. Ahora van por más, y esperan llevar al
ex jefe de Gobierno ante la Justicia Penal.
"Hubo valijas con dinero, presiones, pero toda esta forma de hacer
política hoy se castigó", afirmó a Clarín
el abogado José Iglesias, padre de uno de los chicos muertos y referente de un
grupo de familiares. Iglesias dijo que "hoy se consiguió un paso y un
camino que va a terminar el día de la
sentencia en el tribunal oral". Y cargó contra Ibarra: "Era un
absurdo que quien creó las condiciones para que haya 194 muertos estuviera
peleando por su sillón", afirmó.
Fernando Soto, abogado querellante de otro grupo de familiares, anticipó que
hoy mismo pedirá al juez de la causa, Néstor Costabel,
que llame a indagatoria a Ibarra. Soto dijo que el resultado de ayer fue
"un alivio para muchos familiares
y agrega una cuota de confianza en
La jornada empezó difícil para los familiares, luego de que la legisladora
Beatriz Baltroc —cuyo voto daban por seguro por la
destitución— confirmó en una reunión con tres padres que iba a votar por la
absolución de Ibarra. Su voto fue muy polémico, ya que el lunes Iglesias
denunció que Baltroc lo había cambiado presionada por
el ex vicepresidente Carlos Alvarez. Pero la diputada
—que ayer fue blanco de la bronca de los familiares— negó haber sido presionada
y sostuvo en el recinto que votaba de acuerdo con su conciencia.
"Pasamos momentos muy tensos porque había rumores de que no llegábamos a
los diez votos", contó Laly Schpak
—madre de Leandro—, quien siguió la sesión desde la bandeja asignada a los
familiares.
"El discurso de (Helio) Rebot marcó un quiebre y
resumió la responsabilidad, la ética y la vergüenza que debería haber tenido
Ibarra. Ahora debemos seguir con la misma fuerza en la causa penal",
afirmó Juan Carlos Propatto, padre de Lucía. Las
intervenciones de Rebot y de la radical disidente
Florencia Polime ni, menos técnicas y más sentidas,
fueron las que mejor llegada tuvieron entre los familiares.
Estela, madre de Guido del Canto, sostuvo que "tiene que haber un antes y
un después de este día, que la sociedad tome conciencia de que se puede cambiar
algo y que los políticos no tienen impunidad".
Para Armando Canziani, padre de Soledad, "éste
es un homenaje a nuestros chicos para que nunca más haya un pibe en una
pancarta".
Tras los primeros festejos, muchos familiares caminaron hasta el santuario
levantado en Once, a metros de donde funcionó Cromañón.
Allí encendieron velas junto a las fotos de los chicos fallecidos. Cansados por
la vigilia que empezaron anteanoche y más aliviados, otros prefirieron irse a
descansar a sus casas.
ANIBAL IBARRA FUE DESTITUIDO POR
Diez votos que conmovieron
la ciudad
Con el aporte de un kirchnerista,
El custodiado recinto de
Bottom of Form 1
Por Santiago Rodríguez
Aníbal Ibarra, el mismo que primero
salió indemne de la desintegración de
Con la destitución de Ibarra culmina un
proceso que siguió al incendio de República Cromañón,
que en la noche del 30 de diciembre de 2003 produjo la muerte de 194 personas.
Más de un año pasó desde entonces y también mucha agua corrió bajo el puente de
la política porteña. La oposición empezó a responsabilizar a Ibarra por la
tragedia ya en las horas posteriores de la tragedia y lo tuvo a maltraer
–interpelación mediante– hasta que el ahora ex jefe
de Gobierno consiguió recuperar la iniciativa con la convocatoria a una
consulta por el sí o el no a su continuidad en el cargo. Aquella iniciativa
quedó en la nada porque el ibarrismo no consiguió las
firmas necesarias para hacerla y el macrismo y la
izquierda dominaron la comisión investigadora que recomendó su juicio político.
