
ABORTO LEGAL
UN DEBATE IMPRESCINDIBLE DE SALUD PÚBLICA
Se
presentó en los medios un nuevo caso, esta vez en la provincia de Mendoza, de
una solicitud de aborto legal en una discapacitada mental violada. La
desgraciada situación ocurrida en
En primer
lugar conviene reflexionar que toda mujer discapacitada mental debe
considerarse violada producto de su propia limitación de razonamiento, porque
aunque no se niegue o incluso busque una relación sexual, está imposibilitada
de relacionar dicho acto con un probable embarazo. Ante esta situación y a
solicitud de su representante legal debe decidirse el aborto conjuntamente
entre el servicio de tocoginecologìa y el de
psiquiatría o, en caso de que exista, por el comité de bioética. A lo sumo
puede requerirse la copia de la denuncia efectuada. Y actuar. No se debe hacer
intervenir a la justicia o a la policía porque se trata de un aborto
taxativamente no punible y para evitar dilaciones irreversibles.
Otra
recomendación es no hacer público el caso principalmente por el derecho a la
intimidad y secreto médico pero también para evitar darle una oportunidad a
organizaciones hipócritas o a fiscales que actúen de oficio, judicializando un acto médico exclusivo.
¿Que
ocurrió en el caso anterior del San Martín de
Lo
antedicho nos lleva a hacernos otra pregunta: ¿hasta que edad gestacional se considera aborto? Diferentes autores y
sociedades no poseen una opinión unánime, mientras que unos consideran aborto
hasta las 20 semanas otros lo consideran hasta las 24 semanas. Siempre que la
interrupción del embarazo se produzca con posterioridad a esa fecha y antes de
la semana 28 se considera parto inmaduro, la diferencia es que el producto del
aborto es sin dudas inviable, mientras que el producto del parto inmaduro es
potencialmente viable (aunque excepcionalmente) mediante la asistencia neonatológica moderna. Como se ve, entre la semana 20 y la
24 estamos en una zona gris y opinable. Existe entonces una dificultad objetiva
en terminar un embarazo legalmente si no se trata de un aborto de manera
indudable (antes de las 20 semanas) teniendo en cuenta la abundancia de jueces
y fiscales retrógrados en escena.
En el caso
del aborto terapéutico, es decir cuando corre peligro la vida de la madre si se
prosigue el embarazo, no debe tenerse en cuenta la edad gestacional.
Hay una vieja premisa obstétrica que ante la necesidad de optar, siempre debe
priorizarse la vida de la madre por sobre la del feto.
Tal vez lo
mas importante y no dicho hasta ahora, es que los temas que estamos discutiendo
son los temas de la pobreza: aquellos que pueden pagar los cientos de pesos que
cuesta un aborto legal o ilegal pero seguro no se preocupan, lo pagan y listo.
En realidad cuando se condena al aborto se está condenando la pobreza.
No nos
engañemos: el aborto seguro y voluntario existe… pero es carísimo. Debemos
defender la autonomía y los derechos de las mujeres a decidir cuando y como
quieren poner su cuerpo. Debemos terminar con la gran morbimortalidad
materna a causa de abortos ilegales (un aborto por cada nacido vivo).
Despenalizar
totalmente el aborto y que se practique en los hospitales públicos es posible
pero se debe dar una gran batalla: contra los que se benefician con la
ilegalidad: los médicos que hacen fortunas, la policía que recauda para sí y
distribuye para la caja negra de la política, la iglesia que conserva su cuota
de poder en base al miedo…etc.
Todo debe
estar encuadrado en una política de planificación general: Desde hace tiempo
CICOP hizo suya, junto al Foro Social de Salud y Medio Ambiente la consigna del
Movimiento de Mujeres “Educación sexual para no enfermar, anticonceptivos para
no embarazarse, aborto legal, seguro y gratuito para no morir”.
CICOP- CDP
18/08/06