Los de Abajo

 Gloria Muñoz Ramírez
 Hostigamiento paramilitar
 En Chiapas hay una violencia cotidiana nada invisible. La ve quien
quiere verla; la padecen todos los días las comunidades indígenas en
resistencia; la denuncian las autoridades autónomas zapatistas, los
organismos de derechos humanos, los centros de investigación y
documentación comunitaria, los observadores nacionales e internacionales
y la escasa prensa atenta. Desde que inició el año y con él los nuevos
gobiernos federal y estatal, se recrudeció el hostigamiento paramilitar
encabezado por la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas
y Campesinos (Opddic), en lo que parece ser un plan de Estado.
 Habla la junta de buen gobierno de la zona zapatista de Morelia: "Las
metas de la Opddic son invadir las tierras recuperadas desde 1994 por el
levantamiento del EZLN. El señor Pedro Chulín, dirigente de esa
organización, es el que está promoviendo este problema para llegar a una
confrontación entre indígenas. Chulín tiene contactos con el gobierno
estatal y está respaladado por el Ejército. La Opddic es un grupo
paramilitar apoyado por el gobierno, son los mismos. En momentos
recientes nos están atacando en el municipio autónomo Olga Isabel, donde
dicen que la organización zapatista, ya no sirve, que ya no tiene
fuerza, que es como una mosca que la pueden pisotear.
 "Nosotros estamos tratando de dar salida a esos problemas agrarios, pero
queda claro que no vamos a entregarles la tierra, porque esa tierra es
recuperada y para recuperarla se ha derramado mucha sangre de nuestros
hermanos. No la vamos a entregar, aunque haya amenazas. Si lo pretenden
hacer así, estamos conscientes y dispuestos para defender la tierra en
cualquier parte de nuestros municipios.
 "Las tierras antes de 1994 no eran de ellos, eran de rancheros que las
abandonaron con el levantamiento de 1994 y las recuperamos los
zapatistas. Ahora ellos tienen el apoyo de la Reforma Agraria y están
buscando que les legalicen esa tierra, que quede en sus manos. Quieren
convertirla en ejido. La Reforma Agraria, sin investigación, hace los
papeles, paga y hace los planos que ellos necesitan.
 "Somos sabedores y seguros de lo que estamos diciendo. Podemos decir que
sí están armados. Tenemos conocimiento de que en algún lugar entraron a
chaporrear milpas, robaron los maices. Tenemos en grabación cuando
cargan el costalito huyendo a la montaña. Tienen guardia armada en un
lugar alto. Quieren confrontación.
 "Algunos están dentro de los municipios autónomos, otros vienen de
afuera de las comunidades. Algunos son ex zapatistas que se pasaron con
ellos. Sabemos que se están organizando. Se reúnen cada tercer día.
Están tomando una decisión de cómo intervenir otra vez. Hay golpeados,
presos, detenidos, amenazas de secuestro a las autoridades municipales y
el gobierno no hace nada.
 "Queremos castigo para Pedro Chulín y que deje de molestarnos. Y a los
hermanos de México y de otros países les decimos que difundan todo lo
que está pasando, que estén pendientes..."
 losylasdeabajo@yahoo.com.mx

 Sobre actos de hostigamiento en Chiapas  Al gobierno de México, al
gobierno de Chiapas, a la sociedad civil nacional e internacional:
 En los últimos días un grupo de integrantes de comités de solidaridad
europeos hemos realizado un recorrido por la zona del caracol de
Morelia, donde los zapatistas de los municipios autónomos de Olga Isabel
y Vicente Guerrero denunciaron que son amenazados fuertemente por la
Organización
para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos AC
(Opddic). Los militantes de la Opddic pretenden arrebatar las tierras a
varias comunidades en resistencia.
 También nosotros recibimos una amenaza de la Opddic el día 7 de marzo,
cuando los integrantes de esa organización paramilitar pretendieron
interceptar nuestra entrada a una de las comunidades afectadas.
 En nuestro recorrido constatamos un aumento muy significativo de los
hostigamientos, las amenazas, los despojos, la destrucción y la
violencia física y sicológica en contra de varias comunidades indígenas
zapatistas del estado de Chiapas.
 En este momento la situación en Chiapas es muy tensa. Tememos que haya
una acción de venganza por parte de la Opddic, porque sus crímenes han
sido denunciados ampliamente por varias comunidades zapatistas, por
varias ONG y por activistas de derechos humanos de diferentes países.
 Demandamos el cese inmediato de los actos de hostigamiento y violencia
contra las comunidades zapatistas por parte de las fuerzas de seguridad
del Estado mexicano, y de los grupos paramilitares, en particular la
Opddic.
 Llamamos
a la sociedad civil nacional e internacional a que esté
pendiente de la situación conflictiva en Chiapas.
 Integrantes de comités de solidaridad de Alemania y Francia, Chiapas, 8
de marzo de 2007 .
 