“Algo falló”, dijo Ibarra ya despojado de su
cargo cuando entró al salón de
Ibarra y todos ellos empezaron a tomar
conciencia de que algo había fallado mucho antes de que se votara el último de
los legisladores necesarios para destituirlo. Cuando entró al recinto poco
después de las 13 y se sentó en la primera fila de bancas, sabía que no saldría
de allí como jefe de Gobierno: los datos que recibía de
Una vez más Ibarra quedó sentado de frente a
los familiares de las víctimas de Cromañón que desde
hace más de un año querían verlo fuera de la jefatura de gobierno. En esta
oportunidad no hubo incidentes, ni gritos ni reproches para los cinco que
votaron en contra de la remoción; sólo una exclamación contenida en cada voto
decisivo.
La votación comenzó minutos antes de las 14 en
un clima de suspenso que se prolongó hasta que empezaron a conocerse los votos claves.
Se sabía ya al mediodía que a favor de la destitución votarían los legisladores
de PRO Daniel Amoroso, Marcelo Meis, Silvia Majdalani y Roberto Destéfano,
además de Héctor Bidonde, de la izquierda, y
Guillermo Smith y Facundo Di Filippo,
del ARI.
En virtud del orden alfabético a Beatriz Baltroc le tocó votar en segundo lugar y fue la primera que
lo hizo por la absolución. Aunque en las últimas semanas había dado señales de
que podía decidirse en ese sentido, se la contaba entre los impulsores de la destitución
de Ibarra y anteanoche su casa había sido atacada por grupos vinculados con los
familiares. “Tenía una posición tomada y creí que la fiscalía iba a trabajar
por esa posición. En el desarrollo del juicio me fui llenando de dudas y lo
expresé a los familiares y la fiscalía”, explicó la legisladora de izquierda,
después de un arranque en el que se manifestó “harta del autoritarismo, harta
de intolerancia, de los que no tienen la tolerancia para evaluar conductas
personales de cada uno de nosotros”.
Criticado por los familiares, el voto de Baltroc fue sorpresivo para la mayoría y llevó a muchos a
suponer que el resto de la sesión sería un mero trámite en el cual se
convalidaría la continuidad de Ibarra hasta el 2007. No fue así.
Ibarra tuvo asegurados desde un comienzo
además del voto de Baltroc, los de la ibarrista Laura Moresi, el
socialista Norberto
Con seis votos en su contra, la cuenta empezó
a complicarse para Ibarra cuando llegó el turno de Florencia Polimeni. La radical que llegó a
El kirchnerista
Helio Rebot le siguió en el orden e inclinó aún más
la balanza contra Ibarra porque también votó por su destitución. La diferencia
fue que el voto de Polimeni era previsible y el suyo
no: en las últimas semanas, y después de aquel “Amigo Aníbal” que Néstor Kirchner le prodigó en un acto en
Con esas cartas sobre la mesa, el voto de
Gerardo Romagnoli se volvió decisivo, aunque Ibarra
ya estaba perdido porque conocía de antemano que el zamorista
había decidido desatender la decisión de abstenerse que Autodeterminación y
Libertad había tomado en un plenario y jugarle en contra. Lo de Romagnoli fue acorde con su actuación a lo largo de todo el
proceso y fue de un lado a otro con su discurso para rematar con un “voto por
la destitución”.
El Gobierno eligió la cautela y el silencio
Bottom of Form 1
Por Diego Schurman
La destitución de Aníbal Ibarra provocó
la reacción pública de un solo funcionario de las entrañas del Gobierno. Fue la
del subsecretario de Tierra para el Hábitat Social, Luis
D’Elía, y habitual vocero oficioso de Néstor Kirchner, quien alertó sobre un “golpe de Estado a la
ciudad”. Después de esa frase, únicamente se escuchó el silencio cauteloso de
una Casa Rosada que ayer empezaba a hacer cálculos sobre el futuro del kirchnerismo en la ciudad.
