11-10-2006
Esquizofrenias
burguesas “institucionales” para el saqueo y la explotación. Poética de la
autodefensa
Oaxaca: “
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Fundación Federico Engels
Ya sabemos qué entienden por “Ley” y por “Orden” los siervos de la
burguesía mexicana disfrazados de “gobernantes” para “administrar” (o
suministrar) violencia y corrupción legalizadas. Lo sabemos desde
siempre y nos lo recuerda a diario la desfachatez patronal, la desviación de
los presupuestos, las complicidades usureras, el FOBAPROA, el pago muy legalito
y puntual de las “deudas externas” más criminales, el fraude electoral
de ayer, de hoy y de siempre… nos lo recuerda Tlaltelolco
(2 de octubre no se olvida), nos lo recuerda cada golpiza propinada a los
campesinos y a los obreros, (golpiza física, económica y moral) nos lo recuerda
Atenco y el cinismo de los funcionarios ejecutivos,
legislativos y judiciales… nos lo recuerda el caos y la anarquía económica,
política y cultural de estas sociedades divididas en clases donde reina la
barbarie y la miseria como si fuesen logros morales.
De
la doble moral burguesa escurren los discursos más absurdos. Sus
“instituciones” operan como brigadas especializadas en secuestrar y extorsionar
a los pueblos. Con sus “leyes”, “reglamentos” y “decretos” al servicio del
vampirismo oficializado, golpean los salarios, los patrimonios y el estado de
ánimo de los trabajadores. Las “instituciones” suelen consagrarse a perfeccionar
modelos de usurpación y control cada día más odiosos e insoportables. Se trata
de una especie de cárcel pública perfeccionada por los “funcionarios”
para ahogar a los pueblos en palabrería legaloide,
impuestos irracionales, prohibiciones asfixiantes, multas, sanciones,
retenciones… inclementes, injustas, devastadoras. Dicen que eso es por “bien
del pueblo”, dicen que eso es “justicia social”, dicen que eso es el
“progreso”, la “democracia” y el “cambio”. A quien lo ponga en duda le tocan
palos, persecución, golpizas y muerte. ¿Hace falta citar ejemplos?
La
“ley” y el “orden” burgueses tienen al menos dos significados básicos en plena
lucha de clases mundial: para los “patrones” significa garantía de impunidad
(fueros, tráfico de influencias, alianzas con gobernantes “preciosos”) y para
los trabajadores significa explotación diversificada (miseria, desamparo
educativo, crisis de vivienda, salud y cultura). Las “instituciones” de la
burguesía, en todas partes, operan como brazos ejecutores de vigilancia y sanción
que amordazan y reprimen cualquier iniciativa transformadora. Los pueblos
trabajan hasta deslomarse y morir mientras los oligarcas se enriquecen y gozan
de todas las comodidades. Y los “jefes” políticos cobran sueldos descomunales
que se pagan con los impuestos que le saquean a los
pueblos. Cuentan con policías y soldados para tan heroica tarea. Oaxaca es uno
de esos escenarios donde las “instituciones” han hecho de las suyas durante
décadas, descaradamente, degeneradamente. Miles de luchas, miles de desaparecidos,
torturados, perseguidos y desaparecidos son el resultado de las tropelías
burguesas “legales” y “ordenadas”. Ya basta.
Hoy
en Oaxaca la oligarquía y sus lebreles tienen miedo de perder sus privilegios y
eso es una cosa seria. Ya sabemos que el temor burgués tiende a
convertirse en odio de clase, en nazi-fascismo. Aunque empleen a curas,
intelectuales y medicuchos patrioteros para llamar al “orden”, “la cordura”, la
“hermandad entre mexicanos” y la reconciliación de clases, bajo la saliva se condensa
el veneno. El miedo de las “autoridades” que “vigilan” el “orden” (es
decir que imponen su “orden” a cabronazos) se torna
exponencialmente en “gasto público” para armar a policías y soldados (algunos
de ellos nada contentos con la explotación y mal trato a que son sometidos por
patanes autoritarios) Con el dinero que le saquean a los trabajadores (con
ayuda de “leyes” y “reglamentos”) pagan las golpizas contra los trabajadores…
esas son las “instituciones” burguesas. Y encima debemos respetarlas por “ley”.