 El gobierno nos ofrece apoyos y programas; "piensan que así nos van a
chingar"
 Zapatistas de Bolom Ajaw se dicen dispuestos a defender sus tierras
Dirigente indígena habla a observadores desde la región autónoma La
Montaña
 HERMANN BELLINGHAUSEN ENVIADO

 Zapatistas al pie de la cascada Velo de Novia, en la comunidad San
Miguel Agua Azul, región San José en Rebeldía Foto: Brigada
Internacional de Observación


 Bolom Ajaw, Chis., 9 de marzo. "De esta parte está el trabajo colectivo
de nosotros. Teníamos trabajado allá y los hermanos de la Opddic en
octubre de 2006 vinieron con armas y lo llevaron todo el maíz. No
dejaron ni una mazorca. Tumbaron tres hectáreas de los compañeros",
explica un hombre desde la última milpa zapatista en la ladera de la
región autónoma La Montaña, que colinda con el predio arrebatado por el
grupo priísta. Rodeado de hombres, mujeres y niños, habla para la prensa
y la brigada internacional de observación que visita estos días algunas
comunidades zapatistas hostigadas o agredidas por la Organización para
la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic).
 "Ellos trabajan esa planada", señala hacia la fértil ribera del río Agua
Azul, poblada de verdes maizales (la "milpa de año" o supernumeraria que
hacen los campesinos mayas cuando pueden). "Su meta es sacarnos. Quieren
aquí donde estamos para ampliar el centro turístico y controlar las
cascadas, muy bonitas." Se refiere a las llamadas cataratas de Bolom
Ajaw, gigantescas y espectaculares, que río abajo se forman frente a
estas tierras zapatistas, en un paraje donde se conserva la vegetación
selvática.
 Caen con tal fuerza las aguas de Bolom Ajaw que su nube de rocío salpica
hasta la cima de las montañas. A escasos kilómetros del balneario Agua
Azul, las cataratas son otro tesoro escondido en la selva de Tumbalá,
como el Velo de Novia río arriba. Uno diría que las comunidades
autónomas se ubican en la frontera de la selva virgen. Precisamente por
eso las autoridades quieren desalojarlas. Estorban para el "desarrollo"
turístico.
 "Es mucha la molestia que nos hacen los hermanos de la Opddic.
Necesitamo
s que no nos sigan atacando. Que estén calmados y haya paz.
Cada que vienen a trabajar traen armas y radios. Nosotros nunca venimos
a atacar. Hace poco robaron el fruta del cacao", prosigue, pues además
de milpas, en Bolom Ajaw florecen altos cacaotales que forman un
auténtico bosque húmedo de futuro chocolate. "El 21 de diciembre pasado,
Jerónimo Silvano López y otros vinieron hasta nuestro pueblo a robar los
pavos. El 22 de enero se llevaron tres horcones de la iglesia."
 Otro indígena agrega: "Es el mismo gobierno que organiza la Oppdic. Ya
no vamos a permitir que entren. Nosotros los zapatistas vamos a trabajar
y no nos vamos a dejar. Estas son tierras recuperadas de nosotros".
Describe las armas de sus vecinos priístas, calibres 38, 22 y 16. "Ellos
dicen que tienen cuernos de chivo, pero no los hemos visto." Afirma que
este grupo "está en contacto con los militares de las bases de Temó y
Palenque, y hacen reuniones nocturas clandestinas".
 Señala que los "aguazules" de la Opddic, encabezados por Alberto Urbina
López, son Jerónimo López Hernández, Juan García, Salomón Moreno, Marcos
López Moreno, Domingo y Sebastián Cruz López y José Antonio Pérez, entre
otros. "Ahora ya disparan al aire. Cada día que vienen a trabajar echan
bala. Aquí eran acahuales. Cuando vieron que la hicimos tierra buena, la
quieren también para ellos. Pero ya van cinco años que estamos aquí. En
2004 pusieron una cerca de alambre para tapar nuestro camino". Además,
"el gobierno respalda la construcción de casas en las cascadas".
 Relata que el 2 de marzo pasado se presentaron aquí varios funcionarios.
"Ofrecieron apoyos y proyectos si dejamos de ser zapatistas. Prometieron
casas, agua potable, escuelas. Piensan que nos vamos a salir de la
resistencia, y que así nos van a chingar. Les dijimos que no recibiremos
nada, que si querían dialogar fueran al caracol de Morelia con la junta
de buen gobierno, que son nuestras autoridades. Nomás se regresaron."
Los funcionarios eran Avelino Flores, de la zona turística de Palenque;
Miguel Angel Pérez, de la Secretaría de Desarrollo Indígena; Arturo
Jiménez Vásquez, subsecretario regional de Yajalón, y José Luis
Barragán, delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, entre otros.
 "Juntos trabajan con la Opddic para que la tierra quede de los que pasan
armados frente a nuestras casas. A las compañeras las amenazan de muerte
cuando están junto al río." El indígena reitera que las bases zapatistas
evitan caer en las provocaciones de quienes no deja de llamar
"hermanos", pese a todo.
 El poblado de Bolom Ajaw es un caserío de cabañas repartidas entre
solares y veredas. Todo de la más elemental madera cruda. En casi todas
se leen las siglas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. En
algunas puertas asoman figuras negras de insurgentes zapatistas como
sombras. En una roca abrazada por las raíces de la selva hay una pinta
rudimentaria, casi rupestre, con imágenes similares.
 En años anteriores, la Opddic, las autoridades y los medios locales han
tildado a estos zapatistas de "invasores" y hasta "delincuentes", en un
contexto en que la Opddic priísta del municipio oficial de Tumbalá
también sostiene conflictos (de límites y por el cobro de peaje a los
turistas que se dirigen a Agua Azul) con indígenas perredistas o sin
organización del vecino ejido San Sebastián Bachajón, en Chilón.
 