Kirchner podrá refugiarse en la postura de “prescindencia” que, según
proclamó el ministro del Interior, Aníbal Fernández, adoptó el Gobierno. Pero
en las últimas semanas el Presidente realizó señales y gestos inequívocos de
apoyo al ahora destituido jefe de Gobierno porteño.
Uno de ellos fue el promocionado “amigo
Aníbal” que le dedicó a Ibarra en un acto en
De todos modos, sectores del kirchnerismo tomaban ayer distancia de esa mirada y
difundían argumentos políticos no sólo para salir del paso sino incluso para
transformar el veredicto en un triunfo. Señalaron, por ejemplo, la conveniencia
de una ciudad sin Ibarra. “Si no había destitución, la próxima marcha de los
familiares (de Cromañón) iba a ser a
“Kirchner,
evidentemente, jugó en una dirección. Y en ese sentido puede leerse como una
derrota. Pero no una derrota tan mala, porque quien queda a cargo de la ciudad
es un peronista (por Jorge Telerman); la ciudad no
quedó en manos de la oposición”, evaluó un pragmático e influyente kirchnerista.
Está claro que uno de los que alentó con mayor
énfasis una sociedad con Ibarra fue Alberto Fernández. El jefe de Gabinete
nunca ocultó su deseo de colaborar con el ahora destituido jefe de Gobierno,
amén de sus inocultables diferencias con Telerman,
con quien de todos modos tomó contacto anoche, al igual que el ministro de
Planificación, Julio De Vido (ver página 7).
En su carácter de titular del PJ porteño,
sobre Fernández recayeron ayer la mayoría de las miradas. En privado lo
responsabilizaron por no haber podido encolumnar al trío de legisladores K que
integraron
Ni siquiera algunas gestiones oficiales, a
través del diputado Jorge Argüello, lograron
homogeneizar la postura kirchnerista. Argüello, a quien supuestamente remite Rebot,
era parte del dispositivo para torcer el voto de ese legislador díscolo. No
logró su objetivo. “En la ciudad no somos gobierno ni oposición. Con Telerman podemos recuperar la gestión. Y en dos años
ganar”, dijo Rebot en una reciente comida con otros
hombres K.
En ese marco, resultó inevitable que se
atizara la interna oficial. Si la caída de Ibarra es un costo político para
Fernández, al mismo tiempo puede resultar una ganancia para otros kirchneristas, como aquellos que se cobijan bajo el ala de
Carlos Zannini y De Vido.
El secretario de Legal y Técnica y el ministro
de Planificación vienen dando muestras de su intención de expandir sus alcances
políticos y han escenificado un desembarco en
Esa interna que comenzó a quedar reflejada a
través de los medios aceleró una orden de más alto nivel para que las acciones
de Zannini y compañía dejaran de promocionarse como
una afrenta a Alberto Fernández. Pero anoche, una vez conocido el veredicto,
reverdecieron los cruces y los pases de factura, obviamente, por ahora, en
estricto off the record.

Zamorismo desconcertado
COMO ROMAGNOLI
CAMBIO SU VOTO AYER AL MEDIODIA
Bottom of Form 1
Por Raúl Kollmann
En la mañana de ayer, el legislador
Gerardo Romagnoli sorprendió a toda su organización,
Autodeterminación y Libertad (AyL), anunciando que
votaría la destitución de Aníbal Ibarra, a contramano de lo que habían
conversado en AyL hasta la noche anterior. Es más, en
la tarde de ayer circulaba el rumor de que Romagnoli
abandonaría la bancada de AyL, una versión que no
pudo ser confirmada por este diario.