Los
pueblos tienen derecho a terminar con esta farsa inhumana. Es su tarea suprema.
Los trabajadores tienen derecho a luchar contra todo lo que los exprime y
extermina, se llame como se llame, especialmente contra los medios y modos que
la burguesía ha inventado, e impuesto, a punta de sangre y muerte para robar la
riqueza producida por los trabajadores. La autodefensa es un derecho humano
fundamental, es un derecho colectivo por necesidad, no exclusivamente
individualista, que debe construirse de manera dinámica y creativa. La
autodefensa es un paso decisivo, un ejercicio de unidad y de solidaridad que
demuestra la fuerza de los pueblos contra las tiranías, aunque estas se
proclamen santas, demócratas o pontificas. La autodefensa de un pueblo en lucha
es una práctica legal de un derecho supremo que nada ni nadie puede cuestionar
al margen de la lucha y de las necesidades objetivas de la lucha. La
autodefensa es una práctica del orden popular, del orden correcto de las
prioridades colectivas. La autodefensa es el derecho dinámico a defender la
vida y el derecho a defender la vida con dignidad para todos. La autodefensa es
una inspiración que se alimenta con las fuerzas, que desde abajo, todos aportan
para poner a salvo su existencia y la existencia de sus luchas. La autodefensa
nos compromete a todos.
Oaxaca
hoy es un corazón pleno de razones y emociones levantadas en luchas de
autodefensa y construcción popular en simultáneo. Oaxaca hoy es nuestra razón
de ser, seamos de donde seamos. Cada una de esas amenazas que penden sobre
Oaxaca, cada bombazo mass media, cada
calumnia, incomprensión e indiferencia son condenas al asesinato. No lograrán
callarnos, frenarnos ni amedrentarnos. La razón nos asiste. Nadie con un mínimo
de calidad humana puede quedarse ajeno a Oaxaca. Nuestras luchas hoy convergen
en Oaxaca. Una sola gota de sangre obrera o campesina, una gota de sangre
derramada por la violencia legalizada de las “instituciones” represivas
será una afrenta que responderemos en todo el mundo. No habrá rincón del
planeta donde no se agite una denuncia, una acción, un juicio sumario popular
contra la degeneración oligárquica que a estas horas exhibe
impúdicamente su sed de sangre obrera y campesina.
Oaxaca
luce hoy su hermosura más profunda. Aquí lo legal es salvar la vida para
vivirla dignamente, aquí el orden lo impone el pueblo con acuerdo del pueblo.
Ninguna secta, ninguna burocracia tiene lugar en esta lucha. Nunca hubo
semejante belleza por las calles y por las almas. Oaxaca es un poema toda. He ahí la belleza de la ética, la hermosura del deber
hacer, la lucha esplendorosa construyendo ese futuro que no admite patrones ni
explotadores. He ahí la belleza convulsiva de una revolución que se nutre con
historia, con razones, con acuerdos, sonrisas, esperanzas y pasiones de
libertad socialista. He ahí Oaxaca donde sólo lo maravilloso es bello con su
colorido de pieles y culturas, con sus texturas de fruto promisorio, sus luces
de tierra fértil perfumadas de pelea por la vida. No lo destruirán los jefesuchos, no lo opacarán las ambiciones de poder ni las
balas compradas con el dinero del pueblo. Ya el mundo entero está enterado.
Andaremos
la tierra de palmo a palmo con voz oaxaqueña, diremos aquí y allá las frases
más hermosas de esta lucha que es nuestra porque es mundial. Diremos lo que
debe ser dicho en estas horas de poesía, en pie de lucha, que se vuelve
autodefensa y se vuelve construcción con la alquimia de la lucha más legal,
la lucha del pueblo, vuelta programa en construcción también, para hablarle al
futuro y al mundo, cara a cara, con la voz de los trabajadores más conscientes.
La autodefensa es responsabilidad de todos nosotros. A los trabajadores sólo
los salvan los trabajadores. Oaxaca hoy significa autodefensa y somos millones
en todo el mundo. ¿Entenderán los represores ese correlato de fuerzas?
¡Por el respeto a la voluntad popular!
¡Por la libertad de todos los presos políticos del país!
Comité de Enlace Latinoamericano y Caribeño (CELC)
Página Web: http://www.celc.mx.gs
Correo electrónico: enlace_latinoamericano@yahoo