   Exigen intervención estatal y federal por asalto y golpes a dos de sus
integrantes
 Denuncian bases zapatistas agresión de Opddic durante marcha en Ocosingo
 Junta de buen gobierno pide que las autoridades "no sigan hostigando a
nuestros compañeros"


 Campesinos zapatistas de la comunidad Bolom Ajaw, región La Montaña,
cerca de Agua Azul, en una milpa amenazada de destrucción por la Opddic
Foto
: Brigada Internacional de Observación


 Bases del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) denunciaron
que dos de sus miembros fueron golpeados y robados por integrantes de la
paramilitar Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y
Campesinos (Opddic).
 En un comunicado fechado el 8 de marzo pasado, dijeron que unas 200
personas, encabezadas por sus líderes Pedro Chulín (también dirigente
priísta) y Carlos Moreno Hernández, se manifestaban la víspera en el
parque central de la ciudad de Ocosingo, lugar al que se presentaron el
periodista Carlos Vázquez Guzmán y el promotor de derechos humanos
Alonso Luna Girón para cubrir la concentración campesina.
 Vázquez Guzmán se encargaría de videograbar la manifestación campesina,
mientras que Luna atestiguaría el acto.
 Al percatarse de la presencia de los compañeros, señala el comunicado,
Pedro Chulín se les acercó y les preguntó para quién trabajaban y les
exigió que se identificaran.
 De pronto, Carlos Moreno Hernández intervino y a gritos pidió que les
fuera quitada la videocámara, así como sus pertenencias, debido a su
filiación "zapatista".
 Los líderes de la organización paramilitar amenazaron a Carlos Vázquez y
lo golpearon a puntapiés en la espalda, mientras era despojado de su
videocámara, así como de un teléfono celular. Luego lo corrieron del
lugar.
 El comunicado, firmado por David Méndez Trujillo y Ana María Hernández
Jiménez, de la junta de buen gobierno (JBG) El Camino del Futuro, agrega
que el promotor Alonso Luna también fue severamente golpeado y despojado
de una cámara fotográfica y dos teléfonos celulares. "Lo dejaron ahí
tirado en el piso y bien golpeado."
 Los integrantes de las bases zapatistas fueron amenazados de muerte "por
ser miembros de nuestra organización".
 Por ello, la JBG pide que lo robado sea restituido a sus dueños.
"Queremos que todas las pertenencias de los compañeros que les fueron
quitadas les sean devueltas."
 Acusado de falso delito con apoyo oficial
 Por otra parte, el documento denuncia la orden de aprehensión contra
Juan López Gómez, base de EZLN en el barrio de San Jacinto, en la ciudad
de Ocosingo, quien fue acusado de un delito falso por Pedro Chulín y
Moreno Hernández, con apoyo del delegado de Gobierno Germán de la Rosa
Hernández.
 El escrito concluye con la exigencia a las autoridades estatales y
federales de que cesen los hostigamientos antizapatistas y les demanda
intervenir y castigar a quienes atentan contra sus derechos.