Página/12 se comunicó el lunes a la noche con
los principales referentes de AyL, quienes señalaron
que la decisión de ese agrupamiento era votar por la abstención, sin ponerse
del lado de Mauricio Macri ni el de Aníbal Ibarra, un
argumento que ya habían utilizado cuando calificaron de “circo” el juicio
político. La información sobre la abstención proporcionada por los referentes
de la organización a las 23 del lunes fue transcripta por este diario en su
edición de ayer. Es más, esa postura sincronizaba con el paso anterior de Romagnoli, cuando renunció a integrar
Sin embargo, sobre el mediodía de ayer las cosas
cambiaron en forma sorpresiva. Romagnoli se comunicó
con los demás dirigentes de AyL y les anunció que
votaría la destitución de Ibarra por solidaridad con los familiares de las
víctimas de Cromañón. Algunos que lo conocen aducen
que fue presionado por su entorno, algunos amigos y gente cercana a algunas
agrupaciones de padres de víctimas. Y lo que sucede es que AyL
es una organización que justamente se considera distinta a la izquierda
tradicional, porque no hay disciplina partidaria rígida, por lo cual Romagnoli se sintió libre de decidir por sí mismo.
La estructura del partido de Zamora sufrirá
ahora una nueva conmoción por tantas idas y vueltas. Y, como en oportunidades
anteriores, podría haber deserciones, choques, acusaciones y heridas de difícil
curación.
Responsabilidad y autismo
Bottom of Form 1
Por Horacio Verbitsky
La destitución del jefe de gobierno de
El Estatuto de
El proceso que concluyó ayer muestra un creciente grado de madurez
institucional y constituye una saludable advertencia para todos quienes
desempeñan cargos electivos. Pero también para aquellas organizaciones de la
sociedad civil que desnaturalizando su papel y a espaldas de su propia historia
se pusieron al servicio de una estrategia empeñada en ocultar la verdad e
impedir la justicia, junto al poder y lejos de las víctimas.
Una vez más, el oficialismo de
Es muy probable que el nepotismo en la elección de sus colaboradores haya
determinado la escurridiza y culposa reacción de Ibarra ante el incendio y, con
ella, su propio destino. Si la responsabilidad penal no hubiera llegado a su
concuñado y a la mejor amiga de su hermana, tal vez Ibarra hubiera mostrado más
sensibilidad hacia quienes padecieron la catástrofe que hacia los propietarios
de los boliches que aquellos no controlaron. Les tocó a Juan Carlos López y a Fabiana Fiszbin, como podría
haberle tocado al hermano Rubén y señora, al cuñado Adrián, al primo Pablo o a
cualquier otro de los muchos parientes enganchados en el presupuesto, incluidas
esposas y ex novias y hasta una hija de la segunda mujer del padre de Ibarra.
El voto de Beatriz Baltroc por la absolución (luego
de haber impulsado el juicio político) era previsible desde diciembre, cuando
su abogado, Pablo Alejandro Pierini, presentó a la
justicia un escrito con las firmas de siete legisladores falsificadas,
consintiendo la continuación de las obras en el pozo de
El juicio político por la tragedia de
Cromagnon
·
El jefe del gobierno
porteño fue apartado por mal desempeño de sus funciones
·
Tuvo 10 votos en
contra, 4 en favor y una abstención
·
Sólo uno de los tres
legisladores kirchneristas lo respaldó
·
Telerman, confirmado como su
sucesor
Diez votos en favor de la destitución, cuatro
en contra y una abstención. Ese fue el resultado final del juicio político que,
por mal desempeño en la función pública en el caso de la tragedia de Cromagnon, donde murieron 193 personas, se le siguió a
Aníbal Ibarra. El jefe del gobierno porteño fue así separado de su cargo, en
una jornada cargada de tensión, llantos, festejos y acusaciones.
Cuando Guillermo Smith, de ARI, marcó el voto número
diez, el decisivo, los familiares de las víctimas estallaron en abrazos, Ibarra
mantuvo su cara inexpresiva y hubo sonrisas de satisfacción entre legisladores
de ARI y choques de mano entre diputados del macrismo.
Se trató del primer proceso legislativo de la historia por mal desempeño contra
un jefe de gobierno de
Se llegó a la destitución con el voto de cuatro diputados de Pro, dos de ARI,
dos de izquierda, una radical disidente y un kirchnerista.
