ABORTO LEGAL 

UN DEBATE IMPRESCINDIBLE DE SALUD PÚBLICA


Se presentó en los medios un nuevo caso, esta vez en la provincia de Mendoza, de una solicitud de aborto legal en una discapacitada mental violada. La desgraciada situación ocurrida en La Plata, donde la presión de sectores ultramontanos y la insólita interferencia de una jueza y un fiscal privaron de sus derechos a una joven discapacitada motivan estas reflexiones públicas del CDP de CICOP, para compartir con sus asociados y la opinión pública en general.

En primer lugar conviene reflexionar que toda mujer discapacitada mental debe considerarse violada producto de su propia limitación de razonamiento, porque aunque no se niegue o incluso busque una relación sexual, está imposibilitada de relacionar dicho acto con un probable embarazo. Ante esta situación y a solicitud de su representante legal debe decidirse el aborto conjuntamente entre el servicio de tocoginecologìa y el de psiquiatría o, en caso de que exista, por el comité de bioética. A lo sumo puede requerirse la copia de la denuncia efectuada. Y actuar. No se debe hacer intervenir a la justicia o a la policía porque se trata de un aborto taxativamente no punible y para evitar dilaciones irreversibles.

Otra recomendación es no hacer público el caso principalmente por el derecho a la intimidad y secreto médico pero también para evitar darle una oportunidad a organizaciones hipócritas o a fiscales que actúen de oficio, judicializando un acto médico exclusivo.

¿Que ocurrió en el caso anterior del San Martín de La Plata? Aparentemente el servicio de tocoginecología estaba dispuesto a interrumpir el embarazo sin solicitar ningún tipo de autorización judicial pero… un fiscal “trabajador y sensible” se metió de oficio donde no lo llamaron y una jueza con la doctrina vaticana ignoró el Código Penal. Las lógicas dilaciones en nuestra veloz justicia llevaron a un pronunciamiento tardío favorable de la Suprema Corte Provincial. Reunido el comité de bioética decidió no practicar el aborto por tratarse ya de un embarazo avanzado.

Lo antedicho nos lleva a hacernos otra pregunta: ¿hasta que edad gestacional se considera aborto? Diferentes autores y sociedades no poseen una opinión unánime, mientras que unos consideran aborto hasta las 20 semanas otros lo consideran hasta las 24 semanas. Siempre que la interrupción del embarazo se produzca con posterioridad a esa fecha y antes de la semana 28 se considera parto inmaduro, la diferencia es que el producto del aborto es sin dudas inviable, mientras que el producto del parto inmaduro es potencialmente viable (aunque excepcionalmente) mediante la asistencia neonatológica moderna. Como se ve, entre la semana 20 y la 24 estamos en una zona gris y opinable. Existe entonces una dificultad objetiva en terminar un embarazo legalmente si no se trata de un aborto de manera indudable (antes de las 20 semanas) teniendo en cuenta la abundancia de jueces y fiscales retrógrados en escena.

En el caso del aborto terapéutico, es decir cuando corre peligro la vida de la madre si se prosigue el embarazo, no debe tenerse en cuenta la edad gestacional. Hay una vieja premisa obstétrica que ante la necesidad de optar, siempre debe priorizarse la vida de la madre por sobre la del feto.

Tal vez lo mas importante y no dicho hasta ahora, es que los temas que estamos discutiendo son los temas de la pobreza: aquellos que pueden pagar los cientos de pesos que cuesta un aborto legal o ilegal pero seguro no se preocupan, lo pagan y listo. En realidad cuando se condena al aborto se está condenando la pobreza.

No nos engañemos: el aborto seguro y voluntario existe… pero es carísimo. Debemos defender la autonomía y los derechos de las mujeres a decidir cuando y como quieren poner su cuerpo. Debemos terminar con la gran morbimortalidad materna a causa de abortos ilegales (un aborto por cada nacido vivo).

Despenalizar totalmente el aborto y que se practique en los hospitales públicos es posible pero se debe dar una gran batalla: contra los que se benefician con la ilegalidad: los médicos que hacen fortunas, la policía que recauda para sí y distribuye para la caja negra de la política, la iglesia que conserva su cuota de poder en base al miedo…etc.

Todo debe estar encuadrado en una política de planificación general: Desde hace tiempo CICOP hizo suya, junto al Foro Social de Salud y Medio Ambiente la consigna del Movimiento de Mujeres “Educación sexual para no enfermar, anticonceptivos para no embarazarse, aborto legal, seguro y gratuito para no morir”.

CICOP- CDP 18/08/06