   Carlos Beas Torres
 Oaxaca vive  La entusiasta y numerosa participación de miles de
manifestantes que, atendiendo la convocatoria de la APPO, salieron de
nuevo a las calles el pasado 3 de febrero, es una señal evidente de que
el movimiento ciudadano oaxaqueño no fue aplastado por la guerra sucia
desatada en su contra, ni por la detención de su líder mediático Flavio
Sosa.
 Esta manifestación demuestra con claridad que mientras persistan las
causas profundas que dieron vida a una de las movilizaciones populares
más grandes en la historia de México, no habrá paz verdadera ni
gobernabilidad democrática en Oaxaca.
 Con la actitud de los manifestantes se percibe además que la gente ha
empezado de nuevo a perder el miedo, el miedo que provocó la oleada
criminal propia al terrorismo de Estado. Poco a poco el movimiento
popular se reagrupa y define de nuevo las acciones necesarias para
lograr la liberación de los 64 detenidos que aún se encuentran recluidos
en diferentes cárceles de Oaxaca y del país, sin dejar, por supuesto, la
demanda histórica que es la destitución de Ulises Ruiz como gobernador
del estado.
 Este año, en Oaxaca habrá elecciones locales, lo cual será el componente
central de la disputa política que se vive en ese estado. La APPO tiene
ante sí grandes retos; por un lado al definir su participación
electoral, en alianza con el Frente Amplio Progresista, deberá evitar al
máximo que ocurran escisiones y rupturas al interior; es decir, que
deberá hacer vigente uno de sus principios, que es el de la
independencia frente a todos los partidos políticos. Deberá asimismo
preservar la unidad del movimiento, tratando de tomar los acuerdos por
consenso, como han insistido las organizaciones y pueblos indígenas y
evitar así ser el escenario de disputas por las candidaturas.
 Por otro lado la APPO no debe perder de vista el impulso de acciones que
permitan una real transformación democrática para Oaxaca y no una
reforma cosmética como la que viene realizando una desacreditada
comisión especial instruida por el mismo Ulises Ruiz. La reforma del
Estado, la convocatoria a un nuevo Constituyente y la elaboración de un
nuevo pacto social, donde se reconozcan nuevas formas de participación
ciudadana y se establezcan con claridad los derechos de las mujeres y de
los pueblos indios debe seguir siendo una prioridad del movimiento
ciudadano. La coyuntura electoral no debe desplazar una transformación
democrática a fondo, como la que han reclamado durante estos últimos
meses miles y miles de ciudadanos en Oaxaca.
 Coinciden algunos analistas al señalar que la principal oleada represiva
ya pasó; sin embargo, aún se cuentan por decenas los desaparecidos y los
detenidos, además de que los responsables materiales directos de
numerosos asesinatos y secuestros, como los mandos policiacos Manuel
Moreno Rivas y Aristeo López, no sólo siguen libres, sino que con todo
cinismo ocupan aún los cargos desde los cuales agraviaron a cientos de
ciudadanos oaxaqueños.
 No es momento para confiarse, siendo por ello que el combate a la
represión es uno de los retos principales que deberá enfrentar la APPO y
más ahora que se han desatado nuevos operativos en todo el estado, para
cumplimentar ordenes de aprehensión libradas en contra de cientos de
dirigentes sociales, profesores, autoridades comunitarias y activistas.
Esta nueva oleada represiva tiene que ver con la preocupación que le ha
provocado al gobierno de Ulises Ruiz el repunte mostrado por la APPO a
partir de la gran marcha del pasado 3 de febrero y piensa que con nuevas
detenciones podrá contener la revuelta ciudadana.
 Por último, un gran reto que tiene ante sí el movimiento popular es
reagruparse, sumando nuevos sectores con sus demandas específicas además
de mantener e incrementar la movilización ciudadana, evitando, en la
medida de lo posible, las acciones violentas y las provocaciones. Los
métodos de la movilización democrática deberán prevalecer sobre las
posiciones que insisten en la confrontación violenta, la cual hasta
ahora sólo ha servido para reprimir a amplios sectores de la población.
 La situación en Oaxaca ha empezado a cambiar, ya que el grupo gobernante
se muestra nervioso y fracturado. Es momento para que el movimiento
ciudadano pase de nuevo a la ofensiva, ahora que son visibles las
fracturas y las confrontaciones al interior del grupo de Ulises Ruiz; el
desmembramiento de la CROC, un sindicato priísta muy agresivo, y el
enfrentamiento directo entre el presidente de la Gran Comisión de la
legislatura local y el secretario de Gobierno son sólo unas muestras de
la debilidad interna de ese grupo.
 Ya han salido de Oaxaca los últimos 150 elementos de la Policía Federal
Preventiva, y ahora la contención de la protesta ciudadana ha quedado
completamente en manos del aparato represivo de Ulises Ruiz. También
este aparato represivo muestra graves fisuras, como han hecho evidente
las denuncias públicas de mandos policiacos medios que han sido
amenazados por sus superiores.
 En los próximos meses seguramente crecerá de nuevo el conflicto político
y social que existe en Oaxaca. Los diferentes retos que enfrenta el
movimiento popular son grandes y difíciles, es cierto, pero existe la
certeza de que los logrará sortear, siempre y cuando no sean abandonadas
las causas y las demandas que le dieron origen y sustento. El pueblo no
olvida y el pueblo está
atento.