Antes de Smith, habían encontrado a Ibarra culpable
los legisladores Daniel Amoroso (aliado del macrismo),
Héctor Bidonde (izquierda), Roberto Destéfano (macrista), Facundo Di Filippo (ARI), Silvia Majdalani
(aliada del macrismo), Marcelo Meis
(lopezmurphysta), Florencia Polimeni
(radical disidente), Helio Rebot (kirchnerista)
y Gerardo Romagnoli (zamorista).
Lejos de las versiones que sostenían que Polimeni, Rebot y Romagnoli votarían en
favor del jefe de gobierno, los tres respaldaron la destitución; los dos
primeros, incluso, con duros discursos contra Ibarra.
Apoyaron al jefe de gobierno Beatriz Baltroc
(izquierda), Sebastián Gramajo (kirchnerista),
Norberto
En conferencia de prensa, Ibarra anunció que recurrirá a
Los tres diputados que actuaron como fiscales durante el juicio político -Jorge
Enríquez, Jorge San Martino y Rubén Devoto-
entendieron que "empezó a recorrerse el camino contra la impunidad".
Según Enríquez, aliado al macrismo, "el juicio
político no forma parte del museo de arqueología constitucional, sino que está
vivo y es un mecanismo para sortear crisis como ésta".
Por su parte, el lopezmurphysta San Martino sostuvo: "De aquí en más los jefes de gobierno
deberán saber que
Voto a voto
La sesión de
La legisladora de izquierda había fundamentado, durante la interpelación al
funcionario hoy destituido en enero de 2005, la existencia de mal desempeño
sobre argumentos constitucionales. Pero ayer explicó: "Ibarra es
responsable de no revertir en 2004 el focazo de corrupción en el área de
control, pero no creo que sea suficiente esta responsabilidad para
destituirlo".
Antes y después de Baltroc, de acuerdo con las
previsiones, votaron en favor de la destitución Destéfano,
Bidonde, Di Filippo, Majdalani y Meis. Los cinco, como
los que siguieron después, coincidieron en que existió mal ejercicio del poder
de policía, porque el funcionario destituido no supervisó cómo instrumentaban
la política de controles en la ciudad los funcionarios de su confianza, que él
mismo había designado en el área de seguridad.
Y recordaron que, en noviembre de 2003, cuando Ibarra comunicó públicamente la
existencia de un "focazo de corrupción en el área de inspecciones"
también comunicó que "él personalmente se ponía a cargo de solucionar esta
irregularidad". Sin embargo, concluyeron, sus esfuerzos fueron ineficaces.
Por todo esto, la tragedia de Cromagnon -analizaron-
no fue un accidente, sino consecuencia de la discrecionalidad y la
improvisación de la operatoria en materia de fiscalización.
Para algunos también hubo falta de previsión y de coordinación para la atención
de la emergencia. Y todos defendieron el desarrollo del juicio político con los
fines previstos en
Además de Baltroc, Ibarra -al que durante toda la
sesión se lo vio estoico y en diálogo permanente con sus abogados- respiró
tranquilo con los votos por la absolución de Gramajo,
Tomó la palabra Polimeni. "La delegación de
atribuciones [en los ministros] nunca implica delegación de responsabilidades.
¿A qué se dedica un jefe de gobierno si no a seguir las políticas de sus
ministros, sobre todo en aquellas áreas críticas?", inquirió, y apoyó la
destitución.
Luego, con el voto por la separación de Ibarra expresado por Rebot quedó a la vista la interna del kirchnerismo,
que luego reforzó Elvio Vitali
con su abstención. "No voy a ser quien eche la última palada de tierra
sobre la tumba de esos 194 pibes. Voy a honrar el juramento que hice al asumir
mi banca votando de acuerdo con las razones que me dicta mi corazón", dijo
Rebot.
Faltaba que se definiera la incógnita de Romagnoli,
pues se sabía que Smith era otra voluntad en contra.
Y el zamorista volvió a apelar a la solidaridad con
los padres para fundamentar su voto por la separación de Ibarra de su cargo. El
jefe de gobierno estaba destituido, pero no recibió accesoria de inhabilitación
alguna.
Por Angeles
Castro
De
Lo condenó su pálida
gestión de gobierno
Aníbal Ibarra ha caído. Su agonía (un año y
dos meses) ha sido larga. En su derrumbe se lleva también algo de la autoridad
política del presidente Néstor Kirchner, el hombre
que lo salvó de la derrota segura en su reelección, en 2003. Pero, ¿se ha
juzgado sólo la gestión de Ibarra como responsable político de la tragedia de Cromagnon, que dejó el insoportable peso político y
emocional de casi dos centenares de muertos?
Ningún jefe de gobierno hubiera salido campante de semejante catástrofe. Sin
embargo, en el caso de Ibarra se pusieron de manifiesto, en el acto, dos
condiciones adversas para él. Su gestión integral como jefe de
Enfrente se encontró con una Legislatura que simplemente cambió el nombre del
viejo y desprestigiado Concejo Deliberante. Fragmentado en innumerables
bloques, integrado por personas en muchos casos muy vulnerables, el cuerpo
legislativo nunca dio garantías de llevar adelante un juicio justo. Eso explica
que gran parte de la opinión pública se haya manifestado, en las encuestas, en
desacuerdo con la destitución de Ibarra. No fue adhesión a él lo que hubo en
vastos sectores sociales, sino el rechazo a convertirlo en culpable casi
exclusivo del drama de Cromagnon.
Desde ya, no pueden analizarse dentro de ese cuadro las manifestaciones
públicas en favor del gobernante destituido que se realizaron en los últimos
días. A trancas y barrancas, Ibarra estaba sometido al juego natural de las
instituciones que lo juzgaban; no correspondía, por lo tanto, que una pueblada
-pasible siempre de manipulaciones- sustituyera el trabajo de legisladores y
jueces.
Es cierto que Ibarra implantó un método de gobierno cerrado, donde sólo él era
el centro de un sistema radial. Las secretarías (o ministerios) pertenecían,
cada una de ellas, a pequeños sectores políticos, muy celosos de sus espacios
de poder. En cualquier caso (se tratase de obras públicas, de la educación, de
la salud o de la seguridad) era el propio Ibarra el que terminaba decidiendo y
arbitrando en caso de colisiones internas.
Heredó el liderazgo del Frente Grande que dejó el ex vicepresidente Carlos
"Chacho" Alvarez
(con el que tiene una mala relación política y personal desde hace muchos
años), pero nunca hizo de ese partido una estructura que valiera la pena. En la
propia Legislatura, sus aliados inmutables no pasaban de un puñado de cuatro o
cinco legisladores. Casi la misma relación de fuerzas que se vio en la votación
de ayer.
Algo debió de hacer mal un político cuando el arco opositor que lo enfrenta
está conformado por dirigentes que responden a Macri,
a López Murphy, a Carrió y
a Zamora. Todos, en fin, desde la derecha hasta la izquierda.
Debe reconocerse, no obstante, que a Ibarra nunca le faltó una enorme dosis de
buena suerte, el soplo de la fortuna del que hablaba Maquiavelo,
fundamental para la carrera de cualquier político. Fernando de
Cromagnon tiene culpas penales y directas más
importantes que las responsabilidades políticas de Ibarra. Su propietario, Omar
Chabán, hizo de la transgresión
un hábito hasta que la transgresión explotó en un
incendio de bienes y vidas. La propia banda que tocaba esa noche, Callejeros,
había instalado en la costumbre de sus seguidores una parafernalia de bengalas
que terminó con el fuego en las vísperas del Año Nuevo de 2005. No obstante, el
primero en caer fue el que tenía una responsabilidad política más lejana que
aquéllos.
Kirchner mismo ya no sabía al final qué hacer con
Ibarra. Sabía, sí, que terminaría pagando un precio político por haberlo
apoyado en su momento y por haberlo sostenido hasta hace muy poco tiempo. Sus
vacilaciones se evidenciaron en la votación de
Los propios colaboradores presidenciales estaban divididos. El jefe de Gabinete
y jefe político del peronismo de
Muchos miembros de
Sin embargo, la sociedad no ha hecho aún una reflexión sobre lo que sucedió en Cromagnon: las bengalas que se dispararon al techo, en un
lugar cerrado, fueron encendidas por el público. Esto habla de una devaluación
notable de la cultura social, de hábitos desaforados y del desprecio por la
vida misma.