   Preventivos estatales dejan libre a maestra de la sección 22 detenida
ilegalmente el viernes
 Nueva marcha de la APPO para exigir la salida de Ulises Ruiz y libertad
de presos
 OCTAVIO VELEZ ASCENCIO CORRESPONSAL

 Integrantes de la APPO ingresaron ayer al centro histórico de Oaxaca y
realizaron un mitin en el atrio del templo de Santo Domingo de Guzmán
Foto: Ezequiel Leyva


 Oaxaca, Oax., 10 de marzo. La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca
(APPO) se movilizó de nuevo para demandar la destitución del gobernador
Ulises Ruiz Ortiz y la libertad de todos los "presos políticos y de
conciencia". Por segunda vez desde el 25 de noviembre ingresó al centro
histórico de la ciudad y efectuó con un mitin en el atrio del templo de
Santo Domingo de Guzmán.
 La marcha fue convocada la noche del viernes para demandar la
presentación con vida de la profesora Yolanda Crucita Ramírez Ramírez,
de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación,
detenida la tarde de ayer por policías locales.
 La también integrante de la Coordinadora de Mujeres Oaxaqueñas Primero
de Agosto se dirigía con dos compañeras al auditorio de la facultad de
Derechos y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de
Oaxaca para participar en un foro con miembros de la Comisión Civil
Internacional de Observación por los Derechos Humanos.
 Cerca de las cuatro de la madrugada fue liberada del cuartel general de
la policía preventiva del estado, ubicado en el municipio conurbado de
Santa María Coyotepec, adonde había sido llevada, sin cargo penal
alguno.
 "No había acusación ni algún parte de su detención, mucho menos alguna
averiguación previa. Fue una detención totalmente ilegal y arbitraria",
dijo Maricarmen Altamirano, quien acompañaba a la profesora al ser
detenida.
 La coordinadora de mujeres, dijo, presentó una denuncia penal por la
detención ilegal de Ramírez Ramírez en la agencia del Ministerio Público
del cuartel de la policía municipal, pero la titular Adriana Gazga
Flores se negó en un principio a levantar el acta e incluso se opuso a
que quedara asentado que el responsable de la detención era Ruiz Ortiz.
 Ramírez Ramírez no acudió a la protesta por prescripción médica debido a
que se agudizó la hipertensión arterial que padece por su arresto.
 Durante el mitin, Altamirano leyó una carta de la profesora, quien
escribió que su detención pone nuevamente "en evidencia la falta de
libertades políticas y la violación constante de las garantías
individuales del gobierno despótico de Ulises Ruiz".
 Instó a los simpatizantes de la APPO a continuar la lucha "para que la
verdad prevalezca" y "no permitir que haya más impunidad".
 Florentino López Martínez, vocero del movimiento popular, ensalzó el
ingreso de la manifestación al atrio del templo de Santo Domingo, porque
"nuevamente se enarbola la bandera de la libertad", y advirtió que la
APPO
"responderá con manifestaciones y más movilizaciones" cuando la
policía detenga a uno de sus compañeros.
 En el atrio el movimiento popular y magisterial tenía instalado su
campamento luego que el 29 de octubre pasado ingresó la policía federal
preventiva. Ahí se mantuvo casi un mes, cuando sus simpatizantes se
enfrentaron con los efectivos federales, lo que desencadenó una
detención masiva, incluso de personas que no participaron en los hechos.
 "¡No que no, sí que sí, ya llegamos hasta aquí!", corearon repetidamente
los manifestantes para celebrar su ingreso al centro de la ciudad.

 Fuente La Jornada, sabado y domingo






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