Ibarra ya no está. Su pálida gestión y su incapacidad para atraer aliados lo
condenaron antes que los estrépitos de Cromagnon.
Pero sería una ingenuidad política suponer que su destitución por sí sola
resolverá la crisis de la política porteña, la escasez de crédito social de sus
instituciones y las deficiencias de un Estado impotente.
Sólo en
Por Joaquín Morales Solá
Para
A PESAR DE ALBERTO
Todo a pedir de Kirchner
Aníbal Ibarra destituido, Alberto Fernández muy golpeado, las
críticas del ibarrismo y sus hipótesis, el peronismo
K y Jorge Arguello, los primeros planes de Telerman y
el perfil del tablero que queda, en el que crecen las variantes del Presidente
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Alberto Fernández no podía salir de su
asombro. De los tres votos que él garantizaba para la continuidad de Aníbal
Ibarra, sólo uno fue a favor del destituido jefe comunal, el del obediente y estudioso
Sebastián Gramajo. Tanto Helio Rebot,
más previsible y Elvio Vitali
producto de su enfrentamiento con Diego Kravetz
sepultaron la promesa de Fernández.
Ibarra necesitaba seis votos para zafar de la situación por la que estaba
suspendido. "Tres y tres " fue el acuerdo tejido entre Fernández e
Ibarra para reponer a este último en su sillón de mando. Beatriz Baltroc fue la tercera que aportó Ibarra además de los ya
sólidos apoyos de Laura Moresi (propia) y Norberto
"Entramos bien, vamos a ver cómo salimos" decían los ibarristas apiñados en el salón Eva Perón contiguo al
recinto. El fantasma del Chango Farías Gómez
sobrevolaba la sala y las caras de alegrías eran "tics"
nerviosos ya que la realidad se empezó a palpar y a respirar en el aire apenas
llegados a
L
En el ibarrismo repartían culpas al boleo: la más
odiada y calificada como la más rancia derecha de
En el NH en la conferencia de prensa todo siguió más o menos igual, salvo por
un "Carrió, Carrió, la
p… que te p…" que tibiamente se gestaba desde distintos ángulos de
Ibarra se va hacia la vía judicial en plena campaña para el 2007. Es un animal
político, al que le faltó jungla y la compañía de otras especies, salvo algún
que otro gorila. Su futuro puede o no estar ligado al de Jorge Telerman, quien asegura a sus íntimos que "a pesar de
forjar un acuerdo con
En Compromiso K por otra parte sin sentir esto como una victoria ya "que
las esquirlas le llegaron al Presi", estaban muy
tranquilos y conformes ya que "con Aníbal, nada que ver, y con Alberto más
o menos igual". La ambición del espacio es la obra pública de
Ibarra se fue por una soledad que lo asfixió, desde la derecha a la izquierda
le votó en contra dos veces. Para la próxima deberá revisar su estrategia de
"hacer política con los que quiero" y garantizar "sus
ideales" con una política que se lleve a cabo. Ésta no va más, todas las
culpas a las que aluden son ciertas, pero para remontar el golpe deberá revisar
lo que hizo mal para perder el gobierno en un distrito que lo quiere como un
hijo. Es casi como "chocar la calesita". Y no tenía seguro.
Iberoamérica
La caída del ex jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, marca un punto de inflexión en
la política de
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Por 10 votos contra 4 (y una abstención), Aníbal Ibarra
fue destituido de su cargo de jefe de Gobierno, culpado por mal desempeño a
raíz de la tragedia de Cromañón. ¿Qué dicen los
principales diarios latinoamericanos y del mundo sobre esta inédita decisión en
las ediciones del 8 de marzo?
El diario El País, de España, titula: "Destituido el alcalde de Buenos
Aires por el incendio de la discoteca" y, además, califica a Ibarra como
"irritado" a la hora de señalar que acudirá a la justicia, y
sostiene: "La destitución de Ibarra se ha transformado en una batalla
política entre el centroderecha liderado por Mauricio Macri
y la izquierda, en cuya ayuda han acudido el peronismo y varios estrechos
colaboradores del presidente, Néstor Kirchner. La
resolución supone una importante victoria de Macri,
quien ve reforzada su posición ante las elecciones de 2007".
Además, el diario español afirma: "Su sustituto es Jorge Telerman, un estrecho colaborador, quien se dispone nombrar
en los próximos días un nuevo equipo de gobierno. Fuera del Parlamento, cientos
de familiares de las víctimas celebraban con gritos y abrazos la destitución de
Ibarra, quien había sido suspendido el pasado noviembre. A varios cientos de
metros se manifestaba otro grupo de padres, más reducido, contrario a la
destitución".
Por otro lado, el periódico ABC de Paraguay, encabeza: "El legislativo
comunal de Buenos Aires destituyó este martes al alcalde de la ciudad de Buenos
Aires, el centroizquierdista Aníbal Ibarra, al hallarlo culpable en juicio
político de mal desempeño de gobierno, a raíz del incendio de una disco que
dejó 194 muertos la noche del 30 de diciembre de 2004".
El diario El Comercio de Perú destaca: "Mientras que en Perú la justicia
demora años para resolver juicios con veredictos que concluyen sin
responsabilidades claras ni culpables, en Argentina el panorama es
completamente diferente. El alcalde de Buenos Aires fue destituido tras un
juicio político que lo halló responsable de la tragedia en que murieron 194
personas a fines del 2004". Además, señala: "Aníbal Ibarra, un
abogado de 48 años, que ya estaba suspendido desde noviembre y casi no tenía
respaldo político, fue removido por una sala juzgadora formada por 15 miembros
de
Por otro parte, el periódico El País, de Uruguay, afirma: "No queda claro
qué repercusiones políticas puede generar esa destitución. Según distintas
encuestas, Ibarra tenía un respaldo mayoritario para permanecer en el cargo. La
semana pasada, incluso, una multitud de entre 20 y 40 mil personas, según las
distintas fuentes, habían marchado por el centro de la ciudad como
manifestación de apoyo".
Por último, el brasileño O Globo, afirma con relación al pedido de Ibarra ante
la justicia: "Alcalde de Buenos Aires pide anular la destitución. Aníbal
Ibarra reacciona ante la pérdida de su mandato por el caso del fuego que casi
mata a 200 jóvenes". Por otro lado, El Nuevo Herald,
de Miami, señala: "Los adversarios de Ibarra, que no se limitaban a sus
opositores de derecha, incluyeron también a elementos de ultraizquierda
e incluso a partidarios del presidente Néstor Kirchner,
de quien el alcalde era considerado hasta ahora un aliado".
El abogado que representa a decenas de padres de
víctimas del incendio en Cromañón remitió su pedido
al juez que sigue las investigaciones para que indague al ex jefe de gobierno
porteño
El abogado Fernando Soto, representante de un
centenar de víctimas de Cromañón, pidió esta mañana
al juez subrogante
Néstor Costabel la indagatoria del destituido jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
Soto entregó este mediodía un escrito al juez Costabel un breve escrito en el que, atento a la
destitución producida ayer y a los nuevos elementos que surgieron durante la
tramitación del juicio político,
insistió con el llamado a declaración de Ibarra como imputado.
El juez no tiene plazos procesales para
decidir si llamará o no a Ibarra, quien hasta el momento nunca declaró en la
causa penal.
El abogado querellante fundamentó su pedido en que del
contenido de los votos de los integrantes de
Esos yerros que estableció el juicio político,
según consideró el abogado, se suman a otros datos de la investigación y
configuran la presunción de delito supuestamene
cometido por el ex jefe de gobierno.